Duchas de agua fría + Beneficios

Con lo bien que está uno bajo la ducha calentita, ¡sobre todo en invierno! Te puedes pasar minutos y minutos disfrutando ahí metido, ¿verdad?

¿Para qué sacrificar ese lujo por darse duchas de agua fría?

Así a primera vista no tiene mucho sentido, pero sigue leyendo y me apuesto lo que quieras a que, por lo menos, voy a conseguir que empieces a planteártelo.

Como breve resumen, déjame que te cuente que desde que finalizo cada una de mis duchas con agua helada, mi energía y fuerza de voluntad han aumentado considerablemente. Y esos son solo algunos de los beneficios que he experimentado.

Más abajo te cuento más sobre mi experiencia con las duchas de agua fría.

¿Por qué ducharnos con agua fría?

En mi caso, descubrí las duchas de agua fría escuchando un podcast del Dr. Mark Hyman (The Doctor’s Farmacy). Ese día el invitado era Dave Asprey, experto biohacker, y comentaba el impacto que las duchas de agua fría tienen en nuestro cuerpo, ya que promueve la renovación de mitocondrias: “las más débiles mueren y dejan espacio para que aparezcan otras nuevas y más fuertes”. Os recomiendo escuchar el podcast si queréis obtener información más específica de la que yo os puedo facilitar en este post.

“Tras una semana notarás como tu piel está más tersa, pierdes peso, te sientes mejor, duermes mejor… Sus efectos son muy poderosos, y estamos hablando de solo un minuto de agua fría”, comenta Dave Asprey en el podcast.

Unos días después, casualidades de la vida o no, descubrí al mítico Iceman, el creador del método Wim Hof. Este método promete hacerte más fuerte y estar más sano. Es un método que el propio Wim ha practicado durante años y gracias al cual ha ganado hasta 21 Record Guinness.

Sus logros provocaron gran curiosidad a la ciencia, así que empezaron a analizar su método, el cual está probado científicamente.

Os animo a que investiguéis por vuestra cuenta, es un tema muy interesante y lo mejor es que uno mismo profundice en él para entender mejor de qué estamos hablando.

Pero ahora, voy a contaros lo que más os interesa: ¿qué ganamos con las duchas de agua fría?


Beneficios de las duchas de agua fría

Os voy a contar algunos de los beneficios que muestran en la página oficial del método Wim Hof, son la mayoría de mejoras que la gente ha experimentado al incluir las duchas de agua fría en su rutina diaria:

  1. Reduce los niveles de estrés.

  2. Mejora tu capacidad de concentración.

  3. Fortalece el sistema inmune.

  4. Mayor fuerza de voluntad.

  5. Pérdida de peso.

¿Más beneficios? En el vídeo de abajo te cuento lo que yo, tras más de 5 meses dándome duchas de agua fría, he notado.

#RetoDuchaFria

Me parece fascinante que algo tan sencillo, rápido y económico tenga el poder de provocar efectos tan positivos. Por eso quiero que mucha más gente tenga la oportunidad de experimentarlo.

Para eso he creado el #retoduchafria en instagram. Con la intención de que más gente introduzca este hábito en su rutina diaria y se aproveche de los beneficios.

¿Te animas? Dime que sí.

Únete haciendo click AQUÍ.

Mi experiencia con las duchas frías y cómo empezar

En este vídeo os explico cómo podéis empezar a daros duchas de agua fría.

Además, contaré mi experiencia tras más de 5 meses dándome duchas de agua fría y los beneficios que he observado yo:

Nada más chicos, muchas gracias por haber leído hasta aquí.

Espero que esta información os haya servido de algo.

Con cariño,

Alziur.




9 libros que recomiendo siempre

Hoy vengo a recomendaros algunos de mis libros favoritos, aquellos que os he recomendado una y mil veces a través de instagram.

Es una selección muy variada, encontraréis novelas, libros de crecimientos personal, educativos… Pero todos ellos me han aportado algo de valor, es por eso que quiero compartirlos con vosotros.

Os adelanto que voy a añadir el título de cada libro en el idioma que lo he leído (inglés o castellano), pero la gran mayoría de los libros que os voy a recomendar están traducidos en muchos idiomas. También voy a añadir un link directo a cada libro en las fotos de los mismos, para que podáis leer la sinopsis de aquellos que os parezcan más interesantes y comprarlos si os apetece leerlos.

Los cuatro acuerdos, Don Miguel Ruiz

Si me sigues en rrss desde hace tiempo estarás harto/a de que recomiende este libro.

Perdóname por ser pesada, pero es que me parece una lectura fundamental para conocerse mejor y conocer porqué nos comportamos como lo hacemos. Y, gracias a ello, encontrar la paz interior que tan bien nos hace sentir.

Gracias a “Los cuatro acuerdos” he ganado mucha confianza en mí misma, pues me ha permitido entenderme mejor y entender mejor el entorno que me rodea. Eso sí, este libro no es magia, hay que leerlo una y otra vez para empaparse de su conocimiento e implantarlo, poco a poco, en nuestra forma de pensar y de ver las cosas.

Es un libro cortito y muy fácil de leer. Es pura sabiduría.

“Esta es la razón por la cual los seres humanos nos resistimos a la vida. Estar vivos es nuestro mayor miedo. No es la muerte; nuestro mayor miedo es arriesgarnos a vivir: correr el riesgo de estar vivos y de expresar lo que realmente somos. Hemos aprendido a vivir intentando satisfacer las exigencias de otras personas. Hemos aprendido a vivir según los puntos de vista de los demás por miedo a no ser aceptados y de no ser lo suficientemente buenos para otras personas.”


Dime quién soy, Julia Navarro

Una novela histórica apasionante. No solo nos aporta mucho a nivel histórico, también conseguirá, sin duda alguna, que te enganches de tal manera que no puedas parar de leer.

Hay momentos en los que sentirás dolor y angustia, es una historia que atrapa de tal manera que, por momentos, te hará parecer que la estás viviendo tú mismo/a.

Julia Navarro consiguió ponerme los pelos de punta en numerosas ocasiones con esta novela. Ya me contarás si te pasa a ti lo mismo cuando la leas.


What I know for sure, Oprah Winfrey

Reconozco que el primer capítulo me pareció algo flojo, pero según fue avanzando la cosa mejoró muchísimo, de ahí que hoy os lo esté recomendando.

