Cómo conocerse a uno mismo

“Cuando uno consigue conocerse a sí mismo, es capaz de comprender a los demás y la realidad que lo rodea”. - Alejandro Magno.

Conocerse a uno mismo es esencial para visualizar nuestras metas, para averiguar quién soy, qué quiero ser, a dónde quiero llegar… No hay formas de alcanzar objetivos que realmente nos satisfagan sin antes saber quienes somos.

Conocernos bien nos permite desenvolvernos mejor en la vida y tener más seguridad en nosotros mismos.

Para sentirnos realizados debemos aprender a conocernos y así dirigir nuestros esfuerzos hacia aquello que verdaderamente nos satisface, nos hace sentir bien, lo que normalmente suele ser: aquello que sabemos hacer mejor.

Sin embargo, es vital autoconocerse de un modo objetivo: afrontar nuestros defectos y reconocer nuestras virtudes. Al igual de importante que es saber cómo actuamos y por qué nos comportamos como lo hacemos.

En este vídeo os cuento mi experiencia con este tema, cómo he ido redescubriendo quién soy y qué me ha aportado el autoconocimiento:

Conocerse a uno mismo.

Sentimos que nos conocemos a la perfección, sin embargo no solemos parar a pensar si lo que hacemos a diario (trabajo, estudios…) nos gusta realmente o no. A veces incluso, no tenemos objetivos en la vida, más que aquellos que se nos han impuesto como metas a alcanzar por la mayoría: tener un trabajo fijo, formar una familia, firmar una hipoteca…

Por eso me gustaría que pudieras parar un momento y pensar quién eres de verdad, qué te gusta. A mí personalmente me ayudó mucho recordar qué hacía cuando era una niña, qué me gustaba hacer, cómo me comportaba… Así es como descubrí que siempre había sido una niña creativa, con mucha imaginación. ¡Me encanta crear! Ya sea escribiendo, editando mis vídeos de YouTube, fotografías… Si a eso le añades el hecho de que siempre se me ha dado bien escuchar a otros y transmitir cierta serenidad, podría decir que lo que hago hoy en día a través de mis redes sociales es ideal para mí: porque lo disfruto a la vez que se me da medianamente bien.

 

Se objetivo.

Conocerse a uno mismo no es solo descubrir qué se te da bien hacer, para qué vales o qué quieres en la vida. También incluye el hecho de aceptar todo aquello que no se te da bien, asumir tus defectos y admitir tus errores.

¿Es eso algo malo?

No, nada más lejos, es aceptar quién eres, es conocerte sin tapujos ni miedos.

Porque aceptar que no se te da bien algo que siempre has querido que formara parte de tus virtudes sienta como un jarro de agua fría en un primer momento. Sin embargo, después se convierte en una auténtica liberación.

El día que empecé a aceptar quién era, significó para mí una inyección de seguridad en mí misma: poder asumir sin miedo mis defectos sin dejar de ser consciente de mis virtudes. Eso es un regalo chicos, es algo que todos deberíamos experimentar en esta vida.

Saber quién eres, en lo bueno y en lo malo, es una liberación.

Pero para ello hay que ser honesto y no tener miedo a afrontar todos esos complejos que hemos cargado durante años. Hay que desnudarse para con uno mismo, con total sinceridad, y aceptarse: para mejorar, para quererse y para tener confianza plena en ti.

En conclusión, cuando nos conocemos en profundidad aprendemos a identificar nuestras habilidades, a la vez que somos conscientes de nuestras limitaciones. Esto es vital para  planificar nuestras metas de un modo “realista”. Este hecho te llevará muy lejos, sobre todo en el ámbito personal, en la relación que tienes contigo, lo cual se verá reflejado también en la relación que tienes con los demás.

 

Conocer a los demás.

Conocernos bien significa entender quiénes somos, ser capaces de identificar nuestras emociones y actuar en consecuencia. Lo cual nos permite controlar nuestro comportamiento y no hacer cosas “en caliente” de modo que más tarde nos acabemos arrepintiendo. Nos ayuda también a resolver los problemas del día a día.

Personalmente he aprendido a conocer mejor cómo actúo y cómo se comportan los demás, a través de “los cuatro acuerdos” de Don Miguel Ruiz, un libro que no me canso de recomendaros y que una vez más viene como anillo al dedo.

En él, el autor nos explica cuatro conceptos (entre otras cosas) a tener SIEMPRE en cuenta para ahorrarnos dramas, malentendidos y, en conclusión,  para llevar una vida tranquila y feliz.

Esos cuatro acuerdos son los siguientes:

  1. Sé impecable con tus palabras: di solamente lo que quieras decir para no tener que arrepentirte más tarde.

  2. No te tomes nada personalmente: cuando seas inmune a las opiniones de los demás, dejarás de ser una víctima de un sufrimiento innecesario.

  3. No hagas suposiciones: comunícate con los demás de una forma clara, con el fin de evitar posibles malentendidos y dramas.

  4. Haz siempre lo máximo que puedas: para así evitar juzgarte, maltratarte y lamentarte.

“Los cuatro acuerdos” es un libro que recomiendo leer una y otra vez, porque con cada lectura asimilamos algún nuevo concepto. Así hasta conseguir que estos “acuerdos” formen parte de quienes somos y nos ayuden no solo a conocernos mejor, sino a comprender a otros también, para así mejorar la relación con uno mismo y, en consecuencia, con los demás. Lo cual nos ayudará enormemente a tener relaciones sanas y a vivir una vida tranquila y en paz.

Chicos, espero que este pequeño blog os ayude a conoceros mejor, porque el autoconocimiento nos dirige a una vida más plena. 

¡Muchas gracias por todo!

Con cariño,

Alziur.

¿Estás lleno o estás saciado?

Y es que no es lo mismo.

Estar saciado significa que estás satisfecho, que has comido lo justo y necesario.

Sin embargo, estar lleno quiere decir que has comido mucho, que te has pasado y has comido demasiado, más de lo necesario. Muchas veces incluso te duele la tripa por haber comido tanto y te arrepientes porque sabes que no era necesario excederse así.

Nos pasamos, lo sabemos y aún así nos volvemos a pasar.

¿No aprendemos la lección?

¿Por qué comer lo justo para saciarnos no parece ser suficiente? Especialmente cuando eso que vamos a comer nos gusta mucho, lo que normalmente suele ser algo poco saludable...

Quizás sigamos cometiendo los mismo errores una y otra vez, pero ser consciente de que estar lleno no es lo mismo que estar saciado ya es un paso hacia adelante =)

¡Que aproveche guapetones!

Con cariño,

Alziur.

Cómo controlar la ansiedad por la comida

Muchas veces me habéis preguntado que cómo hago para controlar la ansiedad por la comida. Y cuando lo hacéis, sospecho que os referís a esas ganas incontrolables de picar comida entre horas, de coger un trocito de chocolate de la nevera o de saltarse el brócoli a cambio de pedir una pizza. 

Y de eso voy a hablaros,  porque también he sentido esa necesidad de picar ansiosa, pero hoy en día sé controlarme mucho mejor y tengo un truco para que así sea.

Te lo cuento en este vídeo:

Aunque te lo cuento también por aquí:

Mi secreto para controlar la ansiedad por la comida consiste en NUNCA PASAR HAMBRE. No, no soy Escarlata O'Hara, lo que ocurre es que sí estás perfectamente nutrido e hidratado, las posibilidades de que te entren esos "ataques" de ansiedad se reducen con creces. Y por bien nutrido me refiero a que debes comer SIEMPRE que tengas hambre pero alimentos de calidad, que nos aportan vitaminas y minerales, que nos sacian por completo, como son frutas, verduras, legumbres...

Aunque no voy a negarlo, es cierto que a pesar de que casi nunca paso hambre, de vez en cuando no me puedo resistir y siento esa pequeña ansiedad/necesidad/ganas de comer chocolate o alguna comida completamente insana.

¿Qué hago cuando eso me pasa?

1. Si me pasa un día después de haber estado comiendo bien durante días, me doy el capricho sin pensarlo. Yo no pretendo comer sano el resto de los días de mi vida (lo cual sería perfecto pero no es mi caso). Por lo tanto, si llevo días comiendo bien y de repente me apetece una chocolatina un día, me la como y me doy el capricho. Eso sí, me la como con gusto, disfrutando cada mordisco y sin la sensación de haber pecado con el consiguiente arrepentimiento.

2. Si por el contrario, se da el caso en que tengo muchas ganas de comer algo poco saludable y ayer salí a cenar fuera y me lo comí TODO, en este caso me controlo. Lo que hago a cambio es comer algo que sé que está muy rico pero que sí es saludable. Como lo que yo llamo sustitutos saludables. Y no solo lo disfruto, sino que me siento de maravilla por comer algo rico y saludable. 

Esto es lo que hago yo para controlar la ansiedad por la comida, entendiendo por ansiedad las ganas de comer algo poco saludable y no ansiedad como un problema grave, eso debe ser tratado por un psicólogo y/o nutricionista, no por mí. 

Espero que os haya gustado este pequeño artículo chicos. Y, sobre todo, espero que os sirva de algo bueno.

No dudéis en compartirlo si os ha parecido interesante, quizás podamos ayudar a alguien más.

¡Muchas gracias por todo!

Con cariño,

Alsira.

¿Funcionan las relaciones a distancia?

Os doy mi opinión sobre las relaciones a distancia porque yo misma lo he vivido.

Con esto simplemente pretendo daros mí opinión sobre las relaciones a distancia, opinión basada en mi experiencia. Pero, por otro lado, también comprendo que cada pareja es un mundo y funciona de manera distinta =)

Si te apetece saber qué opino sobre las relaciones a distancia, dale al PLAY aquí abajo.

