Como aprender un idioma en 3 meses

  • ¿Te da vergüenza hablar en inglés?
  • ¿Harto/a de ir a clases y no aprender?
  • ¿Sientes que siempre te enseñan lo mismo?

Deja de compadecerte porque no tuviste buenos profesores de inglés en el colegio, o porque cuando tú estudiabas se impartía francés en vez de inglés… Vamos a olvidar todo eso, y a aprender ese idioma de una vez por todas, sin importar la edad que tengas, si solo hablas tu lengua materna, y demás excusas que solo sirven para rendirte antes de tiempo.

 

En este blog te voy a enseñar un método para que estés hablando inglés, o cualquier otro idioma, en 3 meses.

Pero antes te voy a contar una cosilla.

¿Por qué nos cuesta tanto aprender inglés a los españoles?

Sobre todo porque “en España hay actitudes y estructuras que impiden que lleguemos a creer en nuestra capacidad para aprender inglés», asegura Claudia Carter propietaria de Cincodeditos, una empresa dedicada a enseñar a los padres la mejor manera de enseñar a los niños. “Tenéis un sentido del ridículo que juega un factor importante», señala. “Además tendéis a burlaros de vuestros compañeros cuando hablan inglés. Como muestra un botón; el famoso discurso en inglés de Aznar, o de Botín, que han sido objeto de burlas constantes”, agrega Claudia Carter.

Y seguro que muchos de esos que se han reído, no habrían sido capaces de hacerlo mejor…

Pero no solo nos reímos cuando alguien lo hace mal, cuando lo hacen bien también. ¿Recuerdas haberte burlado de alguien por pronunciar bien una palabra en inglés? ¿O quizás has pensado que era un estirado por pronunciar ketchup como Dios manda?  Qué de prejuicios que solo sirven para retrasar nuestro desarrollo.

Si te preguntan cuánto es 2 + 2, ¿vas a decir 5 por no parecer presuntuoso? Pues con el inglés igual, si sabes pronunciar bien una palabra, pronúnciala bien hombre. No te hace ser menos llano.

Hoy te voy a explicar cómo aprender inglés (o cualquier otro idioma), sin tener que ir las mismas aburridas clases de siempre, y sin tener que gastarte ni un euro, pero para que esto funciona debes tirar la vergüenza a la basura y olvidarte de prejuicios tontos.

Este método empieza con una idea muy sencilla: consiste en obtener un 80% de los resultados con un 20% de esfuerzo, y no al revés, como suele pasar con las academias. Es la llamada Ley de pareto, pero no te voy a aburrir con tecnicismos ni fórmulas.

“Pero, ¿cómo voy a aprender más haciendo menos?”

Te preguntarás. Lo entiendo porque suena un poco a magia y a difícil de creer, pero es bien fácil, y todo gracias a Tim Ferriss, un emprendedor americano que habla alemán, español, chino mandarín y japonés, además de inglés, su lengua materna.

  • ¿Es Tim más listo que tú?

  • ¿Soy yo, Alziur, más lista que tú?

No y no. Así que ni se te ocurra pensar una excusa más o justificar porqué nosotros estamos aprendiendo y tú no.

Te estoy dando la solución, aprovéchala.

8 pasos para aprender un idioma en 3 meses

 

#1  Mira y escucha. 

Lo primero que debes hacer para familiarizarte con un idioma es ver vídeos en YouTube.

“¡Pero si no voy a entender nada!”

No te preocupes, es normal que no entiendas nada al principio.

Hoy en día casi todos tenemos un móvil o un ordenador donde poder ver YouTube, si estás leyendo esto, es que puedes hacerlo. Es un modo entretenido de familiarizarte con el idioma.

Elige ver aquello que te gusta, te resultará más fácil entenderlo así porque estás familiarizado con esas palabras en tu idioma:

Son solo unos ejemplos, puedes buscar tú, hay miles de canales en YouTube, encontrarás varios que te gusten en ese idioma que quieres aprender.

También pueden escuchar podcasts, que es tan fácil como descargar los programas cuando tengas wifi, y escucharlos tranquilamente mientras paseas, haces la compra, vas al trabajo…

¿Quién no tiene un ratito al día para ver un vídeo de YouTube? Tumbado en la cama antes de dormir, al despertarte, en los anuncios de tu serie favorita, después de comer, mientras calientas agua para cocer pasta, esperando al autobús, en la sala de espera del dentista...