En este libro, la archiconocida presentadora de televisión cuenta algunas de sus experiencias vitales más significativas, y nos explica porqué ha aprendido tanto de ciertos momentos.

Lo cuenta de un modo tan natural y las lecciones de vida están tan bien enlazadas a la historia, que merece mucho la pena.

“Aquello en lo que crees tiene mucho más poder que tus sueños o tus deseos, porque uno se convierte en aquello en lo que cree”

Es uno de esos libros que dan fuerza. Que cuando los estás leyendo te dan ganas de hacer cosas, de ponerte a ello, de perdonar y de, simplemente, sentirte bien y agradecido/a por lo que tienes.



1984, George Orwell


Es una de mis novelas favoritas, entra dentro del género de novela distópica.

Todo gira en torno a una sociedad donde se manipula toda la información a la que el pueblo tiene acceso. Digamos que presenta una extrapolación de prácticas de una sociedad comunista.

Uno de los lemas del partido gobernante dice así  "Guerra es Paz, Libertad es Esclavitud, Ignorancia es Fuerza", ¿cómo rebelarse ante una sociedad totalitaria y opresiva como esta? Lee “1984” para averiguarlo.

Este libro me causó un gran impacto cuando lo leí hace años, por momentos me puse en la piel del protagonista y sentí la misma escalofriante sensación de ser vigilada por el poderoso Gran Hermano.

Siempre recordaré un momento exacto de este libro, porque recuerdo perfectamente que me puso la piel de gallina. Cuando lo hayas leído, escríbeme por instagram y, si te apetece, te cuento qué momento es del libro.

Managing oneself, Peter F. Drucker

Es un libro muy pequeñito, de tan solo 55 páginas, pero no necesita más. Es perfecto tal cual es.

Este libro nos enseña a administrarnos mejor. Y todo ello proviene del simple hecho de analizarnos por un momento: ¿cuáles son mis valores? ¿Qué se me da mejor? ¿Cuáles son mis habilidades? Son preguntas que nos invita a hacernos mientras nos explica cómo analizar las posibles respuestas con el objetivo de sacarnos el mejor partido.

Como siempre os digo, no hay nada mejor que conocerse a uno mismo, y este es el ejemplo más práctico de esa idea.


How to win friends and influence people, Dale Carnegie

Libro estrella sobre cómo potenciar la inteligencia emocional.

Es un clásico, todo el contenido de Dale Carnegie es digno de ser analizado y aplicado en nuestras vidas con el objetivo de mostrar al mundo la mejor versión de uno mismo.

Muy en resumen, Dale Carnegie nos explica cómo comportarnos en diferentes situaciones con el objetivo de desarrollar buenas relaciones con los demás e incluso amistades. Es un libro que considero precioso porque todo proviene de la sinceridad: decir cumplidos honestos, alabar lo bien que lo hacen otros cuando así lo creemos, ser amables y bondadosos…

Simplemente nos anima a expresarnos con educación y amabilidad, porque considera que es la base para crear relaciones duraderas y productivas.

“Si hay un secreto del éxito, reside en la capacidad para apreciar el punto de vista del prójimo y ver las cosas desde ese punto de vista así como del propio.”


4 hour work week, Tim Ferriss

Vaya por delante que soy admiradora de Tim Ferriss, me parece una gran persona y agradezco el gran valor que aporta a este mundo.

Con este libro, Tim nos muestra las herramientas necesarias para automatizar nuestro trabajo al máximo nivel, con el objetivo de tener mucho más tiempo libre para emplear en aquello que realmente nos interesa, que nos aporta, que nos hace crecer como personas y/o que nos hace felices. Ya sea pasar más tiempo con la familia, recorrer el mundo, aprender cosas nuevas...

Este libro te interesa especialmente si tienes intención de emprender algún negocio, pero aún si no está en tus planes, te lo recomiendo encarecidamente porque te abrirá mucho la mente y te permitirá conocer conceptos que ni siquiera habías llegado a imaginarte. Al menos eso me ocurrió a mí.

Sapiens, Yuval N. Harari

Este libro ha sido todo un descubrimiento para mí.

El autor, Yuval Harari, cuenta cómo el Homo Sapiens ha llegado a dominar el mundo gracias a que es el único animal que puede llegar a creer en cosas que solo existen en su imaginación, como son las leyes que ordenan un país, el dinero…

Todos deberíamos leer “Sapiens” porque nos enseña muchísimo sobre nuestro pasado, de dónde venimos, por qué y cómo el ser humano ha sido capaz de sobrevivir a lo largo de los milenios… También da muchos datos sobre cómo hemos evolucionado.

Reconozco que con esta pequeña introducción no le hago ningún favor a “Sapiens”, porque es MUCHO más. Así que, por favor, leedlo y sacad vuestras propias conclusiones. Estoy segura de que no os vais a arrepentir.


Think and grow rich, Napoleon Hill

Que el título no os engañe (“Piense y hágase rico”), pues va mucho más allá del mero hecho de ser rico a nivel material, sino de cómo no limitar tus posibilidades, de creer que puedes llegar a donde te propongas, de la riqueza interior que obtenemos al creer en nosotros mismos.

Es el primer libro que leí del campo del crecimiento personal, es un libro imprescindible y el comienzo de toda esta ola de contenido sobre desarrollo personal.

Siempre lo recomiendo porque gracias a Napoleon Hill empecé a entender el valor de tener paciencia. Siempre he sido una persona impaciente, y eso no me llevaba a nada, todo lo contrario, me hacía dejar las cosas a medias por no ver resultados inmediatos. Gracias a “think and grow rich” he empezado a tener más paciencia, algo que agradeceré el resto de mi vida. Algo que me llevará lejos.

“Ése es uno de los caprichos de la oportunidad. Tiene el curioso hábito de aparecer por la puerta de atrás, y a menudo viene disfrazada de infortunio, o frustración temporal. Tal vez por eso hay tanta gente que no consigue reconocerla”

Espero que os hayan entrado ganas de leer alguna de estas obras maestras. Si es así, contadme porque me encanta saber cuando mi contenido os aporta algo =)
Más adelante quizás haga otro blog con más libros, porque recomendar cosas buenas y que aportan algo, nunca está de más.