Me encantará conocer TÚ opinión sobre este tema en los comentarios (abajo), siempre es bueno escucharnos los unos a los otros y aprender de los demás.

¡Muchas gracias por estar ahí!

Con cariño,

Alziur.

Receta pan de platano

Aquí tenéis una deliciosa, y MUY SALUDABLE, receta de pan de plátano. Podéis añadir un poco de levadura si queréis que la textura sea más jugosa.

De cualquier manera es una receta ideal para el desayuno, pues está cargada de energía y proteína:

Espero que os guste y os animéis a hacerla porque esta riquísimo y es muy saludable.

Con cariño, Alziur.

Para ser feliz, evita hacer esto.

Para ser feliz hay que querer serlo, hay que tener una mentalidad positiva y alegre, hay que tener ganas de la vida.

Pero ser feliz no es cosa fácil, pues nuestro cerebro no está programado para hacernos felices, sino para protegernos de lo desconocido mediante el miedo y sobrevivir. Por eso en este vídeo os cuento 9 cosas que uno debe evitar si realmente quiere feliz:

Espero que os guste, pero, sobre todo, espero que os sirva de algo positivo.

Con cariño,

Alziur.

Vaga y gorda

¿Cansado/a de dejar todo a medias?

Eso era exactamente lo que me pasaba a mí: creía que era una vaga y una gorda, y que jamás podría cambiart eso a largo plazo, pues simplemente era mi forma de ser. ¡GRAN ERROR! Por eso me decidí a grabar este vídeo, donde te cuento cómo transformar hábitos negativos en positivos, y cómo lograr tener fuerza de voluntad para conseguir aquello que nos proponemos.

Porque mejorar ciertos hábitos nos cambia la vida de forma radical: estar sanos por dentro y por fuera, orgullosos de nosotros mismos. Además de lograr nuestros objetivos en la vida, para así sentirnos realizados y felices =)


Espero que este vídeo te aporte algo positivo, porque recuerda que si yo he podido: TÚ TAMBIÉN PUEDES.

 

Con cariño,

Alziur.

Receta de BROWNIE - Sin azúcar. Sin gluten. Sin lactosa.

Este brownie de chocolate no solo está riquísimo, sino que encima es muy sencillo de preparar. Nos aporta los 3 macronutrientes esenciales: proteína, grasas e hidratos, y encima no tiene químicos ni aditivos que dañen nuestro organismo.

Es un placer poder disfrutar del sabor del cacao más puro en esos días en los que el cuerpo nos pide dulce, más aún sabiendo lo saludable que es este brownie.
¡Espero que lo disfrutéis mucho chicos! =)

Con cariño,

Alziur.

¿Qué tipo de persona eres?

El otro día, viendo un vídeo de Tai Lopez, me di cuenta de que existen dos tipos de personas: por un lado están los pacientes impaciente (PI), y por otro, las persona Impacientes Pacientes (IP), el ejemplo a seguir, aquellos que realmente luchan por cumplir sus sueños. 

En este mini vídeo os lo explico mejor:

He descubierto que a lo largo de mi vida he sido una persona del tipo PI. Sin siquiera darme cuenta de ello, posponía mis planes a largo plazo, pero luego me rendía a la primera de cambio, no tenía la paciencia necesaria para esperar hasta ver los resultados. Sin embargo, y gracias al camino que he decidido tomar en la vida, hace un año, quizás dos, me he convertido en una persona IP, de lo cual me siento enormemente orgullosa.

He superado la barrera de la pereza y la impaciencia, y me siento más fuerte que nunca. Es como si pudiera tocar mis sueños con los dedos, están ahí, solo debo seguir trabajando duro y esperar hasta que sean tangibles.

Esta información es tan lógica y evidente, que a veces parece que se nos escapa de lo sencilla que es. Pasamos por la vida y no nos damos cuenta de estos pequeños detalles que marcan la diferencia. Por eso te animo a que compartas este blog con alguien a quien creas que le pueda servir. 

Muchas gracias por estar ahí una vez más =)

 

Con cariño,

Alziur.

¿Cómo ha sido 2016?

Antes de que comience 2017 y de elegir los famosos propósitos de año nuevo, viene bien analizar cómo ha sido todo este año que está a punto de terminar. Igual que en la televisión vemos un repaso de los mejores momentos del año, hagamos lo mismo con nuestra propia vida.

Os lo pongo muy sencillo porque solo hay que responder 3 preguntas. Para este método me baso en el sistema de Marie Forleo, os invito a que le echéis un vistazo a su vídeo (inglés).

 

Analiza tu año en 3 pasos:

 

1. ¿Qué he hecho, creado o experimentado este año? Algo de lo que estoy muy orgulloso.

- En mi caso, os diré que estoy muy orgullosa de haber abierto mi canal de YouTube. Creo que es una de las mejores decisiones que he tomado este año, además de haber publicado mi primera novela y haber emprendido un pequeño negocio online con Mirko. También estoy orgullosa de haber seguido una alimentación saludable y hacer deporte 5 veces a la semana, me siento más sana que nunca. Lo cierto es que es increíble que haya sido capaz de hacer todo eso, no voy a infravalorar mis logros, ¡todo lo contrario! Me siento realizada, siento que este año ha sido difícil en muchos aspectos, aún sigue siéndolo a veces, sin embargo puedo decir sin duda alguna que es el año más gratificante de toda mi vida. El año que viene será incluso mejor, espero recoger parte de todo aquello que con esfuerzo he sembrado en 2016.

 

2. ¿En qué me he equivocado? ¿Qué he aprendido de esos errores?

Me he equivocado al haber invertido en autopublicar mi novela con una editorial, debería haberlo hecho con Amazon desde un primer momento porque no requería de inversión inicial. He aprendido que no debo invertir dinero ,especialmente cuando escasea, en proyectos que aún no conozco a la perfección. Siempre es mejor empezar poco a poco, y cuando uno siente la confianza suficiente que el conocimiento nos aporta, es cuando debe invertir las cantidades que considere necesarias.

Me he equivocado al esperar por pensar que las cosas llegarán cuando tengan que llegar. He aprendido que no es así: las cosas llegan cuando uno las busca y pelea por ellas día tras día. No digo que lleguen en el momento, pero llegan cuando uno llama a las puertas que hay que llamar, sin esperar a ese dichoso momento perfecto que nunca llega.

 

3. ¿Qué estoy dispuesto a dejar ir?

- Estoy dispuesta a dejar ir a personas negativas o gente que no me aporta nada de valor. Solo quiero personas que sumen en mi vida: que me enseñen cosas, que me cuenten historias interesantes, que me hagan reir, que me entiendan, que me valoren, que quieran crecer y aprender… No me da pena dejar de lado a aquellos que no me aportan nada, sé que puede sonar duro, pero si soy sincera esta es mi realidad hoy en día. Al igual, asumo que alguien quiera distanciarse de mí por el motivo que sea, no solo lo asumo si no que lo respeto.

- Estoy dispuesta a perdonar, perdonar olvidando y no acordarme nunca más de eso que un día me hizo daño. No me aporta nada, así que fuera de mi vida.

- Y por último, estoy dispuesta a eliminar de mi vida el sentimiento de culpabilidad que todos tenemos de vez en cuando. No pienso dejar que eso me afecte de ahora en adelante: sí, he cometido errores; sí, me gustaría haber hecho mejor ciertas cosas; sí, he hecho daño a algunas personas sin intención, pero eso no me puede perseguir cual fantasma, tengo que asumirlo, y aprender de ello. La culpabilidad es un enemigo muy dañino, porque se disfraza de un sentimiento generado por ser una buena persona, pero no soluciona nada ni nos hace ser mejores, solo nos atormenta.

 

Espero que el hecho de ver mis respuestas, aunque un tanto resumidas, os ayude a poder analizar vuestro año. Os recomiendo que seáis completamente sinceros con vosotros mismos, porque es la única forma de que de este método salga algo productivo y os ayude a que 2017 sea un año aún mejor que el pasado.

En el vídeo de abajo explico este método y os doy las claves de cómo responder a esas 3 pequeñas preguntas que pueden convertirse en algo muy grande. Os recomiendo que lo veáis, y lo llevéis a cabo.

 

Dime, ¿qué has logrado o experimentado en 2016 que te hace sentirte orgulloso/a? Comenta abajo, ya sabes que me encanta leeros. Y, como siempre os digo, no dudes en compartir con aquellos a quienes más quieres, es una forma muy positiva de empezar 2017 con buen pie.

 

Muchas gracias por estar ahí.

Con cariño,

Alziur.

 

Los 10 ladrones de tu energía

El otro día, dando una vuelta por Pinterest, encontré un blog que explicaba cuáles eran los 10 ladrones de nuestra energía según el líder espiritual Dalai Lama. Me paré a leerlo y me gustó mucho, además de convencerme de que realmente así es. Por eso hoy quiero compartir este pequeño conocimiento recién adquirido con vosotros. Quiero que seáis conscientes de qué os está robando la energía (si algo), pues esa energía es necesaria para ser productivos, estar motivados y tener una mente positiva que ayude a superar las situaciones que cada día se nos presentan.

Solo uno mismo tiene el poder de dominar su propia energía y acceder a ella para darle el uso más eficaz. Sin embargo, hay algunos agentes externos e internos que pueden llegar a interferir, provocando un deterioro en nuestro estado de ánimo. Vamos a ser conscientes de cuáles son esos agentes y buscar un remedio para detener a los ladrones de tu energía.