Hazlo a diario, de 5 a 20 minutos, lo que te puedas permitir, pero que no pase ni un solo día sin que escuches algo en inglés.

 

#2  Aprende las palabras que necesitas saber.

No necesitas saber todas las palabras de un idioma para hablarlo, ni siquiera conoces todas las palabras de tu propio idioma.

¿Qué te parece si estudiamos las 100 palabras que más se utilizan en ese idioma?

Por lo general, solo  300 palabras componen el 65% del material escrito en un idioma.

Por ejemplo: yo, que estoy aprendiendo alemán con este método, me estoy haciendo mi propia lista  de las 100 palabras que más se utilizan en alemán. La elaboro gracias a los vídeos que veo a diario en YouTube (si os interesa no dudéis en pedírmela, aún no está terminada).

Pero si quieres aprender inglés, te lo pongo aún más fácil: aquí tienes las 100 palabras más usadas en inglés que nos proporciona Tim Ferriss.

Aún así, puedes hacerte una lista tú mismo.

"¿Cómo?"

Anotando las palabras que más se repiten en esos vídeos de que hoy mismo vas a empezar a ver.

No te pongas la meta de añadir 10 palabras a la semana. Apunta según vayas reconociendo las palabras que se repiten, igual un día anotas 8 y otro ninguna.

 

#3  No es tarde para aprender.

“Soy demasiado mayor para aprender un idioma.”

¿Cuántas veces has escuchado o dicho algo así?

Un concepto (equivocado) que nos sirve de excusa para rendirnos o ni siquiera intentarlo.

Es hora de que te mentalices de que eso es una farsa, y de que dejes de poner límites a tus capacidades.

Un estudio de la Universidad de Haifa (Israel) confirma que, bajo las circunstancias adecuadas, los adultos muestran intuición en los casos de reglas gramaticales difíciles de explicar, más que los niños.

“Son formas de actuar, más que diferencias en el cerebro, lo que hace que tu hijo aprenda idiomas con más facilidad, por ejemplo: hay casos en los que a un adulto cuesta más corregirlo, por miedo a ofenderle”, comenta Sara Ferman de la Haifa University, Tel Aviv.

El problema de los adultos es que no tenemos tiempo, o eso decimos… Hay que ver con el tiempo, la de excusas que nos inventamos a su costa.

 

“Los adultos obtenían mejores resultados que los niños en todas las pruebas que hicimos”, dice Ferman, al presentar los resultados en un Congreso Internacional en Montreal, Canada

Pero no hace falta irse tan lejos, tenemos ejemplos aquí en casa: "sin inglés en el extranjero eres un analfabeto total", confiesa Alejandro Porras al periódico El Mundo, un jubilado de 69 años que está aprendiendo inglés ahora.

¿Es suficiente para que dejes de ponerte barreras o vas a seguir buscando excusas sobre tu edad en vez de empezar a ver vídeos en YouTube?

 

#4  Mnemotecnia

Es frustrante cuando no recuerdas el significado de una palabra que has tratado de memorizar mil veces antes. Lo mismo ocurre cuando confundes dos palabras una y otra vez.

Para minimizar ese problema, trata de buscar un significado en tu cabeza que te ayude a recordar ciertas palabras. Y en eso consiste la mnemotécnica, en asociar mentalmente la información a memorizar con datos que ya sean parte de nuestra memoria.

Por ejemplo: en mi caso, que estoy aprendiendo alemán. Teuer (caro), y billig (barato). Normalmente esas dos palabras las aprendes a la vez, pasa así con los antónimos. Pues nunca volveré a confundirlas, porque relaciono billig con barato, ambas empiezan por B.

“Qué tontería.”

Ya… Pero es tan tonto como efectivo, prueba a hacer tus pequeños trucos como este, verás la diferencia con tus propios ojos.

 

#5  Sé un sinvergüenza.

No tengas miedo a pronunciar mal o conjugar mal un verbo. Es evidente que a todos nos gustaría poder decir:

“Excuse me kind sir, could you direct me to the nearest bathroom?” pero con decir “please bathroom where?”, te entenderán perfectamente.

Que no te impida expresarte el hecho de no conocer una lengua a la perfección, pues la única manera de mejorar es soltandote.

