Cómo hacer zumo de apio + Beneficios

El zumo de apio no es sustitutivo de ninguna comida, es algo adicional que tomamos como medicina preventiva natural o incluso para curar y mejorar nuestro organismo.

Como dice Anthony William, el creador de ese movimiento, “si la gente supiera realmente el poder que tiene el zumo de apio para curar, se le reconocería como un alimento milagroso. El apio tiene la habilidad de producir grandes mejoras para casi todo tipo de problemas”

“El apio es muy eficaz cuando hablamos de enfermedades crónicas. He visto recuperarse a miles de personas que sufrían de alguna enfermedad crónica con solo beber 16 onzas (450 gramos) de zumo de apio al día con el estómago vacío. Por eso decidí comenzar este movimiento basado en beber puro zumo de apio”, comenta Anthony William.

Si lo primero del día que consumes es zumo de apio, conseguirás mejorar tu digestión para el resto del día.

Cómo consumir el zumo de apio:

  • Tomar unos 450 gramos de zumo de apio en ayunas.

  • A ser posible, que el apio sea fresco y esté bien lavado antes de exprimirlo.

  • No desayunar hasta pasados unos 15 minutos, con el objetivo de permitir que el apio haga efecto en nuestro organismo.

  • El zumo de apio no es el sustitutivo de ninguna comida, de hecho no deberíamos entenderlo como comida, sino como medicina natural.

  • Para empezar, recomiendo no triturar las hojas del apio, sino solo el tallo, porque el sabor del tallo es más agradable y te resultará más fácil de beber.

Beneficios del zumo de apio:

  1. Antiinflamatorio

  2. Antiséptico

  3. Mejora las digestiones

  4. Fortalece el sistema inmunológico

  5. Previene enfermedades crónicas

  6. Mejora la calidad de la piel

  7. Unifica el tono de la piel

  8. Aporta energía

  9. Mayor claridad mental

  10. Reduce los antojos

Podéis leer los beneficios explicados desde un punto de vista más técnico en el blog de Anthony William sobre el zumo de apio.


Cómo hacer zumo de apio:

Aquí os dejo un vídeo de cómo preparo yo el zumo de apio. No necesitas una licuadora y es muy fácil de hacer:

De todas formas, de nada sirve lo que te cuente yo o cualquier otra persona, lo mejor es que lo descubras tú por ti mismx si te apetece. Total, tomar un zumo de apio al día no te puede hacer nada malo, sin embargo, según hemos analizado arriba, quizás pueda aportarte grandes beneficios.

Al final, cada cuerpo es un mundo y el secreto está en ir probando cosas y averiguar por unx mismx qué nos sienta bien y qué no.

Yo llevo muy poco tiempo tomando el zumo de apio así que no os puedo contar aún mi experiencia, de momento solo trato de informaros de este nuevo método que está causando tanto furor porque he leído y escuchado muchos testimonios de gente que está encantada con los resultados.

Más adelante, pasados unos meses, podré compartir mi experiencia con vosotros, tanto si es positiva como si no lo es.

¡Muchas gracias por leer hasta aquí!

Con cariño,

Alziur.



Organiza tu menú semanal

¿Por qué todo el mundo habla de organizar las comidas para la semana?

No se trata de una simple moda, sino de un hábito muy práctico que deberíamos llevar a cabo, especialmente si queremos cuidarnos y tener una buena alimentación, porque cuando quieres comer sano y no tienes tiempo para cocinar, la organización es la clave.

Déjame que te de algunos motivos por los que organizar tu menú semanal es muy beneficioso. Mi intención es convencerte con ellos y animarte a que empieces a organizar tus comidas a lo largo de la semana.
Más abajo te cuento algunos trucos y te explico cómo me organizo yo.

Motivos para organizar tu menú semanal

1. Comer sano

Organizar el menú semanal nos ayuda a comer mejor, más variado y equilibrado, ya que tenemos una perspectiva global de todo lo que comemos a lo largo de la semana.

Además, organizamos las comidas con antelación, en frío, y no en base al hambre que tenemos, las prisas y/o las pocas ganas de cocinar, lo cual suele traducirse en pedir comida a domicilio o comer comida precocinada (por lo general, ultraprocesados).

2. Se acabó el temido “no sé qué comer” o “¿qué hago hoy para cenar?”

Solo es cuestión de mirar tu menú semanal y seguir lo escrito. Incluso mejor aún si dedicamos un par de horas a la semana a cocinar y preparar unos cuantos platos que podamos reservar en tuppers para ir utilizando a lo largo de la semana.

Añadir que organizar nuestro menú semanal no significa obsesionarnos ni sentirnos mal si no lo seguimos a rajatabla, es un método de organización que nos simplifica la vida y nos ayuda a comer mejor y ahorrar (tiempo y dinero), pero hay que adaptarse a la vida y ser flexibles. Si un día no se come lo que habíamos preparado, se guarda el tupper en el congelador y listo.

3. Más tiempo para nosotros

Una buena organización es sinónimo de eficiencia, y esto significa más tiempo libre.

No ir siempre a carreras, comprar a última hora, cocinar sin una idea inicial, llegar a casa y ver que no tienes nada en la nevera... Organízate, simplifica tus quehaceres y te aseguro que tendrás más tiempo libre.

4. Ahorro

Vamos a hacer la compra en función de las comidas escritas en el menú semanal, evitando comprar de más y gastar de más.

Organízate y comprueba por ti mismx como gastas menos en la compra semanal.

5. No al malgasto de alimentos

Porque cuando vamos a comprar sin una idea inicial de qué cocinar compramos a lo loco, compramos sin sentido y, generalmente, compramos en exceso.

Esto dejará de pasar con un buen plan de menú semanal, porque vamos a la compra con una lista de productos definida, alimentos que sabemos que vamos a utilizar porque está todo planificado de antemano.

6. Solo 15 minutos a la semana

Solo tardamos unos 15 minutos a la semana en planificar nuestro menú semanal, y verás que son los 15 minutos mejor invertidos porque cuando organizamos bien las comidas, la semana fluye.

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Algunas comidas que puedes cocinar de antemano y en grandes cantidades.

  • Lentejas (receta) o cualquier otra receta a base de legumbres.

  • Pisto (receta), porque lo conservas en botes de cristal y te puede sacar de cualquier apuro: pisto con patatas cocidas, con huevo, con pasta, sobre unas rebanadas de pan, con arroz, para rellenar unas berenjenas...

  • Verduras asadas: asa muchas verduras de una vez y podrás utilizarlas en ensaladas, con quinoa, con arroz… Porque asar lleva mucho tiempo entre que se calienta el horno y se cocinan las verduras, pero si cocinas una buena cantidad podrás guardarla en tuppers en la nevera y utilizarla a lo largo de la semana.

  • Básicos como el arroz, la quinoa…



¿Cómo organizo mi menú semanal?