Te lo cuento por escrito más abajo o puedes verlo en vídeo si lo prefieres:

1. Personas tóxicas

En mi vídeo de “Gente Tóxica” os hablaba de este tema. Y es que es un “mal” real, la gente pesimista hace más ruido que la optimista, y te empapan con su negatividad hasta que cuando quieres darte cuenta estás hablando como ellos y compadeciéndote de ti mismo. ¡No dejes que eso ocurra! Alejate de la negatividad.

Dalai Lama“Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un bote para echar su basura, procura que no sea en tu mente”.

 

2. Paga tus cuentas

Muchas veces he pedido dinero prestado a amigos, pequeñas cantidades, nunca nada excesivo. La cuestión es que el dinero de otros me quema en la conciencia, no puedo parar de repetir a esa persona que se lo devolveré, y efectivamente hacerlo, por pequeña que sea la cantidad. Para mí es una responsabilidad de primer grado: utilizar dinero que otros se han ganado con su esfuerzo y que con toda su generosidad te han prestado. No hay nada mejor para una conciencia tranquila que saber que no le debemos nada a nadie, en el sentido más estricto.

Dalai Lama - “Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle”.

 

3. Cumple tus promesas

Qué fácil es prometer, pero para ser de fiar, también hay que cumplir lo prometido. No es sencillo, porque a veces esas promesas son más complicadas de llevar a cabo de lo que uno pudo imaginar en un primer momento, sobre todo las que nos hacemos a nosotros mismos. Piensa un momento: ¿cuántas veces has fallado en aquello que te prometiste? Sin ir más lejos, ¿has cumplido todos los propósitos de año nuevo que te hiciste en enero?

Dalai Lama - “Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a re-negociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio”

 

4. Haz más de lo que te gusta

Bien es cierto que todos tenemos obligaciones con las que debemos cumplir, nos gusten más o menos. Pero procura dedicar más tiempo a aquello que verdaderamente te gusta. Dales a tu vida y a tu tiempo el valor que se merecen, dedícate a ti mismo.

Dalai Lama - “Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas”.

 

5. Descansa y actúa

Que el remordimiento no te impida descansar como te mereces, que el miedo no te paralice para actuar cuando toca. Hay que sacar el máximo provecho de cada oportunidad que se nos presente, tanto si es para relajarte y recargar las pilas, como si es para coger el toro por los cuernos y pasar a la acción.

Dalai Lama - “Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad”.

 

6. Pon orden en tu vida

Desde lo material hasta lo espiritual, es muy importante desprenderse de aquello que no necesitamos, dejar atrás todo lo que sea pasado y tomar sólo aquello que nos permite organizarnos para vivir el presente y cumplir nuestros sueños. Vacía tu mochila, guarda únicamente  todo lo aprendido y los buenos momentos.

Dalai Lama - “Tira, levanta y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas”.

 

7. Cuídate

A veces pienso que uno se “mata” a trabajar con la intención de asegurarse un futuro y una calidad de vida, lo malo es que muchas veces acaba invirtiendo parte de ese dinero ganado en mejorar la salud que perdió por el camino. No tiene mucho sentido, ¿verdad?

Por eso debes cuidarte desde ya: come sano sin dejar de darte caprichos, muévete, descansa, ten una mentalidad optimista que te libre del estrés, medita, ríe...

Dalai Lama - “Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos”.

 

8. Enfrenta cada situación

Da la cara y afronta cada situación en la que te veas involucrado. No lo dejes pasar porque se convertirá en algo que te consuma a diario. Siempre que esté dentro de tus posibilidades es mejor plantarle cara a la situación y ser consciente de la realidad, aquí y ahora, antes que dejarlo pasar y esperar que se solucione por sí solo.

Dalai Lama - “Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria”.

 

9. Acepta lo que no puedes cambiar

No todo está en nuestras manos: hay situaciones, personas y cosas que se escapan a nuestras posibilidades. Debes aceptarlo y dejarlo estar o dejarlo ir, no puedes llorar porque esté lloviendo: puedes aprender a bailar bajo la lluvia o meterte en casa. ¿Pero de qué te sirve lamentarte? Por mucho que llores, te cabrees y te empapes, la lluvia no va a cesar por ti.

Dalai Lama - “Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar”.

 

10. Perdona

La vida nos pone ante situaciones que nos llenan de ira, dolor y rencor. Sin embargo, cuando decidimos no alimentar esos sentimientos y empezar a perdonar, todo en nuestra vida mejora. La ira y el rencor son sentimientos que no nos aportan nada positivo y nos pueden llevar a tomar malas decisiones de las que luego nos arrepintamos.

Además, no hay nada más grande en esta vida que aquel que es capaz de perdonar y ofrecer otra oportunidad, porque todos nos hemos equivocado alguna vez y cuando nos han perdonado nos hemos sentido enormemente agradecidos.

¡Cuidado! No se trata de pasarse la vida perdonando, hay que tener unos límites, y a veces el perdón ya no es una opción.

Dalai Lama - “Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo”.

 

Aquí podéis ver el vídeo donde hablo sobre este tema, explico con más detalle cómo entiendo cada uno de estos 10 ladrones de nuestra energía, así que si te ha gustado el blog te recomiendo que le eches un vistazo.

¿Qué te ha parecido el blog? Cuéntamelo en los comentarios de abajo, ya sabes que me encanta “escuchar” vuestra opinión. Y como siempre os digo, si crees que a alguien le puede interesar esta información, no dudes en compartirlo. Todos merecemos conocer cuáles son los ladrones de nuestra energía para poder combatirlos y mostrar al mundo la mejor versión de nosotros mismos.

Muchas gracias por estar ahí.

Con cariño,

Alziur.

 

Las 100 palabras más comunes en alemán

Ya era hora de que hiciera pública la lista de las 100 palabras que más se usan en alemán (según yo).

Os comenté en el blog de "cómo aprender un idioma en 3 meses", que hacerse una lista con las 100 palabras más comunes del idioma que quieres aprender es muy útil. Por eso os ofrecí la lista que yo misma he creado mientras aprendo alemán. Sois tantos los que me habéis escrito pidiéndome que os la preste, que he creído conveniente publicarla para que todos los interesados en aprender alemán le echéis un vistazo. Además, he grabado un vídeo donde pronuncio todas esas palabras en el mismo orden en el que las encontraréis abajo escritas. Así no solo sabréis cómo se escriben y cuál es su traducción al castellano, sino cómo se pronuncian.

 

Antes de empezar, me gustaría que me dijerais si os apetece que haga un blog con las 100 palabras más comunes en inglés. Si así fuera, comentad abajo por favor, vuestro deseos son órdenes.

1. ja = sí

2. nein = no

3. ganz = Muy, completamente, todo

4. etwas = Algo

5. endlich = final, al fin, finalmente

6. schön = bien, bonito, excelente

7. jetzt = Ahora, actualmente

8. mal = Veces, vez, marca, señal

9. nochmal = de nuevo

10. dann = entonces, después, luego

11. nichts = Nada

12. unmöglich = imposible

13. aber = pero

14. und = y (conjunción)

15. teuer = Caro

16. billig = Barato

17. sehr = Muy, mucho

18. richtig = Correcto

19. immer = Siempre

20. wirklich = realmente

21. vielleicht = Quizás

22. gar nicht = En absoluto

23. riecht = Huele

24. wunderschön = Precioso

25. schnell = Rápido

26. zusammen = Junto, en conjunto

27. schritt = Paso, trámite

28. jeden = Cada

29. langsam = Despacio

30. gestern = Ayer

31. Tag = Día

32. heute = Hoy

33. weil = Porque

34. leer = Vacío

35. voll = lleno

36. Zeit = Tiempo

37. dunkel = Oscuro

38. hell = Claro

39. unglaublich = Increíble

40. nur = Solo

41. Kuss = Beso

42. falls = Si...

43. noch = Aún

44. genug = Bastante

45. doch = Sí, sin embargo

46. mehr = Más

47. über = sobre, encima de

48. zurück = atrás, hacia atrás

49. gerade = ahora mismo

50. unterschiedlich = Diferentes

51. gesunde = Saludable

52. rechts = Derecha

53. links = Izquierda

54. zuhause = En casa

55. weg = Camino

56. dort = Allí, ahí

57. hier = Aquí

58. wo = Donde

59. wenn = Cuando

60. wer = Quien

61. von = Desde

62. ab = Desde

63. glücklich = Feliz

64. traurig = Triste

65. müde = Cansado

66. gelangweilt = Aburrido

67. sauer = Enfadado

68. stolz = orgulloso

69. beschämt = avergonzado

70. erschrocken = asustado

71. zufrieden = Satisfecho, contento

72. stimmt = Exacto!

73. geheimnis = Secreto

74. kurz = corto

75. lange = largo

76. ein bisschen = un poco

77. kalt = frío

78. warm = caliente

79. also = por tanto

80. überteuer = sobrevalorado (precio)

81. Temperatur = temperatura

82. Freund = amigo

83. Farbe = color

84. obwohl = aunque

85. nie = nunca

86. als = de, como (conjunción)

87. noch nicht = todavía no

88. bereits = ya

89. andere = otro, siguiente

90. klein = pequeño

91. gross = grande

92. verirrt = perdido

93. entschuldigung = disculpa

94. tut mir leid = perdoname

95. oben = arriba

96. unten = abajo

97. mitte = medio, mitad

98. doppelt = doble

99. Hilfe = ayuda

100. oder = o (conjunción), ¿no?, ¿verdad?