¡Muchas gracias por leerme chicxs!

Con cariño,

Alziur.

¿De dónde saco la motivación?

En este blog quiero compartir algunas de mis fuentes favoritas para encontrar motivación, porque como explicaba en el vídeo de “necesito motivarme”, necesito motivación a diario para hacer las cosas lo mejor posible.

Para esos días en los que me cuesta comer sano:

Partiendo de la base de que no siempre como sano, aunque sí la mayor parte de mi tiempo.

Mi pregunta es, ¿comes sano por tu físico o va más allá? En mi caso, empecé a comer sano simplemente para adelgazar, sin embargo, a lo largo del camino me di cuenta de que una buena alimentación es la base de una vida feliz y próspera.

La comida puede ser nuestra mejor medicina o, por el contrario, el peor de los venenos.

Hoy en día mi gran motivación para comer bien es mi salud, mi bienestar general, y conservar mi cuerpo y mi mente lo más saludables posibles, sin dejar de aceptar que el tiempo pasa y eso se refleja tanto por dentro como por fuera, pero eso es algo bueno, es el reflejo de la vida.

Una de mis cuentas de instagram favoritas para motivarme a comer bien es la de @carlosrios, porque nos enseña los motivos por los que comer bien es fundamental para nuestra salud. Nos cuenta cómo las grandes compañías nos engañan para que consumamos sus productos, sin importarles nuestro bienestar, sino las ventas.

realfooding-carlos-rios

También recomiendo este documental de netflix: “Forks over knives”.

En general me gusta seguir por rrss a gente sana (cuerpo y mente). Me dan ganas de cuidarme.

Para cuando tengo un mal día:

En estos casos lo que más me motiva proviene de mí misma, y consiste en pensar en todo lo bueno que me rodea. En valorar a las personas que me quieren y me demuestran su cariño de una forma u otra, pensar en lo afortunada que he sido por el simple hecho de nacer en un país libre, dar gracias por estar sana (algo que damos por sentado y no valoramos lo suficiente)... Todos tenemos algo por lo que sentirnos agradecidos, y ser conscientes de ello puede convertir un mal día en un día no tan malo.

Otra cosa que realmente me ayuda en días en los que me siento mal, es pensar en lo “insignificantes” que somos, me explico: por un lado somos únicos e inigualables, pero por otro, solo somos una personita de miles de millones que pueblan la tierra. La tierra, que a su vez, es un planeta de un sistema solar perdido en un universo infinito. ¿De verdad mis problemas tienen alguna importancia a fin de cuentas? No sé cómo lo veréis vosotros, pero me ayuda a simplificar mis problemas y ver las cosas desde otra perspectiva.

Always look on the bright side of life.

Para esos días en los que dudo de mí misma:

Me encanta releer uno de mis libros de cabecera: “los cuatro acuerdos” de Don Miguel Ruiz. Un libro que, a pesar de haberlo leído unas cuantas veces, siempre me enseña algo nuevo.

Como su propio nombre indica, se compone de cuatro acuerdos fundamentales en la vida. Si somos capaces de ser conscientes de ello y de aplicarnos en nuestro día a día, nuestra vida cambiará drásticamente para mejor. Pues nos enseña a sentir esa paz interior que tan bien nos sienta, todo gracias a conseguir la confianza necesaria para ser nosotros mismos y dar lo mejor que tenemos.

Igualmente recuerdo partes de “la maestría del amor”, también de Don Miguel Ruiz. Pues me permite reencontrarme con mi verdadero ser, con mi personalidad más pura. Me invita a ganar la confianza en mí misma que a veces olvido que tengo. Me hace sentirme fuerte.

Para esos días en los que no me apetece hacer ejercicio:

Últimamente solo practico yoga, además de moverme mucho porque voy andando prácticamente a todos lados y me encanta.

Pero cuando no me apetece hacer yoga, me motiva mucho ver a otras personas que sigo en rrss practicándolo. Es tan bonito de ver, me crea tanta serenidad escuchar la música zen que suele envolver sus vídeos, las explicaciones tan profundas y valiosas que nos dan, que al final me apetece incluso practicar a mí también.

Por eso considero que es TAN importante seguir en rrss a personas que te motiven cosas positivas. En mi caso sigo a yoguis porque me encanta el yoga, pero si a ti lo que te gusta es bailar, montar en bici, ir al gimnasio, o lo que sea, ocúpate de seguir a gente sana que te inspire a mover el cuerpo.

Unas de mis yoguis favoritas en Instagram son @xuanlanyoga, @arigadoryoga y @luciayogav. Me encanta cómo se expresan, me aporta mucho bueno seguirlas =)

Para esos días en los que no me apetece madrugar:

Tengo mis objetivos escritos en un papel, objetivos de cosas que quiero conseguir en la vida, tanto a nivel personal como profesional. Cuando me despierto a las 6 de la mañana e intento buscar excusas para no madrugar y seguir durmiendo, leo mis objetivos y recuerdo porqué madrugar es lo mejor para mí.

motivacion

Para esos días en que creo que no soy lo suficientemente buena:

Piense y hágase rico”, este es el primer libro de crecimiento personal que leí. No te dejes confundir por el título, cuando habla de hacerse rico va mucho más allá de su mero significado literal, habla de enriquecernos como personas, de creer que podemos. Pues es una realidad que somos aquello que creemos que somos.


¿Por qué es tan importante recibir motivación diaria?

Principalmente, para no caer en el error de dejar las cosas a medias. Porque uno empieza con muchas ganas, pero cuando no ve resultados inmediatos se desanima y tendemos a tirar la toalla. Necesitamos motivación para seguir, para recordarnos porqué empezamos.

En este vídeo os cuento mi experiencia sobre este tema, creo que os puede interesar porque yo, que siempre he sido una persona con muy malos hábitos, ahora he mejorado y día tras día me supero para adquirir esos hábitos de vida saludables que tan bien me hacen y que tan lejos me pueden llevar:

Aquí os dejo una lista de 9 libros que SIEMPRE recomiendo, porque los libros son para mí una gran fuente de inspiración y motivación.

Como siempre, espero que este artículo os haya servido de algo.

¡Muchas gracias por leerlo!

Con cariño,

Alziur.