Existen mil y un planificadores de menú semanal hoy en día, normalmente son folios que pegas en la nevera con un imán, pero a mí este método no me funciona. Yo elijo escribir mi menú semanal en un cuaderno, guardando cada semana que organizo para poder inspirarme más adelante. Lo que ocurre es que a veces me siento a escribir el menú semanal y me quedo en blanco, ¿nunca te ha pasado? Entonces lo que hago es mirar semanas anteriores y coger ideas, así tardo menos en rellenarlo y en calcular lo que puedo tardar en cocinar y demás, porque ya lo he hecho otras veces.

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Otra ventaja de escribir en un cuaderno es que en las hojas del final escribo recetas que suelo cocinar, así lo tengo todo ordenado en el mismo sitio.

Me gusta tener una referencia de lo que he ido comiendo todas las semana, y eso lo consigo escribiendo en un cuaderno.

Mi cuaderno lo guardo en la cocina, y es cuestión de ir revisando que toca para comer, qué tengo ya preparado, si tengo que descongelar algún tupper de antemano…

Una vez he organizado lo que voy a comer esta semana, lo siguiente que hago es escribir la lista de la compra. En mi caso, que voy a comprar casi a diario porque no tengo coche y no puedo cargar con toda la compra de la semana, antes de salir a comprar reviso lo que toca comer ese día y anoto los ingredientes que me faltan. Si tú haces la compra de una semana de golpe, ahorrarás incluso más tiempo, porque haces una sola lista de la compra en base a la organización de tu menú semanal.

Fácil, rápido y sencillo.

Otra cosa que suelo hacer es cocinar en grandes cantidades siempre que puedo y repetir comidas. Por ejemplo, cuando hago lentejas suelo hacer gran cantidad, entonces si una semana planifico lentejas para comer, las pongo dos días seguidos (martes y miércoles por ejemplo). Cocino una vez pero nos da para comer dos veces.

Al igual que cuando compro lechuga para hacer ensalada, si no la comes en una semana se pone mala, entonces cenamos ensalada (sola o acompañada de algo más) varias veces esa semana.

Aprender a organizarse y a cocinar sin malgastar requiere tiempo y práctica. Al principio quizás te cueste mucho seguir el plan o a lo mejor te haces un lío.

¡No pasa nada! Sigue con ello y verás como tus habilidades mejoran cada semana. Al final se convierte en algo mecánico y la cantidad de tiempo que ahorras no tiene precio. Además, comprobarás cómo cada vez comes mejor, más saludable.


Trucos para organizar tu menú semanal saludable.

En este vídeo os dejo algunos consejos o trucos para organizar nuestras comidas a lo largo de la semana:

Espero que este artículo de menú semanal os haya gustado, pero, sobre todo, espero que os haya aportado algo bueno.

¡Muchas gracias por leer hasta aquí!

Con cariño,

Alziur.

Cómo y porqué empezar a meditar

Antes de nada, me gustaría explicar qué entiendo yo por meditación: una actividad intelectual que nos permite alcanzar un estado de paz mental, liberando a la mente de sus propios pensamientos, situándonos en el momento presente, en el ahora.

Consiste en entrenar la mente mediante la auto-observación, sin juzgarse a uno mismo, simplemente como espectador. Promoviendo con ello un estado mental equilibrado que nos ayuda a afrontar la vida con tranquilidad.

Abajo os cuento mi experiencia con la meditación y cómo podéis empezar a meditar por vuestra cuenta.

 

¿Para qué sirve meditar?

Meditamos para alcanzar un estado mental y físico de serenidad, para aprender a concentrarnos, para estar presentes, ser más creativos y alcanzar paz interior. Cuando meditamos con regularidad, aprendemos a gestionar mejor nuestras emociones, lo cual nos ayuda a controlar el estrés, la ira, la ansiedad....

Además desarrollamos la empatía y la paciencia.

Meditamos para causar un impacto positivo en nosotros mismos y en la sociedad.
 

En busca de beneficios

Es importante, tanto en la meditación, como en el yoga,  no ir en busca de objetivos.

La meditación es una práctica que debemos realizar a diario por el simple placer de estar presentes por un momento, de acallar nuestros pensamientos y conectarnos a través de la respiración con el ahora.

A través de esta práctica, los beneficios llegarán, pero no a todos nos afecta de la misma manera, ni lo sentimos igual, ni nos beneficia del mismo modo… Si cada cuerpo es un mundo, cada mente también, y si solo buscas ciertos objetivos a la hora de meditar, es probable que no los sientas en un mes, ni dos, o en un año y acabes tirando la toalla.

Meditar ya es el objetivo, parar 5 minutos al día. Siempre estamos esperando algo, yendo y viniendo, pensando en lo siguiente que tenemos que hacer… Cuando meditamos paramos, y eso es suficiente.
 

Mi experiencia con la meditación

En este vídeo os cuento mi experiencia personal con la meditación y qué beneficios he notado tras más de un año meditando a diario.

 

¿Cómo empezar a meditar?

Os dejo aquí una meditación guiada que quizás os pueda servir de ayuda, son solo 5 minutos que para empezar está de maravilla. Podéis hacer esta meditación todos los días, y cuando os sintáis cómodos o tengáis más tiempo, podéis aumentar el tiempo a 10 minutos, 15, 20 minutos… Lo que podáis siempre será bienvenido, pero más vale hacer un poquito todos los días que no hacer nada:

Si queréis que suba vídeos con meditaciones más largas no dudéis en decírmelo. De todos modos, yo no soy maestra en meditación, por eso también os recomiendo la app con la que yo empecé a meditar y que aún utilizo, se llama headspace, además os recomiendo las meditaciones guiadas de Tara Brach.

Espero que os haya gustado este post y, sobre todo, espero que os haya servido de algo.

¡Muchas gracias!

Con cariño,

Alziur.

El estrés engorda

Nuestro sistema nervioso responde al estrés mental generando niveles más altos de cortisol. Y lo cierto es que elevar nuestros niveles de cortisol de forma puntual es beneficioso (cuando hacemos ejercicio de alta intensidad por ejemplo) porque promueve la liberación de grasa corporal para ser utilizada como energía, pero mantenerlo elevado de forma crónica es un problema (cuando hacemos dietas muy restrictivas o tenemos estrés mental) porque se debilita la sensibilidad a la adrenalina lo cual se traduce en menos cantidad de grasa liberada para utilizarla como energía. Además, el cortisol elevado de forma crónica aumenta la retención de agua corporal.

El estrés crónico también genera alteraciones en nuestro sistema nervioso porque aumenta nuestro deseo por comer "comida basura" y pegarnos atracones.
 

Consecuencias de estar estresados

El problema entonces es que estamos estresados, y a pesar de estar haciendo una dieta, vemos que no perdemos peso (los altos niveles de cortisol provocados por el propio estrés nos lo están impidiendo). Este hecho nos genera más estrés aún: “estoy haciendo dieta y aún así no pierdo peso, ¡¿qué me pasa?!”, entonces nos volvemos aún más estrictos con la dieta, restringimos aún más nuestra alimentación, sometemos a nuestro cuerpo a más estrés continuo aún, aumentan incluso nuestros niveles de cortisol y lo único que conseguimos es empeorar la situación.