 

También quiero compartir los canales de YouTube que suelo visitar para aprender alemán, ojalá alguno sea de vuestro agrado:

- Noticias curiosas: https://www.youtube.com/user/GalileoOffiziell

- Belleza: https://www.youtube.com/user/MrsBellala

- Vlogs diarios: https://www.youtube.com/user/peachiiiTV

- Fitness: https://www.youtube.com/channel/UCy5Kf4cPV_sCi_Qsjk03uCg

- De todo un poco: https://www.youtube.com/channel/UCm-qp2_uGbMSrqtarpAFlxA

- Recetas: https://www.youtube.com/channel/UCh_8CJ9ngABMbrzm9M3gjFA

 

Espero que os haya parecido útil este blog. Si conocéis a alguien que esté aprendiendo alemán o que tenga intención de hacerlo: compartid. Seguro que a esa persona le sirve de mucha ayuda.

Una vez más, muchas gracias por estar ahí.

Con cariño,

Alziur.

No vas a gustar a todos

En el último vídeo os contaba que “nunca llueve a gusto de todos”. Evidentemente, eso es algo que tú ya sabes perfectamente, no tengo que venir yo a explicártelo, pero parece que a veces se nos olvida… Por ejemplo: haces un comentario en el trabajo que no gusta a algún compañero, una broma que resulta pesada a un amigo, o escribes un libro que obtiene críticas negativas. Es en esos casos cuando nos olvidamos de que “para gustos colores”, y por eso viene bien que alguien te recuerde que no puedes gustar a todos.

Eso es lo que quiero conseguir hoy. Una vez más oriento este pensamiento a aquellos que hayáis publicado vuestro primer trabajo artístico, pero, por supuesto, todo el mundo puede adaptar esta realidad a su día a día. Porque a veces nos preocupamos más de agradar a otros, que a nosotros mismos, y las cosas cuando no se hacen por convencimiento propio, a la larga, “no funcionan”.

1. Los lectores

Primero de todo, déjame que te diga que tú mismo puedes ser tu mejor crítico, al igual que tu mejor lector. De ahí que siempre recomiende que escribas algo que tú como lector disfrutaras leyendo, pues encontrarás un mercado que se adapte a esos gustos. Es cierto que puede ser un mercado más amplio o uno más humilde, dependiendo si te diriges más a la novela comercial o no, pero al fin y al cabo es un mercado.

De ahí que no “te vendas” a las masas con trabajos que no te resultan gratificantes, pues acabarás cansado y decepcionado contigo mismo a la larga. En mi caso, soy consciente de que los romances venden muchísimo, sin embargo no es mi estilo… Por eso no he fomentado la historia de amor que existe en “dos días”, no es la protagonista porque no encaja con mi estilo. A la larga, sé que habrá sido para bien, pues he escrito algo que como lectora yo misma quisiera leer. Ahora solo falta buscar a lectores afines a mí, aquellos que puedan disfrutar de una historia como “dos días” tanto como lo haría yo.

Es cierto que mi novela tiene un grupo de lectores potenciales más reducido que los que puede obtener un libro como “50 sombras de Grey”, pero, definitivamente, ese no es mi estilo (ni como lectora ni como escritora), por lo tanto no tiene sentido que me dedique a narrar algo que yo misma no leería solo por agradar a los demás, solo con la intención de obtener más ventas. No sería natural y quizás tampoco gustara a las masas como tenía previsto por verse forzado.

 

2. La crítica

Por otro lado, tampoco escribiría algo con la intención de seducir a la crítica, ese grupo de intelectuales a los que “todo les parece poco”. Muchos de ellos esperan trabajos de la grandeza de Scott Fitzgerald, sin embargo, este también formó parte del grupos de "los rechazados” en su día. Como ves, la crítica literaria no es fácil de agradar, es por eso que tampoco debes enfocar tus esfuerzos en satisfacerlos con la única intención de obtener buenas críticas.

Además, una crítica sincera constructiva, aún cuando negativa, puede ser muy poderosa pues te ayudará a mejorar (si crees que lo necesitas) o a observar tu obra desde otro punto de vista. Aún así, es vital que siempre recuerdes que no vas a cautivar a todo el mundo, pues para unos tu estilo narrativo puede ser infantil y para otros rebuscado o elegante, para unos los personajes pueden estar vacíos y a otros les pueden resultar conmovedores.

 

3. Las editoriales

Por último, permíteme que te aconseje que tampoco pretendas encandilar a las editoriales escribiendo algo que supongas que les puede atraer, con la simple intención de que “compren” tu obra. Uno nunca sabe qué están buscando en cada momento, ni hacia dónde van a dirigir sus próximas contrataciones. Además, por lo general no hacen mucho caso a los escritores principiantes, a no ser que ya tengan un buen número de ventas a sus espaldas (gracias a la autopublicación). Las editoriales son empresas al fin y al cabo, tienen que subsistir, y les guste más o menos, deben asegurarse unas ventas mínimas, de ahí que prefieran contratar a una actriz que jamás a escrito o a algún influencer, que a un escritor principiante que nadie conoce. No lo juzgo, lo entiendo incluso, pero por eso te recomiendo que te guíes por lo que tu pluma te exige, y que consigas tantas ventas por tu cuenta que sean las propias editoriales las que se acerquen a ti. Ya sé que no es fácil, yo misma estoy caminando por esa travesía, pero hay que trabajar duro y creer en ello. Defender un trabajo en el que confías, es tu mejor carta de presentación, además de unas ventas mínimas.

 

Quiero terminar diciéndote que, aunque suene muy cursi, las cosas cuando se hacen de corazón salen mejor. Por eso confía en ti mismo y en tu capacidad como escritor/a, llegará tu momento. Y es que “nunca llueve a gusto de todos”, así que más vale disfrutar de la lluvia que llorar porque se fue el sol: siéntete agradecido por los lectores que has ganado en vez de centrarte en aquellos que no valoran tu novela como te gustaría.

Para terminar te sugiero que veas este vídeo en el que cuento una historia que tiene mucho que ver con este tema:

Sé fiel a tus gustos y a tu estilo a la hora de expresar el arte que llevas dentro, a unos gustará y a otros no, es tan sencillo como eso, así que no le des más importancia de la que verdaderamente tiene.

¿Qué opinas sobre este tema? ¿Debemos ser nosotros mismo o adaptarnos para tratar de gustar a la mayoría? Por favor, comenta abajo, me encanta conocer vuestra opinión =)

No dudes en compartir con aquellos a quienes pueda interesar.

 

Con cariño,

Alziur.

 

4 tips para maquetar tu libro

Doy por hecho que si te interesa este blog es porque ya te has decidido a autopublicar tu libro, pero si no es ese el caso y aún no te has decidido, lee esto primero.

Reconozco que yo no he maquetado mi libro personalmente, ese trabajo lo realizó la editorial Círculo Rojo en su día, cuando decidí autopublicar con ellos. Pero ahora que he publicado Dos dias con Amazon (CreateSpace), he decidido contratar los servicios de un profesional en Fiverr.

La experiencia ha sido fructífera, pues he tenido la posibilidad de realizar todos los cambios que he deseado (sin abusar). Sin embargo, he comprobado que uno puede saber maquetar un manuscrito, pero no conocer ciertas reglas básicas para que tu libro tenga un aspecto profesional.

Por eso he decidido escribir este blog, porque quiero contarte un par de elementos fundamentales que no debes pasar por alto a la hora de maquetar tu libro:

 

Tip #1

El inicio de cada capítulo siempre debe situarse en las páginas de la derecha, es decir, las impares. Aunque el final del otro capítulo acabe en la página derecha también, debe dejarse la izquierda vacía (par) y empezar nuevo capítulo en la siguiente.

Abajo te muestro el ejemplo de mi novela, "dos días" . Ese ejemplar de muestra que utilizo en las fotografías pertenece a la primera edición.

 

Tip #2

El nombre del autor y el título del libro deben aparecer en las hojas del interior. El primero en la esquina derecha de las páginas de la derecha (impares), y el segundo en la esquina izquierda de las páginas de la izquierda (pares).

Otra opción es que en lugar del nombre del autor (página derecha), pongas el capítulo al que pertenece cada hoja. 

 

 

Tip #3


Si quieres añadir una dedicatoria, que se sitúe en una página del lado izquierdo (pares). Justo en la página antes de que empiece la novela sería el lugar más indicado, aunque otros deciden añadir la dedicatoria en la parte de atrás de esa misma hoja, pero en mi opinión ese es el hueco ideal para firmar el libro.

Por cierto, procura entregar tu libro firmado siempre que puedas, es un detalle que todos los lectores agradecemos. Yo siempre que envío un libro me gusta dedicarlo, aunque con los ejemplares comprados por Amazon no es posible, pues no pasan por mis manos.

 

 

Tip #4

Reserva una hoja vacía antes de que empiece la historia (aunque en la parte de atrás se encuentre la dedicatoria) y al final.  Lo cierto es que este detalle se me ha pasado en la segunda edición, es un pequeño fallo a tener en cuenta para próximas ediciones.

Por supuesto, estos son solo mis consejos para que la maquetación de tu libro resulte profesional, pero si abres 10 libros diferentes en este momento, descubrirás que cada uno está diseñado de un modo distinto, a gusto del escritor, de la editorial o de ambos. Tú eliges finalmente cómo quieres que se vea tu libro, y estará bien así, pero si no tienes ni idea (como yo en su día) quizás puedas encontrarle una utilidad a este post que con mi mejor intención he querido compartir contigo.

No dudes en compartir esta información con aquellos a quien pueda interesar, y si tienes alguna duda o comentario, escríbelo abajo en comentarios, leo todos y cada uno de los mensajes que me dejáis.

 

Con cariño,

Alziur.