Cómo tener fuerza de voluntad

¿Por qué a unas personas parece que nos cuesta tanto cambiar o modificar hábitos, mientras que otras personas lo consiguen casi de un día para otro? ¿Es porque somo vagos? ¿Es porque no tenemos fuerza de voluntad?

El problema es, entre otras cosas, que no tenemos la suficiente motivación para continuar y no acabar tirando la toalla.
 

¿Cómo encontrar la motivación suficiente para no rendirnos?

El hecho de motivarse a uno mismo proviene de la satisfacción de estar en control de nuestra vida. Por eso, normalmente, nos cuesta mucho menos sentirnos motivados cuando hacemos algo porque queremos, porque es nuestra decisión propia y no imposición de nadie.

A mí antes me decían que tenía que comer bien y hacer ejercicio para adelgazar, y aunque sabía que era cierto, hacía todo lo posible por adelgazar, menos eso. Yo no era consciente de ello, pero mi subconsciente se veía presionado a hacer algo porque debía de hacerlo, porque me lo estaban imponiendo casi, sin embargo no tenía yo el control, no era decisión propia.

Un día, decidí que estaba harta de tener sobrepeso y que después de haber hecho tantas dietas iba a probar a comer bien, sin prisa, poco a poco. Esta vez dio resultado, me sentía 100% motivada a hacerlo porque era decisión mía, yo estaba al mando, este nuevo hábito quería adquirirlo porque yo lo había decidido sin la presión de nadie. Eso dio resultado, fue una clave para que mi proceso de adelgazar comiendo bien tuviera éxito.
 

¿Por qué dejamos las cosas para mañana?

Todos los hábitos, tanto los buenos como los malos, existen por una buena razón: la recompensa. Por ejemplo, una persona que come bien, saludable, tiene la recompensa de sentirse bien consigo misma cuando ha acabado de comer: ha hecho lo correcto para su cuerpo. Al igual que la persona que come en exceso comida basura, tiene la recompensa momentánea que le produce el azúcar. Ambos comportamientos: uno favorable para nuestra salud y otro no, tienen recompensa instantánea. ¿Quiere decir esto que la persona que come mal es una vaga? No, lo que ocurre es que tiene mal asociada la recompensa, debe sustituir ese mecanismo en su sistema nervioso (abajo os lo explico con más detalle).

Incluso el hábito de dejar las cosas para mañana tiene una recompensa en el momento, os lo cuento en este vídeo:


Cómo adquirir hábitos saludables.

Solo hay una forma de modificar ciertos hábito y es relacionando sentimientos desagradables o de malestar con el hábito que queremos eliminar, por sensaciones inmediatas de placer vinculadas al nuevo hábito saludable que deseamos adquirir.

Esto se explica gracias a la premisa de que hay dos motivos determinantes de la conducta humana:

1. La necesidad de evitar el dolor.

2. El deseo de obtener placer.

Todas las personas hemos experimentado momentos de aburrimiento, frustración, tristeza… Y nuestro cuerpo busca caminos que ya conoce (se los hemos enseñado a lo largo de nuestra vida y nosotros los hemos adquirido al verlo en casa, en amigos...) para liberar esas emociones negativas y transformarlas en placer: comer para matar el aburrimiento, pagar esa frustración con otros, beber alcohol para “olvidar” porqué estamos tristes... Cada persona frena esas emociones con otras emociones que le producen un alivio instantáneo. En ocasiones, como las anteriores, un alivio que aunque instantáneo, a la larga es perjudicial, de ahí que queramos, o incluso DEBAMOS, modificar ciertos hábitos.

La cuestión es encontrar un modo de aliviar esos sentimientos de forma efectiva, de forma que podamos sacarle partido y beneficiarnos de ello. No aliviar el aburrimiento con comida, ni la frustración con gritar a las personas que más apreciamos, ni la tristeza con drogas que nos hagan evadirnos de la realidad por unas horas.

Para conseguirlo, debemos tener en cuenta los 6 pasos a seguir de NAC (Acondicionamiento Neuro-asociativo), una ciencia desarrollada por Tony Robbins a partir de los fundamentos de la Programación Neuro -Lingüística (PNL).

1. Decidir qué es lo que queremos y averigua qué nos está impidiendo conseguirlo.

Por lo general nos centramos en aquello que no queremos en la vida, ¿cuántas veces has dicho o escuchado eso de “no sé qué quiero pero sí sé perfectamente lo que no quiero en mi vida”? Yo no solo lo he escuchado, sino que lo he dicho más de una vez.

¿Pero cómo vamos a conseguir lo que queremos si ni siquiera sabemos qué es? No hay claridad en nuestros objetivos y sin una clara visión de estos no podemos organizarnos y trabajar por conseguirlos. Por eso debemos ser claros y específicos, averiguar qué es lo que queremos, sin rodeos.

Por otro lado, eso que nos impide hacer un cambio es, por lo general, asociar “dolor” o miedo al propio cambio, por el miedo innato que el ser humano siente hacia lo desconocido, hacia el cambio. Muchas veces, el cambio se compone en un 20% de saber cómo llevar a cabo ese cambio, y un 80% de saber por qué debemos/queremos llevar a cabo ese cambio. Analiza tu caso en concreto; ¿por qué quieres cambiar? ¿Por qué necesitas cambiar? ¿Porque lo deseas con toda tu alma, porque te lo exigen tus padres o la sociedad, porque se supone que debes, porque es la vida de tus sueños? 

 

2. Asociar dolor con el hecho de seguir estancado, y una gran sensación de alivio hacia el cambio.

El cambio no depende de ser capaces o no, sino de la motivación que tengamos. Y la única forma de llevar a cabo ese cambio en nuestros hábitos es crear una sensación de urgencia, ¡necesito cambiar YA!

El problema radica en que, por un lado, queremos cambiar: no queremos seguir estando gordos o seguir en esa relación de pareja que no nos hace felices (ejemplos). Sin embargo, el miedo al cambio nos provoca incluso un dolor mayor que el hecho de seguir como estamos, aunque estemos mal: ¿y si empiezo a comer bien y no adelgazo porque solo se adelgaza pasando hambre y al final no sirve de nada y vuelvo a fracasar?, ¿y si acabo con esa relación y no encuentro nunca a otra persona y me quedo solo toda la vida?