Os cuento aquí mi experiencia con una dieta restrictiva y el estrés que me causó:

Sin embargo, en cuanto conseguimos relajamos, bajan los niveles de cortisol y, entre otros, perdemos ese exceso de agua retenida en nuestro cuerpo.

El estrés continuado es malo para todo en la vida: para nuestra piel, nuestro pelo, para nuestro organismo en general, para nuestro estado de ánimo, nuestro descanso... Y este que os acabo de contar, es un caso más de porqué el estrés es tan negativo.
 

¡Quiérete ya!

Siempre os digo que nos tenemos que querer y respetar desde ya, no vale eso de decir: “cuando pierda esos kilos me gustaré más y todo irá mejor”, ni “cuando me vuelvan a valer estos vaqueros me sentiré mucho mejor conmigo misma”. Eso no vale, te tienes que querer desde ya, por tu salud mental y por tu salud física, porque si realmente necesitas perder peso será mucho más sencillo conseguirlo desde un punto de vista más optimista y queriéndote y respetándote como eres hoy.

No podemos agobiarnos ni obsesionarnos, y menos aún con el tema del peso (siempre que no sea cuestión de salud). El estrés no trae nada bueno de la mano, vamos a tratar de relajarnos más y a aprender a disfrutar de la vida y de nosotros mismos en este mismo momento. Si bien es cierto que no por eso debemos conformarnos con todo tal cual es, es bonito querer mejorar en la vida, pero vamos a procurar alcanzar esas mejoras disfrutando del proceso, no solo porque así nuestra vida sea mucho más agradable, sino porque aprender a disfrutar del proceso significa una gran ventaja y muchas más posibilidades de no tirar la toalla.
 

Cómo combatir el estrés

Os voy a contar cómo podemos reducir el estrés, personalmente encuentro que lo siguiente nos puede ayudar a aprender a controlar las situaciones estresantes y/o evitar sentirnos estresados. Desde luego, esto no va a ocurrir de la noche a la mañana, requiere de constancia y de adquirir algunos de estos hábitos en nuestra rutina diario.

1. MEDITACIÓN: al meditar entrenamos nuestra mente a estar presentes y focalizar toda nuestra atención en el momento actual, en lo que estamos haciendo en cada momento, en el ahora. Además, la meditación ayuda a gestionar mejor nuestras emociones y no dejarse llevar en exceso por impulsos negativos que puedan acarrear un estrés crónico o trastornos como la depresión.

2. YOGA: esta práctica no solo nos ayuda a mantener nuestro cuerpo saludable, fuerte y flexible, sino que aporta grandes beneficios a nivel mental pues “los movimientos de yoga reducen el estrés y corrigen los desequilibrios del sistema nervioso”. Además, practicar yoga de manera regular nos ayuda a dormir mejor y un buen descanso es siempre positivo para cuerpo y mente. Si no sabes por dónde empezar con el yoga, haz click AQUÍ.

3. ENCUENTRA EL LADO BUENO DE LAS COSAS, casi todo lo tiene. Una mentalidad optimista te libra del estrés crónico, nos ayuda a encontrarle sentido a las cosas y solución a nuestros problemas.

4. HAZ LO MÁXIMO QUE PUEDAS, para no juzgarte y maltratarte a ti mismo con reproches. Este es el cuarto acuerdo de un libro que nunca me cansaré de recomendaros “Los cuatro acuerdos”.

5. DUERME BIEN, porque un buen descanso cura nuestro cuerpo y mente. Para obtener un buen descanso comer bien siempre que puedas, haz ejercicio y deja el móvil al menos media hora antes de irte a dormir.

6. ACEPTATE TAL CUAL ERES AHORA, aunque quieras mejorar, aprende a quererte desde ya. Es importante que este concepto quede claro porque no aceptarse puede generar estrés y ansiedad e, incluso, depresión.

 

Nada más chicxs, espero que os haya gustado este post y, sobre todo, espero que os haya aportado algo positivo.

¡Muchísimas gracias!

Con cariño,

Alziur.

No me gustan las verduras, ¿qué hago?

¿Las verduras te parecen sosas y aburridas? ¿Quieres empezar a comer mejor pero no te gustan las verduras y no sabes qué hacer? Entonces tienes que seguir leyendo porque te voy a explicar porqué no te gustan y cómo conseguir que un buen plato de verduras te parezca algo rico.

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1. ¿Por qué no nos gustan las verduras?

(PALADAR ATROFIADO)

Si estás acostumbrado a comer procesados o comidas fritas, cargadas de salsas y demás, es muy normal que no te gusten las verduras. Te pueden saber desagradables, la textura quizás no te guste o, incluso, simplemente no te saben a nada.

Es perfectamente normal, yo que antes era la reina de las salsas industriales y de la fanta zero, no disfrutaba ni lo más mínimo al comer verduras, y mira ahora, ¡me encantan y forman parte de mi día a día!.

Acostumbrar tu paladar a las verduras es un proceso que tiene dos prácticas a seguir: por un lado vamos a reducir poco a poco el consumo de productos ultraprocesados, y por otro vamos a ir aumentando el consumo de verduras progresivamente. Al principio el resultado no va a ser lo más alentador del mundo: "las verduras son sosas y la pizza precocinada está muy rica", pensarás, pero es un proceso en el que conviene tener paciencia. Créeme que a la larga vas a encontrar más de una verdura que sí te guste, vas a aprender a apreciar el sabor dulce del pimiento rojo, la frescura de las espinacas y los pepinos, la delicia que es una berenjena al horno… Te van a encantar y te vas a sentir muy bien al comerlas a diario.

 

2. Cómo las cocinamos es muy importante.

En mi caso, y especialmente para guisar o hacer salteados, me encanta cortar las verduras en trozos muy finitos, por eso suelo cortarlas con una mandolina.

La forma en que tratamos las verduras es muy importante, aunque parezca una tontería, no saben igual de una manera que de otra, encuentra cuál es la que más te gusta, aunque puede depender mucho de la receta.

¿Mis formas favoritas de cocinar algunas verduras?

- La coliflor y berenjenas me encantan al horno.

- El brócoli hervido.

- Las espinacas y el pepino: frescos en una ensalada.

- Los champiñones y setas salteados en la sartén con aceite de oliva virgen extra y acompañados de cebolla.

- La zanahoria rallada queda genial tanto cruda como en salteados o guisos.

 

3. Acompaña tus verduras de grasa buena.

No tengas miedo a acompañar tus verduras de grasas como el aceite de oliva virgen extra, no solo les da un sabor muy rico, sino que es la mejor opción ya que las grasas y los vegetales son la pareja perfecta: algunas vitaminas como la vitamina A, D, E y K son solubles en grasa, lo que quiere decir que nuestro cuerpo solo absorbe sus nutrientes y los utiliza si la grasa (buena) está presente.

