El estrés engorda

Nuestro sistema nervioso responde al estrés mental generando niveles más altos de cortisol. Y lo cierto es que elevar nuestros niveles de cortisol de forma puntual es beneficioso (cuando hacemos ejercicio de alta intensidad por ejemplo) porque promueve la liberación de grasa corporal para ser utilizada como energía, pero mantenerlo elevado de forma crónica es un problema (cuando hacemos dietas muy restrictivas o tenemos estrés mental) porque se debilita la sensibilidad a la adrenalina lo cual se traduce en menos cantidad de grasa liberada para utilizarla como energía. Además, el cortisol elevado de forma crónica aumenta la retención de agua corporal.

El estrés crónico también genera alteraciones en nuestro sistema nervioso porque aumenta nuestro deseo por comer "comida basura" y pegarnos atracones.
 

Consecuencias de estar estresados

El problema entonces es que estamos estresados, y a pesar de estar haciendo una dieta, vemos que no perdemos peso (los altos niveles de cortisol provocados por el propio estrés nos lo están impidiendo). Este hecho nos genera más estrés aún: “estoy haciendo dieta y aún así no pierdo peso, ¡¿qué me pasa?!”, entonces nos volvemos aún más estrictos con la dieta, restringimos aún más nuestra alimentación, sometemos a nuestro cuerpo a más estrés continuo aún, aumentan incluso nuestros niveles de cortisol y lo único que conseguimos es empeorar la situación.

Os cuento aquí mi experiencia con una dieta restrictiva y el estrés que me causó:

Sin embargo, en cuanto conseguimos relajamos, bajan los niveles de cortisol y, entre otros, perdemos ese exceso de agua retenida en nuestro cuerpo.

El estrés continuado es malo para todo en la vida: para nuestra piel, nuestro pelo, para nuestro organismo en general, para nuestro estado de ánimo, nuestro descanso... Y este que os acabo de contar, es un caso más de porqué el estrés es tan negativo.
 

¡Quiérete ya!

Siempre os digo que nos tenemos que querer y respetar desde ya, no vale eso de decir: “cuando pierda esos kilos me gustaré más y todo irá mejor”, ni “cuando me vuelvan a valer estos vaqueros me sentiré mucho mejor conmigo misma”. Eso no vale, te tienes que querer desde ya, por tu salud mental y por tu salud física, porque si realmente necesitas perder peso será mucho más sencillo conseguirlo desde un punto de vista más optimista y queriéndote y respetándote como eres hoy.

No podemos agobiarnos ni obsesionarnos, y menos aún con el tema del peso (siempre que no sea cuestión de salud). El estrés no trae nada bueno de la mano, vamos a tratar de relajarnos más y a aprender a disfrutar de la vida y de nosotros mismos en este mismo momento. Si bien es cierto que no por eso debemos conformarnos con todo tal cual es, es bonito querer mejorar en la vida, pero vamos a procurar alcanzar esas mejoras disfrutando del proceso, no solo porque así nuestra vida sea mucho más agradable, sino porque aprender a disfrutar del proceso significa una gran ventaja y muchas más posibilidades de no tirar la toalla.
 

Cómo combatir el estrés

Os voy a contar cómo podemos reducir el estrés, personalmente encuentro que lo siguiente nos puede ayudar a aprender a controlar las situaciones estresantes y/o evitar sentirnos estresados. Desde luego, esto no va a ocurrir de la noche a la mañana, requiere de constancia y de adquirir algunos de estos hábitos en nuestra rutina diario.

1. MEDITACIÓN: al meditar entrenamos nuestra mente a estar presentes y focalizar toda nuestra atención en el momento actual, en lo que estamos haciendo en cada momento, en el ahora. Además, la meditación ayuda a gestionar mejor nuestras emociones y no dejarse llevar en exceso por impulsos negativos que puedan acarrear un estrés crónico o trastornos como la depresión.

2. YOGA: esta práctica no solo nos ayuda a mantener nuestro cuerpo saludable, fuerte y flexible, sino que aporta grandes beneficios a nivel mental pues “los movimientos de yoga reducen el estrés y corrigen los desequilibrios del sistema nervioso”. Además, practicar yoga de manera regular nos ayuda a dormir mejor y un buen descanso es siempre positivo para cuerpo y mente. Si no sabes por dónde empezar con el yoga, haz click AQUÍ.