Piensa que fueras tú el que atiende a un inglés diciendo “¿por favor dónde baño?”, ¿te reirías de él? Para nada, y si lo hicieras sería con cariño, nunca burlandote de él. Le indicarías donde está el baño, y el inglés caminaría satisfecho de sus habilidades, queriendo mejorar. Ya sabes que una victoria, por mínima que sea, siempre te motiva a seguir, así lo explico en mi blogsoy un fracaso.

Así que no temas intentarlo, siempre que tengas la oportunidad de practicar ese idioma, ¡hazlo!

 

#6  Ponte metas a corto plazo.

Nada de “en un año ya tengo que estar hablando inglés”.

Cuanto más amplio es el período de tiempo que te das para aprender un idioma, más retrasas su aprendizaje, más excusas te pones para empezar, y antes acabas por rendirte.

Por ejemplo: Yo empecé hace un par de semanas, digamos que era 15 de junio. Y mi fecha límite para ser capaz de hablar alemán es 7 de septiembre, justo cuando mi pareja y yo nos vamos a Berlín de viaje.

Una vez allí, podré demostrarme si realmente he aprendido o no, y lo cierto es que no me apetece decepcionarme a mí misma, ya lo he hecho muchas veces antes.

Por lo tanto, tengo unos 3 meses para aprender.

META: en septiembre debo ser capaz de defenderme en alemán.

Ahora diseña tus propias metas: un viaje que vayas a hacer, un evento al que vayas a acudir, una entrevista de trabajo… O, simplemente, acordar ver una película en inglés dentro de tres meses, y poder entenderla, sin subtítulos.

 

#7  Concentra tus esfuerzos.

Lo indispensable para defenderte en una lengua es poder hablar y entender cuando te hablan, el speaking y el listening de toda la vida.

No te centres en la ortografía, tienes google translate a mano que se encargará de decirte exactamente cómo se escribe cada palabra.

Deja de malgastar tus fuerzas y comienza a emplear la técnica de pareto: 80% de resultados con el 20% de esfuerzo.

Que sepas perfectamente como se escribe AWESOME, no sirve de nada si no sabes qué te están diciendo cuando nativo la pronuncia correctamente, algo así como osom.

Hay que ser prácticos.

Lo importante es poder hablar, hacerte entender aunque sea en modo Tarzan, y sobre todo entender lo que te dicen. Por eso te he dicho que hoy mismo empieces a ver vídeos en YouTube o a escuchar podcasts, ¡hoy! No quiero excusas.

 

Por favor, no te agobies porque no entiendes nada, es perfectamente normal. No te rindas por eso, aunque pase un mes y sigas sin entender nada… Acabarás entendiendo. 

 

#8  Habla solo.

No todos tienen la suerte de tener a un nativo (o bilingüe) de esa lengua cerca. Si lo tienes, ¡exprímelo! Luego le invitas a unas cañas y listo.

Pero si no es tu caso, como es normal, habla solo.

Estás sentado en el metro de camino a casa, pensando en tus cosas. Cuando te acuerdes, intenta traducir esos pensamientos en inglés (o el idioma que desees aprender). Sí, sí, es complicado, sobre todo al principio, pero trata de buscar una solución fácil a todo eso que piensas.

Por ejemplo: cuando llegue a casa tengo que hacer la compra… ¿Qué podría cenar? Miraré a ver si tengo pescado en el congelador, aunque igual no da tiempo a que descongele para esta noche…

“Uff… ¿cómo traduzco yo eso?”

Pues así de simple: when I go home, shopping… ¿Dinner? Maybe fish.

Evidentemente, no vas a traducir tus pensamientos al dedillo, pero seguro que consigues decir más de dos palabras seguidas. Además, te incitará a pensar, “¿cómo se dice tal palabra?”, y correrás a buscarlo en google translate (descárgate la aplicación, ¡es gratis!).

Tu speaking mejorará a diario.

Para acabar, quiero que veas este vídeo, donde te explico dos métodos que a mi me han servido para aprender inglés, y que ahora me están ayudando a aprender alemán.

Además, al final del vídeo os explico el método de Tim Ferriss para no tener que conjugar los verbos, y por tanto, que no tengas que aprenderte de memoria todas las conjugaciones de cada verbo.

 

Espero que este método te sirva de ayuda.

Y ahora cuéntame, ¿estás aprendiendo algún idioma? ¿Cuál? ¿Le has cogido manía al inglés? Comenta abajo. 

No olvides que como tú, hay muchos más, si te parece útil esta información, no dudes en compartirla. 

¡Muchas gracias!

Feliz día,

Alziur.