 

4. Hábito.

Cuando probaste tu primera cerveza te supo mal, al igual que cuando bebiste café por primera vez… Pero te has acostumbrado al sabor y hoy te gustan (es un ejemplo).

Algunos alimentos que en su día no te gustaban, hoy sí (haz un repaso de cosas que no comías cuando eras pequeño y hoy sí). Pues las verduras igual, al principio no tienen un sabor tan delicioso como pueden tener unas almendras o unas uvas, pero si empiezas a consumirlas de manera regular y aprendes a cocinarlas de un modo que te resulten más agradables, notarás cómo te vas acostumbrando hasta que se conviertan en algo rico para ti.

Evidentemente, no tienen porqué gustarte todas las verduras, unas te gustarán más que otras, procura que el rango de las que te gustan sea lo más amplio y colorido posible (a más color, más vitaminas y minerales) y centrate en consumir esas de forma regular.
 

5. Premios por comer verduras.

No hay mejor premio que saber lo que realmente las verduras hacen por ti, más aún teniendo en cuenta que esa comida ultraprocesada que “tan bien te sabe”, no solo no te aporta ciertos beneficios, sin que incluso resta.

Beneficios de comer verduras a diario:

  • Aportan mucha fibra, vital para nuestro cuerpo ya que mejora la digestión.
  • Son saciantes.
  • Son ricas en vitaminas y minerales, los cuales permiten que nuestro organismo funcione correctamente.
  • Contienen grandes cantidades de agua, por lo que nos ayudan a mantenernos hidratados.
  • Contienen antioxidantes.
  • El consumo frecuente de frutas y verduras se traduce en una piel brillante y más sana, y en un pelo y uñas fuertes.
  • Son muy variadas, si unas verduras no te gustan, otras te gustarán, es cuestión de probar. Aunque cuanta más variedad consumas, mejor para ti.

 

6. Sacian mucho.

¿Nunca te has pregunta por qué puedes comer una bolsa entera de patatas fritas, pero no te acabas el plato de verduras al horno con aceite de oliva virgen? La respuesta es concisa: las verduras sacian, y mucho.

Además las verduras contienen muchos nutrientes y vitaminas en pocas calorías, y aunque no se trata de contar calorías sino de que las calorías cuenten, en el caso de las verduras cuentan.

 

7. ¿Cómo comer las verduras?

Esto es muy subjetivo de cada uno y depende mucho también de en qué estado se encuentre tu paladar. Si eres de los que come productos ultraprocesados a diario, es probable que no te guste el brócoli al vapor, pero como te dije antes, todo es cuestión de entrenar el paladar, poco a poco, no tenemos prisa, queremos adquirir hábitos saludables sostenibles.

Te dejo aquí algunas ideas de cómo comer verduras que a mí me encantan:

  • Verduritas al horno: una de mis formas favoritas de comer verduras. Desde una berenjena, hasta pimientos asados… Las verduras están deliciosas al horno.
  • Hervimos las verduras y añadimos un chorrin de salsa de soja por encima, les da un sabor muy rico.
  • Verduritas con grasa buena: porque como hablábamos antes, las verduras no solo están más ricas con un buen chorro de aceite de oliva virgen, sino que promueben las absorción de ciertas vitaminas esenciales para nosotros.
  • Verduras en tortilla. Añadimos unas láminas de champiñon y unas espinacas a nuestra tortilla. Ya verás como esta opción no se te resiste.
  • Verduras crudas, cortadas muy finas, para mojar en hummus o guacamole. Además esta idea puede ser una merienda perfecta. Y las verduras crudas son de lo más saludable pues no han perdido ninguna de sus propiedades tras el cocinado.
  • Verduras cortadas en cuadraditos con tomate casero, es decir, lo que en España llamamos pisto. Está muy rico y combina a la perfección con huevos a la plancha, arroz, quinoa, pasta integral… También puede ser el relleno de berenjenas al horno o pimientos rellenos.
  • Especias. Cuantas más especias utilices, mejor. No solo porque aportan sabores mágicos a las comidas, si no porque tienen muchas propiedades beneficiosas. Por ejemplo, la pimienta negra ayuda a la absorción de nutrientes, la canela promueve una buena circulación, el comino ayuda al sistema inmune, el orégano contiene antioxidantes… Un buen ejemplo de una receta cargada de verduritas, grasa y especias es el curry.
  • Añade verduras a tus ensaladas: espinacas, zanahoria rallada, judías verdes, cebolla, pimiento rojo… Sazonalo con una buena salsa casera y acompánala de grasa buena: aguacate, frutos secos, semillas...

Eso es todo chicxs, espero que os haya gustado este post y, sobre todo, espero que os haya servido de algo. Os dejo aquí un vídeo donde hablo sobre este tema también, por si os interesa:

¡Muchas gracias por leerlo! No olvides compartirlo con alguien si crees que le puede interesar.

Con cariño,

Alziur.

¿Comer 5 veces al día acelera tu metabolismo?

Hubo una etapa de mi vida en que comía 5, 6 e incluso 7 veces al día. Y quiero que sepáis que no hay NINGÚN problema en comer muchas veces al día, siempre y cuando no te pegues un festín en cada comida. El problema es que yo comía 5 veces al día porque pensaba que era lo mejor para mi cuerpo y para mantener mi metabolismo activo. Pero me he dado cuenta de que lo de que comer 5 veces al día es, una vez más, un mito.

Abajo os explico detalladamente porqué.

La cuestión es que, en cierto modo, sí me ha ayudado a controlar mi “ansiedad” por la comida, por llamarlo de alguna manera. Esas ganas de comer cada dos por tres que a mí, personalmente, me entraban incluso sin tener hambre. El hecho de saber que podía comer cada poco, me ha liberado de esa presión. Y una vez más, dejar de limitarme y restringirme cosas relacionadas con la comida, me ha servido de manera positiva para relajarme y elegir no hacerlas por voluntad propia.  

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Hoy en día tengo todo este tema mucho más controlado: gracias a que mi relación con la comida ha mejorado muchísimo. Por eso ya no cuento las veces que como al día: a veces son 5, otras son 4, otras 3… Normalmente no son menos de 3, simplemente porque mi cuerpo me lo pide así, pero no hay una regla perfecta que se adecue para todo el mundo, ni en esto ni en casi nada en la vida, por eso, una vez más, debes escuchar a tu cuerpo y actuar en consecuencia. O, incluso mejor aún, acudir a un nutricionista con el que juntos diseñar el mejor plan alimenticio para tu caso particular.


Comer 5 veces al día acelera el metabolismo = Mito

No porque lo diga yo, que ni soy nutricionista, ni médico, ni nada relacionado con ello. Si no  porque lo dice gente especializada en la materia. Y estos, a su vez, se respaldan en estudios científicos que han demostrado que eso no es verdad.

Primero de todo, se dice lo de comer 5 veces al día porque es prácticamente lo mismo que comer cada 3 horas, ya que esta idea se basa en que así conseguimos mantener el metabolismo activo.