3. ENCUENTRA EL LADO BUENO DE LAS COSAS, casi todo lo tiene. Una mentalidad optimista te libra del estrés crónico, nos ayuda a encontrarle sentido a las cosas y solución a nuestros problemas.

4. HAZ LO MÁXIMO QUE PUEDAS, para no juzgarte y maltratarte a ti mismo con reproches. Este es el cuarto acuerdo de un libro que nunca me cansaré de recomendaros “Los cuatro acuerdos”.

5. DUERME BIEN, porque un buen descanso cura nuestro cuerpo y mente. Para obtener un buen descanso comer bien siempre que puedas, haz ejercicio y deja el móvil al menos media hora antes de irte a dormir.

6. ACEPTATE TAL CUAL ERES AHORA, aunque quieras mejorar, aprende a quererte desde ya. Es importante que este concepto quede claro porque no aceptarse puede generar estrés y ansiedad e, incluso, depresión.

 

Nada más chicxs, espero que os haya gustado este post y, sobre todo, espero que os haya aportado algo positivo.

¡Muchísimas gracias!

Con cariño,

Alziur.

¿Comer 5 veces al día acelera tu metabolismo?

Hubo una etapa de mi vida en que comía 5, 6 e incluso 7 veces al día. Y quiero que sepáis que no hay NINGÚN problema en comer muchas veces al día, siempre y cuando no te pegues un festín en cada comida. El problema es que yo comía 5 veces al día porque pensaba que era lo mejor para mi cuerpo y para mantener mi metabolismo activo. Pero me he dado cuenta de que lo de que comer 5 veces al día es, una vez más, un mito.

Abajo os explico detalladamente porqué.

La cuestión es que, en cierto modo, sí me ha ayudado a controlar mi “ansiedad” por la comida, por llamarlo de alguna manera. Esas ganas de comer cada dos por tres que a mí, personalmente, me entraban incluso sin tener hambre. El hecho de saber que podía comer cada poco, me ha liberado de esa presión. Y una vez más, dejar de limitarme y restringirme cosas relacionadas con la comida, me ha servido de manera positiva para relajarme y elegir no hacerlas por voluntad propia.  

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Hoy en día tengo todo este tema mucho más controlado: gracias a que mi relación con la comida ha mejorado muchísimo. Por eso ya no cuento las veces que como al día: a veces son 5, otras son 4, otras 3… Normalmente no son menos de 3, simplemente porque mi cuerpo me lo pide así, pero no hay una regla perfecta que se adecue para todo el mundo, ni en esto ni en casi nada en la vida, por eso, una vez más, debes escuchar a tu cuerpo y actuar en consecuencia. O, incluso mejor aún, acudir a un nutricionista con el que juntos diseñar el mejor plan alimenticio para tu caso particular.


Comer 5 veces al día acelera el metabolismo = Mito

No porque lo diga yo, que ni soy nutricionista, ni médico, ni nada relacionado con ello. Si no  porque lo dice gente especializada en la materia. Y estos, a su vez, se respaldan en estudios científicos que han demostrado que eso no es verdad.

Primero de todo, se dice lo de comer 5 veces al día porque es prácticamente lo mismo que comer cada 3 horas, ya que esta idea se basa en que así conseguimos mantener el metabolismo activo.

“Es decir, hace quemar más calorías y reduce el apetito en las comidas principales. Bien, esto no es así, de hecho, no hay evidencia de que un mayor número de comidas implique más pérdida de grasa, incluso en muchos casos es al contrario, hacer 5 o 6 comidas al día puede favorecer que se consuman más kcal totales y aumentar la sensación de hambre.

Es cierto que al comer se queman calorías con la digestión, y esto lleva a pensar que a más digestiones, más calorías quemadas, ¿verdad? Pero resulta que las calorías utilizadas en la digestión son más o menos proporcionales al volumen de comida ingerida y al tipo de macronutrientes. Es decir, si de 2.000kcal ingeridas quemamos (por decir algo), unas 200kcal en su digestión, da lo mismo que sea en 6 comidas que en 3, ya que cuanto más voluminosa sea la comida, más calorías invertiremos en su digestión.