 

La técnica Pomodoro

  • ¿Eres eficiente?
  • ¿Pasas horas trabajando pero sientes que dejas todo a medias?
  • ¿Valoras tu tiempo?

Entonces no lo pierdas más, ya sea a la hora de sentarte a escribir, en tu trabajo habitual, tus estudios o en cualquier tarea que debas llevar a cabo, la técnica Pomodoro te ayudará a ser más productivo de lo que imaginas.

Esta técnica es una forma sencilla y muy efectiva de mejorar tus hábitos de trabajo. Y es tan fácil como programar un temporizador de cocina (tu móvil o este temporizador) para que suene en 25 minutos. Durante ese tiempo deberás trabajar sin distracciones, y en cuanto suene la alarma, tienes que tomarte un descanso de 5 minutos.

Más fácil imposible… Pero permíteme que te lo explique con más detalle porque para que esta técnica cause efecto en nuestro trabajo, debemos alcanzar los siguientes objetivos:

 

#1 ¿Cuánto tardo?

Averigua cuánto esfuerzo requiere cada actividad, ¿cómo? Tienes que medir cuántos pomodoros (tandas de 25 minutos) necesitas para completar dicha tarea.

Por ejemplo: El libro que estoy escribiendo está compuesto por pequeños capítulos. Quiero averiguar cuánto tardo en escribir un capítulo: lo haré mediante tiempos de 25 minutos trabajando + 5 minutos de descanso.

Para no despistarte, puedes escribirlo en una hoja, así sabrás exactamente qué tiempo debes dedicarle a una tarea:

Esta tarea me ha llevado dos tandas de pomodoro, es decir, 55 minutos entre trabajo y descanso.

 

#2  ¡Fuera distracciones!

Aprende a no distraerte, a proteger tu pomodoro de cualquier distracción exterior. Concéntrate al 100% en la tarea que tienes entre manos, piensa que son solo 25 minutos de concentración absoluta, que después te puedes levantar y descansar, charlar con alguien, mirar el móvil, comer algo…

 

 

#3 Resumen y repaso

No solo sirve para llevar a cabo la tarea en cuestión, también para que hagas un breve resumen en tu cabeza de lo que vas a hacer los próximos 25 minutos. Los últimos minutos, antes de acabar, haz un pequeño repaso de lo que has hecho.

El caso es ser consciente del trabajo realizado, te sorprenderá lo productivo que puedes llegar a ser.

#4 Organízate

Gracias a esta técnica, puedes organizar todo tu trabajo: diario, semanal e incluso mensual.

Decides qué tiempo le vas a dedicar a según qué tarea, y tu trabajo será tan fácil como sentarte en la mesa y dejarte llevar por esa programación que tú mismo has creado.

Además, con una buena organización, gozarás de más tiempo libre, pero un tiempo libre de calidad, pues sabes que te lo mereces porque antes has hecho un buen trabajo.

Tampoco es cuestión de agobiarse y querer hacerlo todo de golpe, te recomiendo que pruebes la técnica durante unos días para familiarizarte con ella y adaptarlo como un hábito más. Será entonces cuando puedas programar con antelación todo tu trabajo.
 

#5  Tus objetivos

Una vez hayas conseguido alcanzar los objetivos anteriores, es hora de que te pongas los tuyos propios: ser más eficiente, mejorar la calidad de tu trabajo, tardar menos en finalizar una tarea, etc.

Por ejemplo: yo que me dedico a escribir, puedo saber con más seguridad lo que hago durante los 25 minutos de cada pomodoro. Puedo analizar si trabajo mejor por la mañana o por la noche, también soy consciente de cuántos pomodoros necesito en cada momento para escribir las misma páginas. Si escribo 5 páginas por la mañana en 3 pomodoros, y 2 por la noche también en tres pomodoros… La respuesta es evidente. Y así conseguiré terminar de escribir mi libro un poco antes que sin esta técnica.

Busca el mejor modo para ti, para sacarte el mayor partido posible, pues se trata de ser eficiente, no de trabajar más.

Para conseguir los mejores resultado posibles, tu objetivo final debe alcanzarse de manera progresiva, es decir, si aún no dominas el primer objetivo (analizar cuántos pomodoros requieren una tarea), no pretendas pasar al siguiente objetivo. Paso a paso.

¿Te parece útil? Entonces no te olvides de compartir, con un simple click puedes ayudar a los demás a ser más productivos. 

¿Te gusta leer? ¿Y escribir? 

Entonces no puedes perderte ninguno de mis blogs semanales, ni los mails que mando a mis amiguines los suscriptores. Así que no le des más vueltas y mete aquí abajo tus datos para recibir información útil, exclusivamente para escritores y lectores.

Para hablarnos de tú a tú.
 

 

 

 

La dieta definitiva

  • La MEJOR forma de adelgazar, y, sobre todo, la más sostenible, no requiere llevar a cabo una dieta estricta o horas interminables de gimnasio. El secreto es mucho más sencillo, pero conlleva ser constante y tener paciencia.

En este vídeo explico con más detalle cómo perdí 10 kilos sin pasar hambre ni llevar una dieta restrictiva:

Porque estar en forma no es solo cuestión de querer vernos bien físicamente, es cuestión de salud. Por ejemplo, hay gente delgada que no goza de buena salud. Por eso insisto, se trata de llevar un estilo de vida saludable en vez de obsesionarse con los kilos, de evitar hoy las enfermedades del mañana. Y la mejor medicina es la comida: somos lo que comemos.

Seguro que más de una vez has visto a una persona delgada comer sin privarse de nada y has pensado:

  • “¡Qué envidia!”
  • “Yo que me privo de un montón de cosas y mira como estoy…”

La cuestión es que las personas delgadas, las cuales no suelen hacer dieta, siguen una serie de hábitos saludables, así lo explica la revista playground, asegurando que el 50% se pesa semanalmente, el 96% desayuna y el 90% practica ejercicio asiduamente (un 42% cuatro o más veces por semana). 

Estar en forma es muchísimo más sencillo de lo que parece, sin embargo nos empeñamos en hacer dietas milagrosas con las que perdemos peso rápido, y lo recuperamos más rápido aún.


El problema, una vez más, es que lo queremos todo y lo queremos ya, somos capaces de pasar unos meses privándonos de un montón de cosas para perder unos kilitos, pero todo ese deseo que hemos controlado acaba estallando cuando nos vemos bien ante el espejo, y por eso ganamos el peso perdido sin apenas percatarnos.

Antes de explicarte en qué consiste LA DIETA DEFINITIVA, déjame que te cuente mi caso, solo si te interesa, si no siéntete libre para bajar hasta donde empiezo a explicar la dieta. 

 

MI EXPERIENCIA

Soy la primera que he ido saltando de una dieta a otra, hasta que di con la dieta Dukan, con la que adelgacé mucho, y gracias a la que engordé incluso más de lo que pesaba cuando la empecé. Mi problema, y seguro que el de muchos, era que me contenía tanto con las dietas, que en cuanto acababa o me encontraba bien con mi peso, me pagaba en comida todo el hambre que a lo largo de la dieta había pasado.

Siempre he sido un yo-yo, unas veces estaba más delgada y otras menos, y siempre he creído que mi problema es que me gustaba mucho comer, pero comer no está reñido con estar sano y en forma.

Hoy en día puedo decir que jamás paso hambre porque como 5 o 6 veces al día (depende del hambre que tenga). Tampoco me paso horas en el gimnasio (no estoy apuntada a ninguno), y sin embargo estoy perdiendo peso. Aún no estoy en mi peso ideal, pero por fin sé que estoy en el camino correcto porque esta vez no he cogido el atajo, sino el camino seguro y largo que me llevará a la meta definitiva.

 

Al final del blog os cuento cómo he aplicado yo esta dieta definitiva, y los resultados obtenidos.

¿Te apetece verte mejor?

¿Te vienes conmigo hacia una vida saludable?

Déjame entonces que te cuente los pasos a seguir para mostrar tu mejor versión.

 

La dieta definitiva

 

1. Se acabaron las dietas.

Las dietas tienden a privarte de muchos alimentos, creándote con ello ansiedad.

Además son algo temporal, y ¿qué pasa cuando acabas? ¿Quién te va a decir entonces qué comer y cuándo? Si a eso le añadimos el deseo de comer todo aquello de lo que te has privado mientras hacías la dieta, el resultado suele ser catastrófico.

Por eso olvídate de dietas milagrosas, porque sus resultados tienen fecha de caducidad.

 

2. Equilibrio.

Cuando te digo que comas de todo me refiero a: pasta integral, frutas, verduras, legumbres, pescados, pan integral, carnes… De todo y de calidad.

Para tener una nevera repleta de comida de calidad no hay que dejarse un dineral comprando productos dietéticos o biológicos, nada más lejos. Hay que comprar como lo haría tu abuela la del pueblo. Nada de bollería industrial, ni de productos mega procesados, olvídate de los mebutidos y de los productos light.

Qué mal suena todo eso, ¿verdad?

No tenemos que volvernos locos, comerás croquetas, chorizo, pizza y tarta de chocolate cuando salgas por ahí de tapas, o una o dos veces por semana. No se trata de que extermines por completo las comidas menos saludables, sino de que las controles.

Lo que no se puede es cenar un día hamburguesa, otro filetes de pollo empanados fritos, otro ensaladilla rusa, otro carne con patatas fritas… Da igual si estás gordo o no, es cuestión de salud.