“Es decir, hace quemar más calorías y reduce el apetito en las comidas principales. Bien, esto no es así, de hecho, no hay evidencia de que un mayor número de comidas implique más pérdida de grasa, incluso en muchos casos es al contrario, hacer 5 o 6 comidas al día puede favorecer que se consuman más kcal totales y aumentar la sensación de hambre.

Es cierto que al comer se queman calorías con la digestión, y esto lleva a pensar que a más digestiones, más calorías quemadas, ¿verdad? Pero resulta que las calorías utilizadas en la digestión son más o menos proporcionales al volumen de comida ingerida y al tipo de macronutrientes. Es decir, si de 2.000kcal ingeridas quemamos (por decir algo), unas 200kcal en su digestión, da lo mismo que sea en 6 comidas que en 3, ya que cuanto más voluminosa sea la comida, más calorías invertiremos en su digestión.

La explicación es que cuando hacemos, por ejemplo, 3 grandes comidas al día, el efecto saciante de estas es muy alto (especialmente si son menús ricos en proteínas, grasa y/o fibra), y no es necesario comer más, mientras que para dividir las kcal en 5 o 6 comidas, hay que reducir la densidad calórica de cada plato y por tanto se vuelven menos saciantes, lo que a su vez produce que tengamos más hambre o terminemos con menos sensación de saciedad después de comer.”

Estos párrafos entrecomillados los he cogido prestados de este artículo. Por favor, id a leerlo al completo en la página web de “tu entrenador vegano”, ya que el texto es original de esa plataforma y lo explica con más detalle.

¿Cenar pronto para adelgazar?

Yo, por ejemplo, ceno muy pronto. Lo normal es que cene en torno a las 7 de la tarde, pero ¿esto me ayuda a adelgazar?

Os lo cuento en este vídeo:

Es cierto que si cenas pronto te limitas, por así decirlo, a comer a lo largo de menos horas al día, pues por lo general no comes nada más después de cenar, aunque yo alguna vez como unos frutos secos o una fruta (sí, fruta por la noche) antes de ir a la cama. Pero lo normal es que después de cenar no tome nada más porque estoy saciada, es decir, cierro la ingesta de calorías por ese día antes que personas que cenan a las 10.

La cuestión es que da lo mismo cuándo cenes o cuándo desayunes (si eres de los que desayuna), lo importante es la calidad de lo que estás comiendo en cada una de tus comidas y no las horas.

Si he comido una hamburguesa con patatas fritas y cocacola, y para cenar me tomo un bocata de chorizo a las 6 de la tarde, va a ser infinitamente peor que si como unas lentejas con arroz para comer y ceno una tortilla de patata saludable (receta aquí) a las 10 de la noche.

Conclusión

Come cuando tengas hambre, no importa la hora en la mayoría de los casos, no importa si comes menos veces o más veces (este es un consejo muy generalizado, evidentemente cada persona es diferente y habrá casos en los que este consejo no sea el adecuado).

Para la mayoría de personas, para mi caso también, que ya sabéis cómo ha sido siempre mi relación con la comida, lo mejor es comer cuando tienes hambre y saciarse con comida real.

Vivir relajados, sentirnos bien cuando comemos, comer de todo sin demonizar frutas o una porción de queso… Todo eso nos libera de muchísimo estrés. Eso que es tan simple, y a veces nos empeñamos en complicar, es lo que nos acerca pasito a pasito a tener una buena relación con la comida.

Por último, quiero recalcar que si necesitas adelgazar, debes saber que es un proceso lento, aunque será seguro si lo haces de la mano de un nutricionista actualizado. Hay días que verás mejoras y días que no, pero es parte del proceso de perder peso de un modo saludable y aprendiendo a comer. Tienes que relajarte, disfrutar de esta fase de tu vida, y tener paciencia, porque se puede adelgazar fácil, sin sufrir y comiendo, pero conlleva su tiempo.

No hay más secretos.

¡Muchas gracias por tu tiempo!

Con cariño,

Alziur.

 

¿Qué es el cheat meal?

Seguro que hoy en día la mayoría ya sabéis en qué consiste el cheat meal, pero por si acaso, voy a explicarlo brevemente.

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¿Qué es el cheat meal?

Cheat meal es una comida “trampa” traducido (“cheat” significa engañar, hacer trampas y “meal” significa comida, menú),  digamos que es un engaño a tu dieta por decirlo de alguna manera.

¿Cuántas veces puedo hacer “cheat meal”?

Por lo general se dice que de una a tres veces por semanas, lo que significa que puedes hacer, como mucho, tres comidas “malas” a lo largo de toda la semana, no que puedes comer “mal” tres días enteros.

¿Hago cheat meal?

Hoy en día yo ya no hago cheat meal, pero sí que lo he hecho durante mucho mucho tiempo, en este vídeo os cuento porqué ya no hago cheat meal.
 

Si has visto el vídeo, ya sabes el motivo: no lo considero una práctica “mentalmente” saludable, ni tampoco para nuestro organismo, simplemente porque solemos mal entender lo que el cheat meal significa y porque, por lo general, abusamos de ella y nos pegamos atracones. En mi caso concreto, me impedía avanzar en mis objetivos (perder un poco de exceso de grasa que aún tengo). Si ves el vídeo entenderás porqué.

¿Es el cheat meal apto para todos?

No soy nutricionista ni especialista en alimentación, pero si os interesa mi opinión, debo decir que no creo que el cheat meal sea adecuado para todos los públicos.

Creo que puede estar bien en gente dedicada al fitness que tenga unos objetivos muy claros y un estilo de vida muy específico. Pero para gente que solo quiere estar saludable y tonificados, como es mi caso, no creo que sea necesario. Es más, para gente que siempre haya tenido subidones y bajones de peso importantes, como también es mi caso, creo que esta es una práctica incluso perjudicial, porque estresa y crea mucha ansiedad a lo largo de la semana, ansiedad que se ve volcada desmesuradamente en el dichoso cheat meal y que se traduce en atracones. 

¿Qué opináis vosotros del cheat meal? ¿Lo habéis probado alguna vez? Ya me contaréis vuestra opinión acerca del tema chicos.

Sin más, espero que este pequeño artículo y vídeo os hayan resultado interesantes, pero, sobre todo, espero que os haya aportado algo bueno.

¡Muchas gracias por todo!

Con cariño,

Alziur.

 

Comida real

Comer comida real es el mejor de los regalos que una persona se puede dedicar, no solo es cuestión de estar saludables y/o de adelgazar, es que comer comida real nos ayuda a tener mucho mejor humor, nos libera de mucho estrés, nos permite dormir mejor y todo esto provoca que estemos más sanos y felices.

He de reconocer que yo he tardado mucho en llegar al punto donde el 90% de mi alimentación consta única y exclusivamente de comida real. También debo reconocer que cuando empecé a informarme sobre los alimentos y lo que estos podían hacer por nosotros, mi único objetivo era adelgazar: me daban igual las vitaminas y minerales, sus efectos positivos a largo plazo… Yo quería verme bien, en “mi peso” y fue así como comenzó todo esto.