Esta mezcla de sensaciones: placer por lo que conseguiremos si realmente cambiamos pero miedo por el cambio en sí, nos provoca una gran confusión y, en consecuencia, nos cambiar.

Entonces, ¿por qué a veces no somos “capaces” de cambiar incluso cuando somos conscientes de que debemos? Porque asociamos mucho más dolor al cambio que a quedarnos como estamos. Por ejemplo, asociamos mucho más dolor al hecho de hacer ejercicio que al hecho de seguir como estamos. Asociamos mucho más dolor a la incertidumbre de estar “solos” que a seguir en una relación que nos es indiferente. Asociamos muchísimo más dolor al miedo por no encontrar otro trabajo, que a seguir en un empleo donde creemos que nos pagan menos de lo que deberían.

La manera de salir de esa espiral de conformismo es llegar al límite. Esa situación en la que uno dice “se acabó. No puedo más con esta situación. No puedo soportarlo ni un segundo más”. A veces, por desgracia, eso ocurre cuando un hábito no saludable nos lleva a una situación de extrema emergencia para nuestra salud o la de las personas que más queremos.

Pero saber que estás fracasando en el hecho de vivir la vida como realmente quisieras vivirla, es suficientemente doloroso como para cambiar de una vez por todas.
 

3. Interrumpir el patrón de comportamiento.

Tú y yo no somos el problema, sino que hemos adquirido una serie de patrones de comportamiento erróneos. Lo que tenemos que conseguir es reorganizar nuestro sistema neuro-asociativo para adquirir nuevos patrones que nos dirijan hacia lo que queremos conseguir (cambio a mejor) en vez de hacia nuestros miedos y frustraciones.

Porque por muy motivados que estemos, si seguimos haciendo las mismas cosas (mismos patrones) que ya en su día no dieron resultados, nada va a cambiar.

Es como un mosca que quiere salir de la habitación y puede estar horas chocandose contra el cristal. Una y otra vez, una y otra vez. Los humanos hacemos lo mismo, sin darnos cuenta de que el primer paso es alejarse de la ventana y buscar otra salida, en vez de hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes.

Eso tenemos que hacer tú y yo, alejarnos del patrón que no nos da resultado para empezar, eliminarlo de nuestras posibilidades, que nuestro cerebro no lo entienda como la opción correcta a elegir.

 

4. Diseña tus nuevos hábitos.

Mucha gente llega hasta el tercer paso, en el que están tan hartos de ese comportamiento dañino o esos hábitos nocivos que deciden interrumpir el patrón por completo. El problema es que, si no elegimos bien el nuevo hábito que va a sustituir el anterior, podemos recaer en nuestros viejos hábitos.

Por ejemplo, ocurre mucho que cuando la gente deja de fumar, engorda. Esto ocurre porque sustituyen el placer que obtenían al fumar por el placer (efímero) que les produce comer (normalmente alimentos poco saludables y/o en cantidades excesivas).

Esto, en muchos casos, no elimina la ansiedad, simplemente transforma la ansiedad por dejar de fumar en ansiedad por la comida. Por lo tanto esas personas se ven decepcionadas y rescatan el viejo, y dañino, hábito de fumar: así por lo menos no engordan.

Por eso nuestros nuevos hábitos deben ser sostenibles, por eso cuando los expertos hablan de adelgazar aseguran que, en la mayoría de los casos, las dietas milagro esconden un efecto rebote peligroso: porque ese nuevo hábito (dieta restrictiva) no es sostenible a nivel emocional ni físico por mucho tiempo, y en la mayoría de casos se vuelve al viejo hábito: comer mal y en exceso. Se vuelve a engordar, no se ha adquirido ningún hábito nuevo y encima hemos recaído en la situación anterior. Esto nos frustra.

Para elegir qué nuevo hábito es el más adecuado, lo mejor es acudir a un especialista (depende de qué hábitos queremos eliminar) o fijarnos en personas que hayan conseguido cambiar de un modo sostenible. Inspirarnos en sus experiencias y que nos sirvan de guía.

 

5. Consolidar los nuevos hábitos.

La única forma de que el cambio sea duradero, es repitiendo el buen patrón de conducta una y otra vez hasta que se convierta en parte de nuestro día a día, en algo tan normal como comer, ducharnos, dormir, respirar…

Una forma efectiva de conseguir que un hábito saludable nuevo se instale en nuestra vida es mediante el refuerzo positivo, es decir, celebrando cada pequeña victoria de manera instantánea con una recompensa.

¿Sabes cuando educamos a un perro y le damos una chuchería en el instante en que se sienta? Pues con nosotros debemos hacer igual.

Eso sí, esta “recompensa” debe ser instantánea, para que nuestro sistema nervioso lo capte y asocie la buena acción con la recompensa, es decir, con el placer.

Si queremos dejar de fumar, y en un momento de debilidad cogemos un cigarro pero en el instante cambiamos de idea y rompemos el cigarro, debemos premiarnos en ese mismo instante, porque aunque intelectualmente comprendemos que nos estamos premiando por algo bueno incluso un par de días después de haberlo hecho, nuestro sistema nervioso no entiende esa relación, y es él quién debe captar esa información para crear nuevos patrones de comportamiento.

Hemos demostrado fuerza rompiendo ese cigarro en vez de encendiéndolo, esa actitud ha de ser recompensada para que nuestro sistema nervioso entienda el placer que nos ha provocado ser fuertes y hacer lo que debemos en ese momento. Que entienda que existe más placer en el hecho de haber renunciado al cigarro que en el propio hecho de fumar.

Eso sí, el refuerzo positivo ha de ir progresando. Igual que al perro no le damos chuches cada vez que se sienta, solo al principio cuando está aprendiendo. Sin embargo, cuando aprende un truco nuevo, como dar la patita, le volvemos a premiar hasta que se asienta en sus hábitos (en su aprendizaje) y la da aunque no haya chuches de por medio.

Si nos recompensamos siempre por lo mismo, no aumentamos nuestras expectativas y nos estancamos. Se trata de seguir reforzando el nuevo hábito: al principio celebrabamos salir a caminar 3 veces por semana, que teniendo en cuenta que antes no nos movíamos en absoluto, salir a caminar 3 veces a la semana está muy bien. Luego, comenzaremos a celebrar salir a caminar 5 veces por semana… Se trata de ir subiendo peldaños hasta adquirir el hábito que perseguimos (la meta), hasta, en este último caso, conseguir ser alguien que hace ejercicio porque forma parte de su vida y lo considera algo fundamental para su salud y su bienestar.
 