Isasaweis lo explica perfectamente en su libro "Cocina sana para disfrutar" cuando dice “se acabó esa horrible sensación de: me he saltado la dieta y ahora vuelta a empezar, porque de vez en cuando vamos a darnos nuestros caprichos en forma de cena especial en pareja el viernes, o de fiesta con amigos el sábado o de comida familiar el domingo.. Disfrutad de esos momentos, porque son necesarios.”<

Pero claro, si ayer te diste un homenaje, hoy contrólate, y come más verduras. Se trata de equilibrar la balanza, llegará un momento en que el cuerpo te lo pida, a mí ya me pasa.

 

3. Eejercicio,  consigue más en menos tiempo.

Hay veces que nos empeñamos en andar una hora, o correr todo lo que podamos… Parece que cuanto más sufrimos más vamos a conseguir.

Déjame decirte que no es así, y vuelvo a la ley de pareto del 80/20, es decir conseguir un 80% de los resultados con un 20% de esfuerzo, y para eso tenemos un maravilloso entrenamiento llamado HIIT (High Intensity Training Interval).

“Puedes quemar más calorías en solo cuatro minutos que en un entrenamiento convencional de una hora. Sí, aunque pueda parecer imposible”, nos cuentan desde la revista Vogue.

Un estudio de la Universidad de Laval en Quebec (Canadá) reveló que "el Entrenamiento Interválico de Alta Intensidad induce a un reducción más pronunciada de la grasa adiposa comparado con un entrenamiento de intensidad moderada". ¡Atención! Hasta 9 veces más en 15 semanas de entrenamiento HIIT que en 20 de entrenamiento de resistencia.

Te aviso de que al principio sientes que se te va a salir el corazón por la boca, al menos así me pasaba a mí… Pero hoy en día lo hago, y aunque acabo roja como un tomate, no me cuesta tanto y siempre lo termino.

Te muestro algunos de los ejercicios que suelo hacer yo, está en inglés pero si no lo hablas no tienes excusa porque les ves hacerlo, y si estás aprendiendo ¡qué mejor! Te pones en forma y aprendes, si te lo propones, la vida puede ser maravillosa…

  • Ejemplo #1 - 17 minutos de vídeo, y los primeros 5 son el calentamiento:
  • Ejemplo #2 - 17 minutos de vídeo, también incluye un calentamiento previo:
  • Ejemplo #3 - 23 minutos, incluye calentamiento al principio y unos estiramientos al final

Hazlo una vez por semana o cinco veces, pero que no pase ni una semana sin que lo hagas por lo menos una vez. Evidentemente, cuantas más sesiones realizas, mejores resultados.

 

4. Cena 2 horas antes de ir a dormir.

“Lo ideal es cenar 2 o 3 horas antes de irse a la cama, y si es posible, alimentos no muy pesados o calóricos y de fácil digestión. Esto nos hará conciliar mejor el sueño y evitar que el cuerpo guarde por la noche aquello que sobra de la cena y no necesita”, así nos lo explican en Vitónica (blog sobre fitness y nutrición).

Te levantarás sintiéndote mucho más ligero y con ganas de comer un buen desayuno. Aunque nada de cenar dos trozos de lechuga o una sopa, hay que cenar en condiciones.

 

5. No abuses de la carne.

Pienso que abusamos demasiado de este alimento y sin apenas darnos cuenta, y es que te saca de un apuro porque con un par de filetes y poco más tienes un plato hecho.

A partir de ahora, pon más atención en cuántas porciones de carne consumes a la semana, seguro que te llevas una sorpresa: carne picada con pasta, filetes de pollo con ensalada, carne guisada, filete con patatas, arroz con pollo…

En mi caso consumo de 2 a 4 porciones a la semana, y he notado el cambio una barbaridad.

 

6. Más comida vegana.

El objetivo es que comas más verduras y legumbres, que aprendas a hacer deliciosas recetas sin incluir proteína animal.

Al principio puede parecer difícil pero no lo es:

  • garbanzos con tomate, cebolla y huevo cocido
  • Ensalada con aguacate
  • Pasta con verduras
  • Ensalada de patata
  • Arroz con brócoli
  • Quinoa con aguacate

Y así podría seguir un buen rato, pero te lo pongo más fácil aún: en el libro de Isasaweis “comida sana para disfrutar” encontrareis un montón de ejemplos de comidas que no incluyen proteína animal. También podéis encontrar deliciosas recetas veganas aquí.

Si no estás acostumbrado te resultará un poco costoso al principio, pero en un par de meses las verduras serán un indispensable en tu lista de la compra, y sabrás cómo cocinarlas.

 

7. Nada de productos light.

Muchas personas basan gran parte de su dieta solamente en productos light o bajos en calorías. ¡Gran error! Además de gran aburrimiento…

El término light se refiere a una reducción calórica respecto al producto original, pero eso no significa que estemos ante un producto que no engorde, eso no existe, pero mucho menos en alimentos mega procesados como suelen ser los productos light. Si en vez de comer una patatas fritas, comes una patatas fritas light, es verdad que las últimas tendrán menos calorías, pero siguen siendo igual de dañinas y de artificiales, calorías vacías. 

Evita los productos light , están cargados de azúcares y aditivos, químicos que no deberían formar parte de nuestro cuerpo. ¿A que jamás le echarías gasolina a tu coche diesel?  Sin embargo no tienes problema en endulzar tu café con sacarina, la cual se elabora a partir del alquitrán de hulla y se crea utilizando amoniaco, cloro, ácido antranílico, dióxido de azufre y ácido nitroso. ¡Qué rico todo!

 

Deja de contar calorías y empieza a preocuparte de qué estás comiendo. 

Yo personalmente, si en la etiqueta de un producto veo muchos ingredientes que no entiendo, lo deshecho de mi carrito de la compra.

 

8. Cuenta 22 días.

Acabas de recibir mucha información, no cometas el error de querer llevar a cabo todos esos cambios de golpe, porque lo único que vas a conseguir es saturarte y tirarlo todo por la borda, así que ve paso a paso.

Emplea unos 21 días en cada cambio que quieras adaptar, después dale un día más a tu  cuerpo para que asimile ese nuevo hábito y lo incluya a su día a día.

 

Ahora te cuento cómo me adapté a este nuevo plan de vida:

Comencé mentalizándome de que las dietas se tenían que acabar, porque solo obtenía resultados a corto plazo. Me conciencé de que iba a ser un proceso largo, pero eficaz.

Más tarde decidí comer menos carne: sustituirla por pescado en muchos casos (apenas comía antes), o por verduras, el libro de Isasaweis me facilitó esta tarea, pues no tenía que inventar recetas. Al tiempo elegí hacer comidas veganas, concretamente una al día, pero comprendí que a veces me resultaba difícil eliminar toda proteína animal una vez al día, así que ahora lo hago de 2 a 5 veces por semana, sin agobios.

En cuanto al ejercicio llevo un par de meses haciendo HIIT en casa, y aunque al principio no acababa los ejercicios, no me rendí, y hoy en día puedo terminarlos sin problemas.

Todavía voy camino a mi peso ideal, sin embargo me siento más enérgica y ligera que nunca. He perdido 5 kilos en 6 meses, pero sé que jamás los recuperaré, porque no estoy haciendo una dieta, simplemente he cambiado mi estilo de vida.

Nunca paso hambre, porque si tengo hambre, como. Y no me vuelvo loca pensando en chocolate, pizza, cerveza o croquetas, porque todas las semanas me doy mis caprichos, ¡y sin sentirme culpable!

Estoy llena de energía, no necesito echarme la siesta (aunque de vez en cuando lo hago, simplemente por gusto), y cada día puedo llevar a cabo todo lo que me propongo, porque tengo vitalidad. Además mi piel está mejor que nunca.


Invierte en salud, en ti mismo, lo agradecerás hoy pero, sobre todo, lo agradecerás dentro de unos años.

Si conoces a alguien a quien le pueda servir de ayuda, no dudes en compartir. 

¿Te ha servido de ayuda este blog? Comenta abajo, me encantará conocer tu opinión.

 

¡Muchas gracias!

 

Feliz día,

Alziur.

Como aprender un idioma en 3 meses

  • ¿Te da vergüenza hablar en inglés?
  • ¿Harto/a de ir a clases y no aprender?
  • ¿Sientes que siempre te enseñan lo mismo?

Deja de compadecerte porque no tuviste buenos profesores de inglés en el colegio, o porque cuando tú estudiabas se impartía francés en vez de inglés… Vamos a olvidar todo eso, y a aprender ese idioma de una vez por todas, sin importar la edad que tengas, si solo hablas tu lengua materna, y demás excusas que solo sirven para rendirte antes de tiempo.

 

En este blog te voy a enseñar un método para que estés hablando inglés, o cualquier otro idioma, en 3 meses.

Pero antes te voy a contar una cosilla.

¿Por qué nos cuesta tanto aprender inglés a los españoles?

Sobre todo porque “en España hay actitudes y estructuras que impiden que lleguemos a creer en nuestra capacidad para aprender inglés», asegura Claudia Carter propietaria de Cincodeditos, una empresa dedicada a enseñar a los padres la mejor manera de enseñar a los niños. “Tenéis un sentido del ridículo que juega un factor importante», señala. “Además tendéis a burlaros de vuestros compañeros cuando hablan inglés. Como muestra un botón; el famoso discurso en inglés de Aznar, o de Botín, que han sido objeto de burlas constantes”, agrega Claudia Carter.

Y seguro que muchos de esos que se han reído, no habrían sido capaces de hacerlo mejor…

Pero no solo nos reímos cuando alguien lo hace mal, cuando lo hacen bien también. ¿Recuerdas haberte burlado de alguien por pronunciar bien una palabra en inglés? ¿O quizás has pensado que era un estirado por pronunciar ketchup como Dios manda?  Qué de prejuicios que solo sirven para retrasar nuestro desarrollo.