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Hoy en día, me da igual cuánto peso, la báscula no me define en absoluto,

me siento bien y la comida me hace feliz, especialmente la comida real. Por fin puedo comer una manzana y disfrutar de su sabor dulce, antes tenía el paladar tan atrofiado que me sabía excesivamente ácida, eran “incómodas” de comer por decirlo de alguna manera, hoy son un manjar.

Me alegro mucho de haber empezado a informarme sobre los alimentos, porque aunque aún no lo creas, la comida es nuestra mejor medicina, es nuestro aliado, por eso debemos conocerla bien, por eso debemos ser conscientes de los impactos tanto positivos como negativos, en el caso de los ultraprocesados, que la comida tiene en nuestro organismo, lo cual se ve reflejado en nuestra piel, nuestro pelo, nuestro humor, nuestro cuerpo, nuestro descanso, nuestra salud…

Como te contaba antes, llevo años aprendiendo a comer, ha sido un proceso largo porque mis conocimientos nutricionales no solo eran escasos, sino que los pocos que tenía eran completamente erróneos, eran del tipo de: los plátanos engordan, lo importante son las calorías, los productos light “adelgazan”... No sigo la lista porque estaríamos aquí hasta mañana.

La cuestión es que con paciencia y constancia he conseguido aprender muchas cosas (aún queda mucho por aprender), y he eliminado de mi "saber" muchos conceptos erróneos y dañinos para la salud mental y física.

Pero no sé qué conocimientos tienes tú sobre lo que es la comida real y sobre lo que son los ultraprocesados, por eso te recomiendo que veas este vídeo donde muestro mi participación al reto de un mes comiendo comida real, en el vídeo verás muchas ideas de comida real y también te contaré la diferencia entre comida real y ultraprocesados.

Dale al play para ver el vídeo:

Este reto (#Reto1MesConComidaReal)

fue creado por el dietista-nutricionista Carlos Ríos. Os invito a que le sigáis en sus redes sociales porque no solo es un gran profesional, sino que está haciendo una labor maravillosa en contra de los productos ultraprocesados engañosos, está abriendo los ojos de muchas personas y promoviendo la comida real, “relfooding”, a lo largo de las redes sociales.

Os animo a que le sigáis, os animo a que empecéis a ocuparos de este tema y, sobre todo, os animo a que lo hagáis con alegría, porque comer comida real es saludable y muy enriquecedor en muchos aspectos.

Importante tener en cuenta que no es cuestión de dejar todo lo “malo” de golpe, ni de no volver a comer un ultraprocesado en tu vida. Es cuestión de aprender, de ser conscientes de cuál es la realidad de lo que comemos, y de ir adquiriendo buenos hábitos poco a poco, sin estrés, disfrutando del proceso de un modo natural.

Es cuestión de cuidarte como te mereces. Hazte ese favor =)

¡Muchas gracias!

Con cariño,

Alziur.

 

Adelgazar para siempre

¿Has hecho mil dietas pero siempre engordas todo el peso que habías perdido? ¿Estás desesperada/o porque ya no sabes qué hacer para adelgazar?

Te entiendo perfectamente porque yo me he encontrado en tu situación muchísimas veces: llegaba el verano y no estaba para nada en mi peso, me daba vergüenza ponerme el bikini, entonces me entraban las prisas y buscaba cualquier dieta “milagro” para perder esos kilos de más. Me tiraba un mes o dos pasando hambre, privándome de todo lo que me gustaba y de mal humor. Eso sí, en cuanto “acababa” la dieta (lo pongo entre comillas porque siempre las dejaba a medias) me liberaba de todas las restricciones, y los fritos, las salsas y la bollería industrial volvían a estar presentas en mi rutina.

Esa ha sido la historia de mi vida desde que tengo unos 14 años, hasta que un día comprendí que no podía seguir así, las dietas ya no me hacían efecto y algo tenía que cambiar… Así descubrí cómo se puede adelgazar para siempre, siendo fácil y sin dejar de comer. De eso hace ya 3 años, así que me he demostrado a mí misma que funciona.

En este vídeo te cuento con detalles cómo he logrado adelgazar para siempre:

Como habrás visto en el vídeo, es muy sencillo adelgazar para siempre, eso sí, no es rápido. Adelgazar de un modo saludable y sostenible no requiere de una dieta específica en la mayoría de los casos, sino de resetear nuestros hábitos y conocimientos sobre todo lo que la nutrición significa.

Como os he contado en el vídeo, no soy nutricionista ni médico, lo único que soy es una chica que se ha pasado toda su vida adelgazando y engordando a base de dietas “milagro”, las cuales, a pesar de ser “efectivas” a corto plazo (no saludables), no son sostenibles.

Por eso, adelgazar para siempre requiere de mentalizarse, de estar dispuestos a aprender de nuevo, de mucha paciencia y de constancia. Los resultados llegarán poco a poco, pero vendrán para quedarse. Además de que nos mejorará el humor, la energía, la calidad de nuestra piel, pelo y uñas…

Los beneficios de tener un estilo de vida saludable son infinitos y se mantendrán a lo largo del tiempo.

Para acabar, me gustaría comentaros que si no tenéis ni idea por dónde empezar u os apetece información de mejor calidad que la que yo puedo proporcionar (no soy especialista, solo hablo bajo mi experiencia) os recomiendo que acudáis a un profesional dietista-nutricionista que os asesore. Solo os pido que por favor elijáis a un profesional actualizado que demuestre pasión por lo que hace y que se moleste en haceros preguntas para conocer bien vuestra situación, analizarla y ofreceros las pautas correctas a seguir en vuestro caso específico. Podéis encontrar grandes profesionales en instagram por ejemplo, os doy algunos ejemplos: Carlos Ríos, Victoria Lozada o Dra. Mari Gomez.

También quiero recordaros que, a pesar de que cada persona es distinta, un estilo de vida saludable es beneficioso para todos. Eso sí, como cada cuerpo y mente son diferentes, no todos podemos implementar hábitos saludables del mismo modo, ni a la misma velocidad, ni con los mismos métodos. Pues aunque el brócoli, por ejemplo, es maravilloso, no a todos nos sienta bien.

Debes aprender a escuchar a tu cuerpo y descubrir qué necesita (desde luego no necesita bollería industrial, ni chorizo, ni patatas fritas... Aunque la vida es equilibrio, y de vez en cuando está bien darse el “gusto”).

Nada más chicos, espero que os haya gustado este blog y, sobre todo, espero que os haya aportado algo positivo.

¡Muchas gracias por todo!

Con cariño,

Alziur.

 

Organiza tu menú semanal saludable

Siempre os digo que sin una buena organización previa, alcanzar vuestros objetivos es muchísimo más complicado. Bien, pues a la hora de cuidarnos y comer bien ocurre lo mismo: todo empieza por una buena organización semanal de nuestras comidas.

