COMBATIR LA PEREZA

 

¿Cuántas veces has recurrido a esa dichosa frase de “mañana empiezo”? 

 

Si, si… Haz memoria.
Tendemos a “dejar las cosas para mañana” cuando algo nos da miedo, nos produce incertidumbre o, simplemente, nos aburre. Lo aplazamos una y otra vez, hasta nunca llegar a cumplirlo, convirtiéndolo en una pesada carga en nuestra conciencia que nos persigue día tras día, año tras año.

¡Eso se acabó! Es hora de ponerse manos a la obra


Ardua tarea, pero si no tomas tú esa decisión, nadie lo va a hacer por ti.
Debes luchar contra esa vocecilla llamada pereza, la cual te propone tantas, y tan oportunas, excusas. Debes decidir quién manda aquí, ¿Tú o esa impertinente vocecilla?

Pero, ¿cómo podemos conseguir vencer la pereza?

En mi opinión, el secreto reside en hacer lo siguiente: en vez de buscar pretextos para no hacer ese algo pendiente, vamos a buscar motivos por los que SI debemos llevar a cabo esa dichosa tarea.
Piensa qué es aquello que estás retrasando constantemente, y analiza lo que vas a ganar cuando alcances tu meta.

 

Por ejemplo: quiero perder un par de kilitos para verme mejor. 

El lunes, cuando me disponga a hacer ejercicio, la maligna vocecilla me propondrá lo siguiente: "¿por qué no empiezas el martes? La semana es muy larga, hay tiempo". Puedes acceder a su embrujo, o puedes ser más poderoso que la pereza, y responder: "si empiezo hoy, lunes, estaré un día más cerca de mi objetivo final, cuanto antes empiece, antes llegaré."

 

¿Qué pesa más, estar una hora más en el sofá viendo la televisión, o luchar por aquello que quieres?¿Qué te reporta mayor satisfacción?

 

La teoría suena muy bien, ¿verdad? Pero la práctica es otra cosa. ¿Por qué me pasa esto a mí? ¿Por qué soy tan perezoso? Sin embargo, a los demás no les ocurre...


1. Observo gente fabulosa en el gimnasio, que suerte tienen de tener esos cuerpos tan tonificados.

2. Veo gente que habla inglés con fluidez, que suerte tienen de haber empezado a estudiar antes que yo.

3. Ese chico acaba de montar un negocio y le va estupendamente, que suerte tiene.

¡ERROR!

Todos ellos NO tienen suerte, sino que se han esforzado, han luchado contra una pereza que trataba de embrujarlos, y han ganado. Han conseguido tomar las riendas de su propia vida.

 

1. Unos han trabajado sus cuerpos a base de duro ejercicio y una alimentación sana. 

2. Otros se han esforzado por insertar el inglés en parte de su vida cotidiana, para llegar a hablarlo con fluidez. ¿Por qué ver una serie doblada cuando puedes verla en versión original? Es más cómodo lo primero, ¿verdad?

3. Él se ha sacrificado para sacar su propio negocio adelante, se ha arriesgado incluso, al invertir una cantidad de dinero sin la certeza absoluta de qué iba a suceder después.

Por lo tanto, basta de compadecerse de uno mismo, pues todos tenemso que lidiar contra esa vocecilla del infierno, contra la resistente pereza, y esa gente que creemos que tiene tanta suerte, también. 


Créeme, cada vez que te enfrentas a la pereza, ésta se hace más débil. 
 
Sé el dueño de tu destino, cuando llegues a cumplir tus metas, o incluso antes, cuando estés camino de conseguirlo, lo agradecerás, te sentirás orgulloso de ti mismo, y te querrás un poquito más. Tú lo habrás conseguido, sin rendirte, demostrando la fortaleza que hay en ti.
 

ENCIENDE LA LUZ

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