6. Comprobar que el plan funciona.

Nos levantamos por la mañana el sábado y hacer ejercicio no es una opción, es algo que nuestro cuerpo nos pide, nos apetece. Entonces lo hemos logrado, el hábito que queríamos adquirir se ha instalado en nuestras vidas de manera automática, es parte de nuestro día a día.

Nos ofrecen un cigarrillo y lo rechazamos pero sabemos que fumar nos provocaría placer en ese momento. En este caso, no hemos asentado el nuevo hábito de manera sostenible, pues nuestro sistema nervioso sigue relacionado el acto de fumar con algo placentero.

Si ese fuera el caso, deberíamos replantearnos toda la actividad y comenzar de cero porque algo ha fallado. Quizás no hemos elegido bien los motivos que nos llevan a querer cambiar, quizás no nos hemos premiado al instante y nuestro sistema nervioso no ha sido capaz de relacionar el placer con el hábito que queremos adquirir, quizás hemos tomado las prácticas de siempre, como por ejemplo hacer una dieta, y al acabarla hemos vuelto a engordar otra vez…

Algo ha fallado, y debemos empezar de cero porque el problema NO ESTÁ EN NOSOTROS, simplemente no hemos educado correctamente nuestro sistema nervioso. Es cuestión de volver a empezar de manera diferente, de manera honesta. Esta vez con mucha más experiencia a nuestras espaldas y muchas más posibilidades de tener éxito.

Si por el contrario lo hemos conseguido, hemos adquirido un nuevo hábito saludable (a su vez hemos eliminado uno perjudicial), nos hemos demostrado lo fuerte que realmente somos. Esto solo nos estimulará a ir a por más, a seguir mejorando otros aspectos de nuestra vida que creamos aún debemos mejorar o, simplemente, seguir avanzando, aprendiendo y creciendo.

Toda esta información está recopilada del libro de Tony Robbins "Awaken the giant within",  del libro del premio Pulitzer Charles Duhigg "the power of habit", y de mis experiencias personales.

Espero que os haya gustado pero, sobre todo, espero que os haya aportado algo bueno.

Con cariño,

Alziur.

 

¿Qué hacer cuando estás triste?

Estar triste de vez en cuando es perfectamente normal, es sano darnos una tregua de vez en cuando y saber respetar que no siempre podemos estar bien.

Sin embargo, a (casi) nadie le gusta estar triste porque se pasa mal, y ¿a quién le gusta pasarlo mal? Supongo que a la mayoría no.

Por eso me gustaría contaros algunas cosas que podemos hacer cuando estamos tristes, o, mejor dicho, algunas cosas que NO debemos hacer cuando estamos tristes. Pues cuando hacemos esa serie de cosas lo único que conseguimos es empeorar la situación, verlo todo aún más negro de lo que realmente es y alargar este “estado” de tristeza.

Como decía antes, hay que aprender a aceptar que a veces estamos mal, pero eso no quiere decir que haya que regodearse en nuestro malestar y agravar la situación.

Sí, aceptamos estar tristes, nos respetamos, pero queremos volver a estar bien lo antes posible, eso sí, de un modo natural, que fluyan las buenas sensaciones poco a poco.

4 cosas que no debemos hacer cuando estamos tristes:

1. No te compadezcas de ti mismo.

Cuando estamos mal tendemos a verlo todo aún peor de lo que realmente es. Nos hundimos en un pozo de miseria nosotros mismos y eso es lo peor que podemos hacer. Estamos mal, sí, pero eso no es excusa para dramatizar la situación.

Por eso, no te compadezcas de ti mismo:

 

2. Ocupa tu mente.

Solemos entender por estar tristes el tirarnos en la cama llorando, sin comer (o comiendo en exceso, según el caso), sin querer arreglarnos, ni salir de casa. Digamos que es la primera imagen que se nos viene a la cabeza de cómo quisiéramos pasar nuestros días tristes, porque cuando estás mal no quieres hacer nada.

Pero, evidentemente no siempre pueden ser así, pues tenemos responsabilidades que atender, y estar tristes no nos exime de ellas: ir al trabajo, ir a clase, cuidar de alguien... Yo, personalmente, doy gracias de que así sea, pues para superar esos malos días es fundamental tener nuestra mente ocupada en vez de darle vueltas a aquello que nos pone tristes una y otra vez.

3. No finjas estar bien.

No vamos a regodearnos en nuestra tristeza una y otra vez, pero lo que tampoco debemos hacer es fingir estar perfectamente y llevar la procesión por dentro. Supongo que, una vez más, se trata de aprender a equilibrar la balanza: estás mal, lo aceptas, no quieres dramatizar la situación y verlo todo peor de lo que realmente es, pero tampoco vas a fingir que estás de maravilla cuando realmente no lo estás.

Se trata de no crear más tensión: pues si intentas evitar por todos los medios esos pensamientos que te hacen estar mal, lo único que consigues es estresarte y crear una tensión que acabará estallando por un lado un otro. Procura observar tus sentimientos y dejarles el hueco que "se merecen". Acéptalos, y así se irán incluso antes de lo que imaginas.

4. No pienses que solo te pasa a ti.

Para acabar, no caigas en el error de creer que esto que te está pasando solo te pasa a ti. Ese pensamiento nos aísla y nos provoca sentirnos avergonzados de nuestra tristeza. Eso no debería ser así pues estar mal, o tristes, es perfectamente natural. 

Además, déjame decirte que eso por lo que estás triste, incluso si no sabes porqué te sientes así, ya le ha pasado a mucha gente antes y le pasará a mucha gente después.

No eres raro, y no solo te pasa a ti, créeme. 

Espero que este artículo os haya gustado chicos. Pero, como siempre os digo, espero que os haya aportado algo bueno, por poquitin que sea.

No olvides compartir con aquellos a quienes pueda interesar, porque cuanto mejor nos sintamos con nosotros mismos mejor haremos sentir al reto.

¡Muchas gracias!

Con cariño,

Alziur.

¿Eres inteligente?