En mi caso he de decir que no tengo un tupper específico para cada comida de la semana, sin embargo sí hago una serie de cosas que me ayudan a organizar mejor mi menú semanal con la intención de siempre tener a mano algo rico y saludable que llevarme a la boca.

En este vídeo os cuento 10 trucos que a mí me sirven de mucha ayuda a la hora de organizar mi menú semanal saludable:

Pero no solo quiero compartir mis trucos contigo, también quiero darte 4 motivos que te ayudarán a concienciarte de que la organización de tu menú semanal saludable es fundamental:

1.Ahorras tiempo.

Si es tan fácil como abrir la nevera y sacar un tupper, bienvenido sea, ¿verdad? Hoy en día todos vamos con prisas, pero si dedicamos un par de horas una vez a la semana a organizarnos, la falta de tiempo dejará de ser un problema.

2. No hay excusas.

Cuando ya hay algo rico y saludable esperándote en la nevera, las excusas desaparecen. Esa pizza a domicilio deja de ser una opción a tener en cuenta, al igual que comprar algo precocinado, y poco saludable, en el supermercado de al lado de casa.

3. Más económico.

Tener tu menú semanal saludable preparado te evitará malgastar dinero en pedir comida a domicilio por pereza de cocinar, pues todos llegamos a casa cansados, y ¿a quién le apetece ponerse a cocinar? Pero si ya tienes la mitad del trabajo hecho, no solo inviertes en salud sino que ahorras dinero, porque no nos engañemos, pedir comida a domicilio o salir a cenar normalmente sale menos rentable que comer tu propia comida.

4. Compra rápida.

Cuando ya tienes una idea hecha en tu cabeza de lo que vas a cocinar a lo largo de la semana, hacer la compra es mucho más sencillo. Aún así te recomiendo que lleves la lista hecha de casa y que procures no salirte de lo que ahí está escrito.

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Espero que este blog os haya servido de inspiración para organizar vuestro menú semanal saludable y, como siempre os digo, aprendo mucho de vosotros, así que si tenéis algún truco que queráis compartir, sentiros más que bienvenidos para hacerlo en los comentarios de abajo.

Muchas gracias una vez más chicos, os deseo lo mejor en la vida.

Con cariño,

Alziur.

 

Adelgazar después de Navidad

Las navidades han estado de maravilla, y aunque cada vez controlamos mejor lo que comemos, es inevitable pasarse un poco en estas fechas. Por eso hemos cogido algún kilito de más, notamos que esos vaqueros que el 20 de diciembre nos entraban de maravilla ahora nos quedan un poquitin apretados, ¿verdad?

¡No pasa nada chicos! Hemos disfrutado y ahora vamos a seguir disfrutando mientras perdemos peso, se puede, créeme =)

En este vídeo os voy a mostrar lo que como en un día (cinco recetas) para bajar de peso. Porque aunque cada vez como mejor y tomo mejores decisiones respecto a la comida, es verdad que en Navidad uno se excede un poco:
 

Sí, hemos engordado. Unos más y otros menos. Pero la solución no es pasar hambre con dietas mega restrictivas, ni matarse en el gimnasio de golpe y porrazo.

Una vez más, vamos a atajar este asunto de un modo inteligente, porque no buscamos resultados efímeros, sino perder peso a largo plazo, retomar esos hábitos saludables que hemos abandonado durante estas fiestas:

 

1. La comida basura, ¡a la basura!

Ya han pasado las fiestas, no hay excusas: elimina de tu cocina todos los turrones, dulces, grasas y fritos que hayan sobrado de la Navidad. Si los guardas, los vas a comer, tú y yo lo sabemos, así que hazte un favor y deshazte de todo.

Evita la tentación

 

2. Sano y rico.

La comida saludable puede ser deliciosa, si veis los ejemplos que os muestro en este vídeo de “lo que como en un día” comprobareis que lo que os digo es cierto. Se trata de sacarle partido a los alimentos naturales, los que más propiedades tienen y más beneficiosos son para nuestro organismo. No asocies la comida saludable con un aburrido filete de pollo a la plancha y lechuga, hay un sin fin de posibilidades y opciones que no solo están riquísimas, sino que son fáciles de hacer y económicas.

 

3. Sustitutos saludables.

Vamos a estar unos cuantos días seguidos comiendo platos saludables exclusivamente, queremos perder peso, y tenemos que hacer este pequeño sacrificio durante unos 10 o 15 días, luego podremos introducir el famoso “cheatmeal” una o dos veces a la semana.

La cuestión es que nos puede apetecer pecar, sobre todo porque venimos de excedernos con el azúcar, los fritos y las grasas saturadas. Pero ¡hay solución chicos! podemos encontrar sustitutos ricos y saludables a esa “comida basura”: patatas fritas, azúcar, mantequilla… En este vídeo os doy algunos ejemplos.

 

4. Bebe agua.

¿Por qué siempre que hablamos de adelgazar aparece el agua?

Pues porque estar hidratados es fundamental para un correcto funcionamiento de nuestro organismo, pero, además, muchas veces confundimos el hambre con la sed, lo que provoca comer entre horas o sentir deseo por bebidas gaseosas y azucaradas, cuando lo que realmente tenemos es sed.

Evidentemente, si llevas 3 horas sin comer y sientes hambre, es probable que sea porque realmente tienes hambre, pero si notas esa sensación entre horas lo más probable es que necesites beber agua.

¡Haz la prueba!

 

5. Nunca pases hambre.

Es fundamental que estés bien alimentado, para no caer en la trampa y acabar pecando.

Cuando tu cuerpo está correctamente nutrido no te pide nada más, no tienes antojos (por lo general). Por eso es fundamental que consumas los tres macronutrientes esenciales: carbohidratos, grasas y proteínas.

Aliméntate en condiciones con productos naturales y de calidad: legumbres, frutas, verduras, pescados y carnes de calidad, huevos, frutos secos al natural…

 

6. ¿Metabolismo lento?

Por lo general, aquellos que tenemos un metabolismo lento (mi caso), tendemos a engordar con más facilidad. Por eso, a la hora de bajar de peso debemos evitar los carbohidratos almidonados (patata, arroz…) en las cenas, ¡pero no eliminarlos de nuestra dieta! La mejor opción para la cena son los vegetales, la proteína y la grasa buena, una combinación de los tres es ideal.

Esto es solo para periodos en los que estamos buscando perder esos kilitos de más, si lo que queremos es mantenernos, no pasa nada porque de vez en cuando tomemos hidratos para cenar.

Por supuesto, esta recomendación la hago bajo mi propia experiencia, tras ser consciente de que tengo un metabolismo lento y que no asimilo tan bien los hidratos en la noche. Cada cuerpo es diferente y tenéis que descubrir cómo es el vuestro, quizás este vídeo de la maravillosa Sascha Fitness os ayude.

 

7. Muévete.

La alimentación es fundamental para mantenernos y estar sanos, y más aún para perder peso. Pero eso no quiere decir que nos olvidemos del ejercicio.

