ALCANZA TUS METAS

Renunciar a nuestros sueños es, cuanto menos, frustrante. A veces podemos llegar a sentirnos como unos fracasados, pero, ¡cuidado! El fracaso lo experimenta aquel que lo ha intentado y no lo ha conseguido, y no aquel que no se ha esforzado lo suficiente. Propongo que luchemos por ser fracasados o triunfadores, nunca más por rendirnos antes de tiempo.

Te propongo una serie de pasos a seguir que considero vitales para alcanzar nuestras metas. Y si me lo permites, al final te contaré mi experiencia personal.

 

TÚ ELIGES

Tú y solamente tú debes establecer tus metas. No permitas que tu entorno, la sociedad, o cualquier otro agente externo, decida por ti.

Escoge tus objetivos basándote en qué deseas realmente, y no en aquello que "supuestamente" debes conseguir. Es el único modo, o al menos el más sensato,  de que le pongas la pasión, el esfuerzo y la dedicación necesarios.

 

SÉ RESPONSABLE DE TUS ACTOS

Si bien hiciste en elegir tus objetivos, ahora debes hacerte responsable de esas decisiones.

No caigas en la trampa de convertirte en una víctima haciendo responsable a la vida, o a tu entorno, de tus frustraciones. Ser una víctima es muy cómodo, pues tú nunca eres el causante de tus males, pero no te soluciona nada, y por supuesto, no te hace más feliz.

Sé responsable de tu vida, al igual que, si así lo haces, serás responsable de tus logros.

 

DISFRUTA DEL CAMINO

Para alcanzar la meta hay que recorrer un camino previo, a veces duro, otras, simplemente, durísimo y extenso. Vas a tener que transitarlo sí o sí para llegar a cumplir tus sueños, mejor si disfrutamos de ello, ¿verdad? De otro modo, llegas a la meta con una especie de sabor agridulce, pues sí, has conseguido aquello que te propusiste, pero puedes sentir que has desperdiciado parte de tu vida sufriendo y lamentándote para conseguirlo.

Se trata de hacer que cada día cuente, y no al revés. De vivir la vida y disfrutarla, de pelear y deleitarse con cada pequeña victoria. Además, si disfrutas del proceso, es más probable que no te rindas.

 

EL DURO COMIENZO

No hay nada malo en empezar desde abajo, todo lo contrario, pues llegarás a la cima cargando una mochila llena de sabiduría y experiencia.

Sea cual sea tu objetivo: conseguir el trabajo de tus sueños, montar una empresa, ponerte en forma… Empezar desde cero es lo más lógico, que esto no te pare. No te centres en ver lo lejos que está la cima.

 

DISCIPLINA

La disciplina, al igual que la pereza, es una elección que uno mismo toma. Decides pelear por aquello que quieres conseguir, o decides tumbarte en el sofá (por poner un ejemplo) a ver la vida pasar. 

Es probable que al principio no tengas las habilidades o práctica que deseas, y te rindes porque crees que no eres lo suficientemente bueno. Pero es que nadie nace sabiendo, la experiencia es nuestra mejor compañera en estos casos, y la única manera de ganar experiencia es con la práctica. 

No hay que ser un genio ni tener un don para ser bueno en algo, simplemente hay que ser constante. 

 

TÚ PUEDES

Todos, y cuando digo todos es todos, podemos conseguir lo que nos proponemos. Es verdad que hay algunos genios que han llegado muy lejos (otros que no), sin embargo, la mayoría de las personas triunfadoras que conoces, aquellas en las que te inspiras, son como tú y como yo. Ellos han luchado, y están ahí gracias a su trabajo. Es hora de que pelees por conseguir aquello que tú también te mereces.

Creer en ti, y en tu potencial, es vital para llegar a la meta. Si no te conciencias de que puedes hacerlo y de que lo mereces, por mucho que te esfuerces, es más difícil que lo logres.

¡CONFÍA EN TI MISMO!

 

TRABAJA DURO

Dicen que de ilusión también se vive… Pero yo creo que NO. Se vive de ilusión si, pero combinado con esfuerzo, dedicación y pasión.

Trabaja duro, esfuérzate y pelea. Tener fe es vital, pero conseguir aquello que persigues requiere tanto de optimismo como de trabajo duro. Ofrece lo mejor de ti todos los días de tu vida.

No caigas en la trampa de dejarlo todo en manos del destino, y mucho menos a merced de la suerte. Déjalo en tus manos, seguro que así tienes más posibilidades de alcanzar tus objetivos.

 

NO TE RINDAS

Nunca te des por vencido. Empezaste la lucha con la convicción de llegar a conseguirlo, y es cierto que está resultando más difícil de lo que esperabas. Aún con todo, no te rindas, pues jamás sabrás si al día siguiente de haber tirado la toalla habrías llegado a donde querías. También es importante que tengas en cuenta que un fracaso inicial no es determinante, ya lo dijo Herny Ford "el fracaso es una oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia". 

Si te rindes, un pellizquito amargo permanecerá contigo de por vida. En cambio, si ofreces tu mejor versión a la causa, el día que lo consigas sabrás que ha merecido la pena.

 

 

Para finalizar, me gustaría compartir mi experiencia personal, pues yo misma me hallo en esa carrera, camino de vivir la vida de mis sueños.

Soy licenciada en Economía y he renunciado a un puesto fijo en un banco, a pesar de que era una opción segura y cómoda, además de ser lo que debía de hacer teniendo en cuenta mis estudios universitarios. Sin embargo me he plantado, entre otras cosas porque la economía no me apasiona, ni si quiera creo que valga para ello. Aunque me ha costado tomar la decisión y he dudado mucho, he preferido ser valiente y luchar por vivir la vida de mis sueños, una vida plenamente feliz en la que pueda dedicarme a escribir, viajar, leer, ver películas, dormir, cuidarme por dentro tomándome mi tiempo para cocinar recetas sanas y deliciosas, cuidarme por fuera haciendo ejercicio a diario… Y ¿sabes que? A pesar de que tengo el dinero justo para vivir, soy una persona feliz.

¡FELIZ HASTA DECIR BASTA!

Y soy consciente de que la vida me recompensará, tarde o temprano, por la pasión demostrada, la valentía y el esfuerzo con el que trabajo a diario por abrirme camino. Y aunque soy consciente de que no todos tenemos las mismas condiciones de partida, ni las mismas obligaciones, ¡te animo a hacer lo mismo! Porque también sé que otras personas lo han logrado con nuestras mismas condiciones.

No busquemos excusas, busquemos soluciones. 

 

ENCIENDE LA LUZ

A l z i u r