Solemos entender por inteligentes a aquellos que sacan muy buenas notas en clase, a aquellos que tienen una amplia cultura general, a las personas que saben resolver problemas matemáticos como churros… Pero hay mucho más: los seres humanos no expresamos a través de otras disciplinas y, por tanto, nuestra inteligencia va más allá de resolver un problema matemático o de ser capaz de exponer ciertas ideas de forma oral con gran eficacia.

La inteligencia matemática siempre se ha considerado la inteligencia por excelencia, de hecho, los test de inteligencia (IQ) se miden en base a nuestras capacidades matemáticas o lingüístico verbales. ¿Quieres decir esto que si no somos cualificados en uno de estos dos ámbitos, somos tontos?

IMG_5546.JPG

Howard Gardner opinaba que no, de ahí la teoría de las inteligencias múltiples. Gardner estaba convencido de que el concepto convencional de inteligencia era demasiado restrictivo y que la medición del coeficiente intelectual no tenía en cuenta otras “inteligencias” que los seres humanos podemos poseer.

En 1983 escribió el libro Frames of Mind donde explica los ocho tipos de inteligencia que él considera debemos tener en cuenta.

Yo, personalmente, estoy completamente de acuerdo con esta teoría y pienso que cada uno debe conocerse bien a si mismo y potenciar aquella, o aquellas, habilidades que posea de forma innata, para sacarse así el mayor partido posible, pues aunque cualquier tipo de inteligencia puede entrenarse y perfeccionarse, siempre será más productivo concentrar nuestros esfuerzos en desarrollar aquella inteligencia que mostramos con naturalidad desde pequeños.

ser-inteligente.png

Os voy a resumir los 8 tipos de inteligencia a los que Gardner hacía referencia:

Inteligencia espacial

Propia de personas que tienen facilidad para orientarse, para reconocer caras o para apreciar pequeños detalles. Tienen la capacidad de recordar fotos y objetos en vez de palabras.

Inteligencia lingüística-verbal

Hace referencia a la capacidad de comprender el orden y significado de las palabras, tanto en la lectura y la escritura, como a la hora de hablar y escuchar. Supone la sensibilidad al lenguaje y la habilidad a la hora de usarlo.

Inteligencia matemática

La característica principal que tienen estas personas es que poseen una especial facilidad para la resolución de problemas lógicos y comprenden conceptos numéricos en general. En concreto, implica la capacidad de usar los números eficazmente, analizar e investigar problemas utilizando razonamientos deductivos e inductivos.

Inteligencia cinestésica-corporal

Significa la capacidad de controlar el movimiento de nuestro cuerpo y procesar el conocimiento a través de las sensaciones corporales. Estas personas tienen una especial habilidad para realizar actividades que requieren rapidez, flexibilidad, fuerza y equilibrio. Personas a las que les encanta moverse y hacer deporte pues piensan cuando se mueven y pueden incluso aprender mejor cuando están en movimiento.

Inteligencia musical

Son propias de personas que manifiestan capacidad para percibir las formas musicales.  Tienen una gran facilidad para la composición de obras musicales, además de la interpretación y valoración de todo tipo de melodías y sonidos. Les caracteriza una marcada sensibilidad al ritmo, tono y timbre.

Inteligencia naturalista

Facilidad de aprendizaje y entusiasmo por conocer todo aquello que observan del entorno y la naturaleza. Se considera esta inteligencia como esencial para las supervivencia y evolución del ser humano.

Inteligencia interpersonal

Es propia de personas que se comunican bien y tienden a ser los líderes en sus grupos. Comprenden los sentimientos de los demás y tienen facilidad para las relaciones interpersonales. Su principal característica es la de empatizar con los demás y la de comprender sus necesidades, perspectivas y motivaciones. No les cuesta nada ponerse en el lugar del otro, de ahí que se les de bien tratar con otras personas.

Inteligencia intrapersonal

Se relaciona con la capacidad de un individuo de conocerse a sí mismo, cómo reacciona, comprender sus emociones y pensamientos.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------

Estoy segura de que te has sentido identificado con alguno de estos 8 tipos de inteligencia. Aunque si no es así no tienes que preocuparte, pues supongo que se debe a que no te conoces lo suficiente, a que aún no has indagado en profundidad en quién eres, por eso te recomiendo que veas este vídeo:

Espero que os haya gustado este artículo chicos, pero, sobre todo, espero que os haya servido de algo. Si es ese el caso, no dudes en compartirlo con alguien a quien le pueda servir igual que a ti, al final la buena gente siempre quiere compartir cosas útiles y positivas.

Con cariño,

Alziur.

¿Estás lleno o estás saciado?

Y es que no es lo mismo.

Estar saciado significa que estás satisfecho, que has comido lo justo y necesario.

Sin embargo, estar lleno quiere decir que has comido mucho, que te has pasado y has comido demasiado, más de lo necesario. Muchas veces incluso te duele la tripa por haber comido tanto y te arrepientes porque sabes que no era necesario excederse así.

Nos pasamos, lo sabemos y aún así nos volvemos a pasar.

¿No aprendemos la lección?

¿Por qué comer lo justo para saciarnos no parece ser suficiente? Especialmente cuando eso que vamos a comer nos gusta mucho, lo que normalmente suele ser algo poco saludable...

Quizás sigamos cometiendo los mismo errores una y otra vez, pero ser consciente de que estar lleno no es lo mismo que estar saciado ya es un paso hacia adelante =)

¡Que aproveche guapetones!

Con cariño,

Alziur.

8 CONSEJOS PARA SER FELIZ

  • ¿A veces te sientes mal y no sabes cómo hacer para estar feliz?
  • ¿Crees que te mereces ser feliz pero las circunstancias no te lo permiten?
  • ¿Finges ser feliz? Cuando en el fondo sabes que no lo eres tanto como quisieras.

Entonces sigue leyendo, porque ser feliz es una actitud, depende de TÍ  encontrar ese pequeño hueco de tu ser donde se esconde la felicidad, y dejarla escapar cual pajarillo enjaulado. Sin embargo, muchas veces resulta más complicado de lo que realmente es. Por eso quiero mostrarte unos trucos que a mí SIEMPRE me ayudan.

 

1.       ELIGE SER FELIZ.

Ser feliz es una elección. Te levantas por la mañana y decides si vas a tener un buen día, o si por el contrario, te vas a levantar con el pie izquierdo y vas a centrarte en ver el vaso medio vacío.