Si te preguntan cuánto es 2 + 2, ¿vas a decir 5 por no parecer presuntuoso? Pues con el inglés igual, si sabes pronunciar bien una palabra, pronúnciala bien hombre. No te hace ser menos llano.

Hoy te voy a explicar cómo aprender inglés (o cualquier otro idioma), sin tener que ir las mismas aburridas clases de siempre, y sin tener que gastarte ni un euro, pero para que esto funciona debes tirar la vergüenza a la basura y olvidarte de prejuicios tontos.

Este método empieza con una idea muy sencilla: consiste en obtener un 80% de los resultados con un 20% de esfuerzo, y no al revés, como suele pasar con las academias. Es la llamada Ley de pareto, pero no te voy a aburrir con tecnicismos ni fórmulas.

“Pero, ¿cómo voy a aprender más haciendo menos?”

Te preguntarás. Lo entiendo porque suena un poco a magia y a difícil de creer, pero es bien fácil, y todo gracias a Tim Ferriss, un emprendedor americano que habla alemán, español, chino mandarín y japonés, además de inglés, su lengua materna.

  • ¿Es Tim más listo que tú?

  • ¿Soy yo, Alziur, más lista que tú?

No y no. Así que ni se te ocurra pensar una excusa más o justificar porqué nosotros estamos aprendiendo y tú no.

Te estoy dando la solución, aprovéchala.

8 pasos para aprender un idioma en 3 meses

 

#1  Mira y escucha. 

Lo primero que debes hacer para familiarizarte con un idioma es ver vídeos en YouTube.

“¡Pero si no voy a entender nada!”

No te preocupes, es normal que no entiendas nada al principio.

Hoy en día casi todos tenemos un móvil o un ordenador donde poder ver YouTube, si estás leyendo esto, es que puedes hacerlo. Es un modo entretenido de familiarizarte con el idioma.

Elige ver aquello que te gusta, te resultará más fácil entenderlo así porque estás familiarizado con esas palabras en tu idioma:

Son solo unos ejemplos, puedes buscar tú, hay miles de canales en YouTube, encontrarás varios que te gusten en ese idioma que quieres aprender.

También pueden escuchar podcasts, que es tan fácil como descargar los programas cuando tengas wifi, y escucharlos tranquilamente mientras paseas, haces la compra, vas al trabajo…

¿Quién no tiene un ratito al día para ver un vídeo de YouTube? Tumbado en la cama antes de dormir, al despertarte, en los anuncios de tu serie favorita, después de comer, mientras calientas agua para cocer pasta, esperando al autobús, en la sala de espera del dentista...

Hazlo a diario, de 5 a 20 minutos, lo que te puedas permitir, pero que no pase ni un solo día sin que escuches algo en inglés.

 

#2  Aprende las palabras que necesitas saber.

No necesitas saber todas las palabras de un idioma para hablarlo, ni siquiera conoces todas las palabras de tu propio idioma.

¿Qué te parece si estudiamos las 100 palabras que más se utilizan en ese idioma?

Por lo general, solo  300 palabras componen el 65% del material escrito en un idioma.

Por ejemplo: yo, que estoy aprendiendo alemán con este método, me estoy haciendo mi propia lista  de las 100 palabras que más se utilizan en alemán. La elaboro gracias a los vídeos que veo a diario en YouTube (si os interesa no dudéis en pedírmela, aún no está terminada).

Pero si quieres aprender inglés, te lo pongo aún más fácil: aquí tienes las 100 palabras más usadas en inglés que nos proporciona Tim Ferriss.

Aún así, puedes hacerte una lista tú mismo.

"¿Cómo?"

Anotando las palabras que más se repiten en esos vídeos de que hoy mismo vas a empezar a ver.

No te pongas la meta de añadir 10 palabras a la semana. Apunta según vayas reconociendo las palabras que se repiten, igual un día anotas 8 y otro ninguna.

 

#3  No es tarde para aprender.

“Soy demasiado mayor para aprender un idioma.”

¿Cuántas veces has escuchado o dicho algo así?

Un concepto (equivocado) que nos sirve de excusa para rendirnos o ni siquiera intentarlo.

Es hora de que te mentalices de que eso es una farsa, y de que dejes de poner límites a tus capacidades.

Un estudio de la Universidad de Haifa (Israel) confirma que, bajo las circunstancias adecuadas, los adultos muestran intuición en los casos de reglas gramaticales difíciles de explicar, más que los niños.

“Son formas de actuar, más que diferencias en el cerebro, lo que hace que tu hijo aprenda idiomas con más facilidad, por ejemplo: hay casos en los que a un adulto cuesta más corregirlo, por miedo a ofenderle”, comenta Sara Ferman de la Haifa University, Tel Aviv.

El problema de los adultos es que no tenemos tiempo, o eso decimos… Hay que ver con el tiempo, la de excusas que nos inventamos a su costa.

 

“Los adultos obtenían mejores resultados que los niños en todas las pruebas que hicimos”, dice Ferman, al presentar los resultados en un Congreso Internacional en Montreal, Canada

Pero no hace falta irse tan lejos, tenemos ejemplos aquí en casa: "sin inglés en el extranjero eres un analfabeto total", confiesa Alejandro Porras al periódico El Mundo, un jubilado de 69 años que está aprendiendo inglés ahora.

¿Es suficiente para que dejes de ponerte barreras o vas a seguir buscando excusas sobre tu edad en vez de empezar a ver vídeos en YouTube?

 

#4  Mnemotecnia

Es frustrante cuando no recuerdas el significado de una palabra que has tratado de memorizar mil veces antes. Lo mismo ocurre cuando confundes dos palabras una y otra vez.

Para minimizar ese problema, trata de buscar un significado en tu cabeza que te ayude a recordar ciertas palabras. Y en eso consiste la mnemotécnica, en asociar mentalmente la información a memorizar con datos que ya sean parte de nuestra memoria.

Por ejemplo: en mi caso, que estoy aprendiendo alemán. Teuer (caro), y billig (barato). Normalmente esas dos palabras las aprendes a la vez, pasa así con los antónimos. Pues nunca volveré a confundirlas, porque relaciono billig con barato, ambas empiezan por B.

“Qué tontería.”

Ya… Pero es tan tonto como efectivo, prueba a hacer tus pequeños trucos como este, verás la diferencia con tus propios ojos.

 

#5  Sé un sinvergüenza.

No tengas miedo a pronunciar mal o conjugar mal un verbo. Es evidente que a todos nos gustaría poder decir:

“Excuse me kind sir, could you direct me to the nearest bathroom?” pero con decir “please bathroom where?”, te entenderán perfectamente.

Que no te impida expresarte el hecho de no conocer una lengua a la perfección, pues la única manera de mejorar es soltandote.

Piensa que fueras tú el que atiende a un inglés diciendo “¿por favor dónde baño?”, ¿te reirías de él? Para nada, y si lo hicieras sería con cariño, nunca burlandote de él. Le indicarías donde está el baño, y el inglés caminaría satisfecho de sus habilidades, queriendo mejorar. Ya sabes que una victoria, por mínima que sea, siempre te motiva a seguir, así lo explico en mi blogsoy un fracaso.

Así que no temas intentarlo, siempre que tengas la oportunidad de practicar ese idioma, ¡hazlo!

 

#6  Ponte metas a corto plazo.

Nada de “en un año ya tengo que estar hablando inglés”.

Cuanto más amplio es el período de tiempo que te das para aprender un idioma, más retrasas su aprendizaje, más excusas te pones para empezar, y antes acabas por rendirte.

Por ejemplo: Yo empecé hace un par de semanas, digamos que era 15 de junio. Y mi fecha límite para ser capaz de hablar alemán es 7 de septiembre, justo cuando mi pareja y yo nos vamos a Berlín de viaje.

Una vez allí, podré demostrarme si realmente he aprendido o no, y lo cierto es que no me apetece decepcionarme a mí misma, ya lo he hecho muchas veces antes.

Por lo tanto, tengo unos 3 meses para aprender.

META: en septiembre debo ser capaz de defenderme en alemán.

Ahora diseña tus propias metas: un viaje que vayas a hacer, un evento al que vayas a acudir, una entrevista de trabajo… O, simplemente, acordar ver una película en inglés dentro de tres meses, y poder entenderla, sin subtítulos.

 

#7  Concentra tus esfuerzos.

Lo indispensable para defenderte en una lengua es poder hablar y entender cuando te hablan, el speaking y el listening de toda la vida.

No te centres en la ortografía, tienes google translate a mano que se encargará de decirte exactamente cómo se escribe cada palabra.

Deja de malgastar tus fuerzas y comienza a emplear la técnica de pareto: 80% de resultados con el 20% de esfuerzo.

Que sepas perfectamente como se escribe AWESOME, no sirve de nada si no sabes qué te están diciendo cuando nativo la pronuncia correctamente, algo así como osom.

Hay que ser prácticos.

Lo importante es poder hablar, hacerte entender aunque sea en modo Tarzan, y sobre todo entender lo que te dicen. Por eso te he dicho que hoy mismo empieces a ver vídeos en YouTube o a escuchar podcasts, ¡hoy! No quiero excusas.

 

Por favor, no te agobies porque no entiendes nada, es perfectamente normal. No te rindas por eso, aunque pase un mes y sigas sin entender nada… Acabarás entendiendo. 

 

#8  Habla solo.

No todos tienen la suerte de tener a un nativo (o bilingüe) de esa lengua cerca. Si lo tienes, ¡exprímelo! Luego le invitas a unas cañas y listo.

Pero si no es tu caso, como es normal, habla solo.