Debemos tener un estilo de vida activo: sube las escaleras en vez de coger el ascensor, ve caminando a comprar, haz ejercicio… Muévete, y no hay excusas si no puedes ir al gimnasio, hay mil maneras de estar en forma, solo hay que tener las suficientes ganas. Aquí os dejo un ejemplo de rutina de ejercicios para hacer desde casa:

Para acabar, deciros que NO SOY NUTRICIONISTA, ni médico, ni me dedico al mundo del fitness. Simplemente soy una chica con facilidad para engordar que ha estado por encima de su peso ideal en muchas ocasiones, que ha hecho dietas y ha sufrido el efecto rebote y que, por fin, ha aprendido a comer bien para no volver a sobrepasar ese peso en exceso y estar saludable.

A pesar de mis avances, tengo que seguir mejorando y afianzando los nuevos, y mejores, hábitos adquiridos. Y aunque ya no he vuelto a engordar como en el pasado, he perdido más de 10 kilos, es verdad que en vacaciones y Navidad me dejo llevar y gano uno o dos kilitos, pero no pasa nada, porque por fin sé cómo atajarlo de un modo saludable y natural, y me encanta poder compartirlo con vosotros.

Si te ha gustado, sientete LIBRE para compartir este blog tú también =)

¡Muchísimas gracias solete!

Con cariño,

Alziur.

 

 

 

 

 

Beneficios de comer sano

Parece que antes los que estaban más gordos eran los únicos que debían preocuparse de comer sano mientras la gente delgada, o que estaba en “su peso”, podía seguir comiendo de todo sin preocuparse de su alimentación. Por suerte eso está cambiando y todo nos vamos concienciando de que comer bien no es algo meramente estético, aunque también es importante, sino que hay muchos más motivos por los que comer sano es fundamental para estar saludables y poder llevar una vida activa y feliz.

Además en este vídeo os explico porqué solo como bien en torno a un 80% del tiempo, en vez de alimentarme única y exclusivamente de comida saludable.

Aquí abajo voy a contaros 5 razones por las que debemos alimentarnos bien.

 

1. Estar en forma y vernos.

Este, como hablábamos antes, siempre ha sido el motivo principal por el que la gente empieza dietas o transforma su dieta buscando comer mejor. De hecho, yo empecé a comer sano porque tenía que perder unos kilos. Por suerte eso ha cambiado en los últimos años, y verme bien ha pasado a un segundo plano en mi nuevo estilo de vida más saludable, donde la salud, entre otras cosas, han tomado protagonismo.

Aún así, es verdad que estar en forma y vernos bien estéticamente es importante también, pues cuando uno se siente bien por dentro se nota por fuera, y viceversa.

Por eso debemos aceptarnos tal y como somos físicamente, pero procurar a la vez ofrecer la mejor versión dentro de nuestras posibilidades: nuestro mejor cuerpo, que no es más que aquel que está saludable y en su peso ideal.

 

2. Tener más energía.

Para conseguir cosas en la vida uno necesita estar activo, tener energía. Los logros no llegan desde el sofá. Hay tiempo para todo, pero para alcanzar objetivos del tipo de sean uno ha de esforzarse y trabajar por ello, y para eso necesitamos tener energía, alimentarnos bien para dar a nuestro cuerpo y cerebro la gasolina que necesita.

La comida de mala calidad no aporta nada, no solo es dañina, sino que encima no nos alimenta. Tu cuerpo necesita nutrientes y vitaminas para estar activo.

Es verdad que esto no es algo que se note de la noche a la mañana, es decir, no estás dos semanas comiendo bien y ya tienes más energía, pero créeme que a la larga los cambios son excepcionales.

Os cuento mi experiencia más detallada en este vídeo:

3. Prevenir enfermedades.

No quiere decir que por comer saludable jamás vayas a estar enfermo, pero si es cierto que una dieta equilibrada evita muchas enfermedades pues alimentarnos bien ayuda a que nuestra máquina (cuerpo y mente) funcionen mucho mejor y se averíen lo menos posible.

También recuerdo que, por lo general, siempre ha sido la gente con enfermedades la que tenía que corregir su dieta tras llevarse un buen susto y comenzar a comer bien: ataque al corazón, colesterol... pero, ¿no sera más sensato comer bien desde ya y evitar, en la medida de lo posible, esas enfermedades?

4. Buen humor.

Comer limpio nos hace sentirnos bien: sabemos que estamos haciendo lo correcto y eso moralmente nos ayuda a tener buen humor. Además, no se trata de hacer dietas estrictas que nos pongas de mal humor, al igual que tampoco nos ayuda la comida basura, porque aunque parece “aliviarnos” en un primer momento luego nos sentimos culpables y excesivamente llenos, pues normalmente nos pasamos comiendo…

Es una dieta equilibrada la que nos hace sentirnos bien, comer de todo pero de calidad, alimentos que alimenten, valga la redundancia.
También uno, por lo general, duerme mejor cuando se alimenta bien, y es un círculo vicioso (positivo) porque cuanto mejor duermes mejor te alimentas, esto lo explico con más detalle en este vídeo. Sin dejar de señalar que el cuerpo se cura mientras duerme, por eso es vital tener un buen descanso: lo cual no quiere decir dormir más horas o menos, sino que las que durmamos sean de calidad, un descanso profundo.

5. Tu piel, pelo y uñas lo agradecerán.

Es un hecho que cuanto más limpio comes, más brillas. Y sin duda se ve reflejado en la calidad de nuestro cabello, de nuestras uñas y en la piel.

Yo he notado grandes cambios, especialmente en mi piel, desde que como mejor. En este vídeo te cuento porqué he notado esa mejora, qué alimento creo que me ha ayudado a sentirme que mi piel ha evolucionado tan positivamente.

 

Entonces dime, ¿te parecen suficientes razones para empezar a comer sano? Comenta abajo qué opinas, o si encuentras alguna otra razón de peso para comer bien. Ya sabes que me encanta leeros y que entre todos, cada uno contando sus experiencias y su opinión, podemos ayudarnos a mejorar =)

¡Muchas gracias por todo soletes!

Con cariño,

Alziur.

 

¿Estás lleno o estás saciado?

Y es que no es lo mismo.

Estar saciado significa que estás satisfecho, que has comido lo justo y necesario.

Sin embargo, estar lleno quiere decir que has comido mucho, que te has pasado y has comido demasiado, más de lo necesario. Muchas veces incluso te duele la tripa por haber comido tanto y te arrepientes porque sabes que no era necesario excederse así.

Nos pasamos, lo sabemos y aún así nos volvemos a pasar.

¿No aprendemos la lección?

¿Por qué comer lo justo para saciarnos no parece ser suficiente? Especialmente cuando eso que vamos a comer nos gusta mucho, lo que normalmente suele ser algo poco saludable...

Quizás sigamos cometiendo los mismo errores una y otra vez, pero ser consciente de que estar lleno no es lo mismo que estar saciado ya es un paso hacia adelante =)

¡Que aproveche guapetones!

Con cariño,

Alziur.