Ten en cuenta que lo que haces cada día lo haces porque TÚ en su día así lo decidiste: firmaste el contrato para trabajar en esa oficina, decidiste ser amo de casa, elegiste ser autónomo, te matriculaste para estudiar aquella carrera… Todo ha sido tu elección. Por tanto, hazlo con una SONRISA.

Si por el contrario has descubierto que no te enriquece, o que no te hace feliz… Cámbialo. 

"Ya, pero no es tan fácil..."

¿A que has pensado eso? No es fácil, pero considero que es más difícil hacer día a día algo que no te gusta que atreverte, arriesgar y cambiar. 

¿Quieres pasarte el resto de tu vida preguntándote qué habría sucedido si lo hubieras intentado?

Supongo que NO.

 

 

2.       SÉ AGRADECIDO.

Recuerda a diario aquello que agradeces de la vida: tu familia, amigos, pareja, trabajo, tus virtudes, recuerdos agradables, la ciudad donde vives, el buen día que hace, ese viaje que vas a hacer…  También piensa en cosas positivas que puedan pasar, o que hayan pasado.

Desde los más diminutos detalles, hasta grandes hazañas, recordar lo bueno de tu vida te hace centrarte en pensamientos positivos, ser consciente de lo que has conseguido te impulsa a querer más, a perseguir aquello que aún puedes obtener.

Agradece vivir un día más y haz que cada día merezca la pena.

 

3.       RODÉATE DE POSITIVIDAD.

¿Sabíais que eres la media de las cinco personas con las que pasas más tiempo? Analiza tu entorno y saca tus propias conclusiones, pero ¡cuidado! No trates de justificar a nadie. Estás haciendo esto para tí, por tu bien, en silencio.

Ahora analiza de nuevo a esas cinco personas.

En ocasiones, y aunque sea difícil de aceptar,  es mejor estar sólo que mal acompañado.

Un entorno positivo te invita a ser optimista, pues todo aquello que te rodea te influye más de lo que tú te crees. Necesitas gente que te motive, que te hagan crecer. Que te animen a creer en tí, a creer que puedes conseguir aquello que te propongas. Que se alegren de las cosas buenas que te suceden, y te den un empujoncito (hacia arriba) cuando te sucedan cosas malas.

Yo me ofrezco desinteresadamente a ser esa persona, pues reconozco que el día que analicé a esas cinco personas no todas salieron bien parados. No tengas miedo a sentirte solo.

 

4.      QUIÉRETE MUCHO.

Fomenta aquello que te gusta de ti, que te hace sentirte orgulloso.

Quiérete por lo que eres y no caigas en el error de compararte con otras personas, es un vicio muy dañino que no te lleva a ningún lugar.

Déjate inspirar por otros sin compararte con ellos, es positivo y muy enriquecedor.

Trata de ser plenamente sincero contigo mismo. Sé que es una tarea costosa y que da miedo, a mí me ha resultado difícil reconocer ciertas cosas de mi misma, y aún hoy sigo trabajando en ello, pero cuanto más te conozcas, más posibilidades tendrás de aceptarte tal y como eres, más posibilidades tendrás de quererte.

Aunque recuerda que todo aquello que no te gusta de ti, siempre puedes mejorarlo.

 

5.       DA SIN ESPERAR NADA A CAMBIO.

El mejor regalo lo obtiene el que da. La satisfacción de ver a alguien sonreír porque tú has ofrecido algo de ti de manera desinteresada, no tiene precio. 

A veces uno se niega a ser quien de el primer paso, pero te aseguro que ofrecer tu mano es algo que nutre tu alma. 

Y recuerda,  si tienes gestos desinteresados con sinceridad, la vida siempre te compensará. Uno siembra lo que recoge.

 

6.       COMPARTE TUS EMOCIONES.

No se trata de avasallar a todos tus conocidos con tus penas. Sino de confiar en alguien de tu entorno: un amigo, un familiar, tu pareja...

Expresa sin tapujos aquello que te da miedo o te angustia, expulsa tus temores. Si guardas en silencio aquello que te preocupa, cada vez se hace más y más grande. Termina por apoderarse de ti, dirigiendo tu comportamiento, y resultando cada vez más difícil eliminarlo de tu vida.

Compartir aquello que te preocupa, o que te entristece, te libera de una pesada carga. Pero,  ¡cuidado! Hay que saber en quién depositar ese saco. Y por supuesto, ser recíproco y escuchar cuando te toque. 

 

7.       NO TE AGOBIES CUANDO NO ESTÉS FELIZ.

Somos seres humanos, no máquinas. Por lo tanto, somos imperfectos.

Es normal que tengas miedos, ansiedades, angustias, preocupaciones… Una innumerable cantidad de emociones viajan por tu interior a diario, y a veces, se desbordan.

Es normal no estar bien de vez en cuando, o sentirse triste. ACEPTA eso también. Simplemente sé consciente de que es algo momentáneo, y que después de la tormenta siempre sale el sol.

Por otro lado, si ese estado fuera constante, quizás se deba a que tu cuerpo te está pidiendo un cambio: variar tu dieta alimenticia, hacer más deporte, moverte más (o moverte menos), alejarte de algo o alguien… Cualquier tipo de cambio. El cuerpo es sabio, si te pide algo es por tu bien, dáselo.

 

8.       TEN METAS.

No te estanques, progresa.

No hay nada más satisfactorio que conseguir algo por tus propios medios. Ponerte tú mismo una meta y luchar por ello hasta conseguirlo, sea de la índole que sea: desde dejar de fumar, perder un par de kilos, aprender un idioma… Hasta conseguir el trabajo de tus sueños, hacer un gran viaje, o cambiar por completo el rumbo de tu vida.

Perseguir tus sueños te hace vibrar, sentirte vivo, pleno. Además, la satisfacción no se experimenta sólo al llegar a la meta, todo el viaje es pura magia. No te pierdas esa sensación.

 

Hemos nacido para ser felices, así que déjate llevar y disfruta de la vida como si sólo la fueras a vivir una vez. Al fin y al cabo, todos vamos a dejar este mundo, ¿se te ocurre una mejor idea que abandonarlo con una sonrisa?

 

a l z i u r