Estás sentado en el metro de camino a casa, pensando en tus cosas. Cuando te acuerdes, intenta traducir esos pensamientos en inglés (o el idioma que desees aprender). Sí, sí, es complicado, sobre todo al principio, pero trata de buscar una solución fácil a todo eso que piensas.

Por ejemplo: cuando llegue a casa tengo que hacer la compra… ¿Qué podría cenar? Miraré a ver si tengo pescado en el congelador, aunque igual no da tiempo a que descongele para esta noche…

“Uff… ¿cómo traduzco yo eso?”

Pues así de simple: when I go home, shopping… ¿Dinner? Maybe fish.

Evidentemente, no vas a traducir tus pensamientos al dedillo, pero seguro que consigues decir más de dos palabras seguidas. Además, te incitará a pensar, “¿cómo se dice tal palabra?”, y correrás a buscarlo en google translate (descárgate la aplicación, ¡es gratis!).

Tu speaking mejorará a diario.

Para acabar, quiero que veas este vídeo, donde te explico dos métodos que a mi me han servido para aprender inglés, y que ahora me están ayudando a aprender alemán.

Además, al final del vídeo os explico el método de Tim Ferriss para no tener que conjugar los verbos, y por tanto, que no tengas que aprenderte de memoria todas las conjugaciones de cada verbo.

 

Espero que este método te sirva de ayuda.

Y ahora cuéntame, ¿estás aprendiendo algún idioma? ¿Cuál? ¿Le has cogido manía al inglés? Comenta abajo. 

No olvides que como tú, hay muchos más, si te parece útil esta información, no dudes en compartirla. 

¡Muchas gracias!

Feliz día,

Alziur.

Soy un fracaso

  • “¿Por qué hay gente que consigue todo aquello que se propone y yo no?”
  • “Soy un fracaso… Un vago.”
  • “Esta vez sí”, pero pasaron las semanas y te rendiste.

Te suena, ¿verdad? Como a la gran mayoría de personas, a mí también me pasaba.

Yo era una persona que siempre se proponía nuevos retos para mejorar: adelgazar, aprender alemán, leer a diario noticias sobre Economía (pues soy licenciada en Economía), salir a correr…

Y, ¿cuál era el resultado de todo aquello?

Odiosas dietas a medias con las que acababa ganando todo el peso perdido, desistir con el alemán y sentirme frustrada por ello, creer que soy una vaga por no leer ni una sola noticia económica, dejar lo de salir a correr para el lunes que viene…

Un desastre.

Esos han sido algunos de mis buenos propósitos durante años, todos frustrados… Seguro que tú tienes los tuyos también, pero ¿los has cumplido o vas camino de hacerlo?

No hace falta ni que respondas…

Pero estás harto de ser un fracaso, lo sé, porque piensas que si otra gente consigue lo que se propone, ¿por qué tú no? Y piensas "¿es que soy peor que ellos? ¿Tan vago soy?”

Déjame decirte que eres igual que ellos, que tú y yo somos iguales que ellos. El problema es que no estamos haciendo las cosas bien, pero eso va a cambiar porque he descubierto como conseguir todo lo que me propongo, y mi vida ha cambiado desde entonces. 

¿Quieres saber cómo?

Los pasos a seguir son fáciles, pero antes de nada, vamos a ser sinceros con nosotros mismos:

 

#1 | TODOS TENEMOS LAS MISMAS 24H AL DÍA, la diferencia es que la gente productiva sabe utilizarlas bien.

#2 | Conseguir lo que te propones es sencillo, pero antes necesitas un cambio de mentalidad.

 

Esas dos cosas deben de entrarte bien en la cabeza, si no ni siquiera te molestes en seguir leyendo.

 

3 sencillos pasos para ser más eficiente y dejar de sentirme como un vago.

 

UNO - ¡Cuidado con lo que dices!

Todo lo que decimos nos afecta, no tenemos ni idea de hasta qué punto.

¿Te suena haber dicho algo así?

  • “Qué vago soy…”
  • “Sé que podría, pero no me esfuerzo lo suficiente.”
  • “Es que no tengo tiempo.”

 

Repites tantas veces frases como esa, que acabas creyendo que realmente eres un vago o que no tienes tiempo.

Pero no es así, porque eres capaz de hacer otras cosas sin que te de pereza. ¿Cuál es la diferencia? Que esas cosas sí te gusta hacerlas, disfrutas el proceso. 

Es ahora cuando debes plantearte:  “eso que me propongo, ¿de verdad lo hago porque quiero o porque, supuestamente, debo?”

En el siguiente vídeo te muestro un caso real que te ayudará a reflexionar sobre si tus propósitos son adecuados o no. Haz click para verlo, luego sigue leyendo el resto del blog.

 

 

No te pongas metas que no quieres cumplir, aunque creas que debes, es un error garrafal que hace que te sientas como un vago. Ya eres mayorcito para elegir qué quieres hacer con tu vida.

Y, sobre todo, no te tortures con malas palabras hacia ti mismo.

Transforma el “qué vago soy…”  por  “si realmente quiero, lo puedo conseguir”.

También el “sé que podría, pero no me esfuerzo lo suficiente” por “sé que puedo, así que no voy a desperdiciar mi vida y voy a hacerlo”.

 

 

DOS - Deja de culpar al tiempo

Lo fácil es culpar al tiempo, utilizarlo como una excusa, pero dime:

  • ¿Cuánto tiempo pasas a la semana viendo Juego de Tronos?
  • ¿Cuánto tiempo empleas tumbado en el sofá con tu móvil?
  • ¿Cuánto rato estas en una terracita de cañas?

No quiero decir que dejes de hacer todo eso, la vida es para disfrutar. Pero si prefieres emplear tu tiempo en ver series como si no hubiera un mañana o en cotillear a tus conocidos por facebook, entonces no tengas el morro de quejarte de que no tienes tiempo.

Si a otros les da tiempo, a ti también.

TODOS TENEMOS LAS MISMAS 24H AL DÍA.

Si a mi me da tiempo a leer, escribir, hacer ejercicio, cocinar comida y cena, sacar al perro, aprender alemán, hacer la compra, grabar vídeos, trabajar en nuevos proyectos, salir de cañas, viajar, dormir 8 horas, limpiar, poner lavadoras, ver cuarto milenio y juego de tronos… A ti, amigo mío, también te da.

 

Aprende a aprovechar tu tiempo.

  • Deja de culpar al tiempo de ese algo que no quieres hacer y jamás harás, asúmelo y no te sigas auto-engañando. No te apetece esforzarte en hacer ese “algo” y no lo vas a hacer jamás. Borralo de tu lista de “cosas por hacer”, ¡para siempre!

  • Deja de esperar el momento perfecto, porque nunca jamás va a llegar. El momento perfecto es ¡YA!. Si realmente quieres conseguir algo, por ti mismo, porque sería una verdadera satisfacción y te haría sentir increíblemente bien, empieza ahora, en cuanto acabes de leer este blog. Sin pensarlo.

 

 

TRES - Paso a paso.

A veces retrasamos nuestros propósitos porque nos abruma ver todo lo que tenemos que hacer para llegar a hasta allí.

Por ejemplo: quiero aprender inglés, pero hay tantísimos verbos que estudiar, y cada uno de ellos con sus distintas conjugaciones. Además esa pronunciación tan diferente a la nuestra, todas esas reglas gramaticales, tanto vocabulario, los phrasal verbs de las narices…

Agobia con solo leerlo, ¿verdad?

Por eso debemos plantearnoslo de otra manera.

Por ejemplo: esta semana voy a aprender diez palabras nuevas, ni más ni menos. Diez palabras que me apetezca saber como se dicen en inglés, las traduzco con el traductor de google, me las apunto en un papel y a correr.

Qué vale más, ¿aprender 10 palabras nuevas a la semana o rendirte antes de tiempo por querer hacerlo todo de golpe y no aprender ninguna?

 

 

Más vale que vayas poco a poco y consigas pequeñas victorias como esa.  

El ser humano se ve motivado por pequeños logros, mientras que se desilusiona con las derrotas y acaba por abandonar. Así que no muerdas más de lo que puedes tragar, ve dando pequeños pasos hacia adelante, y cuando menos te lo esperes estarás más cerca de lo que podrías imaginar, ¿sabes por qué? Porque no te habrás rendido.

 

 

Para acabar déjame que te proponga un pequeño reto, coge papel y boli por favor.

      1. Escribe una cosa que te hubiera gustado conseguir este año pero que no has logrado hacer realidad.

Por ejemplo: dejar de fumar, aprender un idioma, adelgazar, cambiar de trabajo, ponerte en forma, leer más…

       2. Piensa un forma, solo una, de empezar a trabajar en ello. No escribas grandes hazañas que no puedas cumplir a largo plazo. No te preocupes en pensar que te estás quedando corto, como hemos dicho antes, más vale pasitos pequeños hacia adelante que ningún pasito.

Por ejemplo: fumar un cigarro menos al día, ver una película a la semana en ese idioma, comer lo mismo de siempre pero en porciones un poco más pequeñas, emplear veinte minutos a la semana en analizar ofertas de trabajo, hacer cinco sentadillas al día, leer dos páginas al día…

       3. Pon ese papel donde siempre puedas verlo, y cumple religiosamente con ello. Si así lo haces, cuando te quieras dar cuenta estarás a medio camino de conseguir tu objetivo.

 

 

Espero que de aquí a unos meses podáis decir en alto que habéis conseguido aquello que un día os propusisteis.  

¿Cuál es ese propósito que nunca has conseguido hacer realidad? Comenta abajo.

Feliz día,

Alziur.