La explicación es que cuando hacemos, por ejemplo, 3 grandes comidas al día, el efecto saciante de estas es muy alto (especialmente si son menús ricos en proteínas, grasa y/o fibra), y no es necesario comer más, mientras que para dividir las kcal en 5 o 6 comidas, hay que reducir la densidad calórica de cada plato y por tanto se vuelven menos saciantes, lo que a su vez produce que tengamos más hambre o terminemos con menos sensación de saciedad después de comer.”

Estos párrafos entrecomillados los he cogido prestados de este artículo. Por favor, id a leerlo al completo en la página web de “tu entrenador vegano”, ya que el texto es original de esa plataforma y lo explica con más detalle.

¿Cenar pronto para adelgazar?

Yo, por ejemplo, ceno muy pronto. Lo normal es que cene en torno a las 7 de la tarde, pero ¿esto me ayuda a adelgazar?

Os lo cuento en este vídeo:

Es cierto que si cenas pronto te limitas, por así decirlo, a comer a lo largo de menos horas al día, pues por lo general no comes nada más después de cenar, aunque yo alguna vez como unos frutos secos o una fruta (sí, fruta por la noche) antes de ir a la cama. Pero lo normal es que después de cenar no tome nada más porque estoy saciada, es decir, cierro la ingesta de calorías por ese día antes que personas que cenan a las 10.

La cuestión es que da lo mismo cuándo cenes o cuándo desayunes (si eres de los que desayuna), lo importante es la calidad de lo que estás comiendo en cada una de tus comidas y no las horas.

Si he comido una hamburguesa con patatas fritas y cocacola, y para cenar me tomo un bocata de chorizo a las 6 de la tarde, va a ser infinitamente peor que si como unas lentejas con arroz para comer y ceno una tortilla de patata saludable (receta aquí) a las 10 de la noche.

Conclusión

Come cuando tengas hambre, no importa la hora en la mayoría de los casos, no importa si comes menos veces o más veces (este es un consejo muy generalizado, evidentemente cada persona es diferente y habrá casos en los que este consejo no sea el adecuado).

Para la mayoría de personas, para mi caso también, que ya sabéis cómo ha sido siempre mi relación con la comida, lo mejor es comer cuando tienes hambre y saciarse con comida real.

Vivir relajados, sentirnos bien cuando comemos, comer de todo sin demonizar frutas o una porción de queso… Todo eso nos libera de muchísimo estrés. Eso que es tan simple, y a veces nos empeñamos en complicar, es lo que nos acerca pasito a pasito a tener una buena relación con la comida.

Por último, quiero recalcar que si necesitas adelgazar, debes saber que es un proceso lento, aunque será seguro si lo haces de la mano de un nutricionista actualizado. Hay días que verás mejoras y días que no, pero es parte del proceso de perder peso de un modo saludable y aprendiendo a comer. Tienes que relajarte, disfrutar de esta fase de tu vida, y tener paciencia, porque se puede adelgazar fácil, sin sufrir y comiendo, pero conlleva su tiempo.

No hay más secretos.

¡Muchas gracias por tu tiempo!

Con cariño,

Alziur.

 

¿Qué es el cheat meal?

Seguro que hoy en día la mayoría ya sabéis en qué consiste el cheat meal, pero por si acaso, voy a explicarlo brevemente.

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¿Qué es el cheat meal?

Cheat meal es una comida “trampa” traducido (“cheat” significa engañar, hacer trampas y “meal” significa comida, menú),  digamos que es un engaño a tu dieta por decirlo de alguna manera.

¿Cuántas veces puedo hacer “cheat meal”?

Por lo general se dice que de una a tres veces por semanas, lo que significa que puedes hacer, como mucho, tres comidas “malas” a lo largo de toda la semana, no que puedes comer “mal” tres días enteros.

¿Hago cheat meal?

Hoy en día yo ya no hago cheat meal, pero sí que lo he hecho durante mucho mucho tiempo, en este vídeo os cuento porqué ya no hago cheat meal.
 

Si has visto el vídeo, ya sabes el motivo: no lo considero una práctica “mentalmente” saludable, ni tampoco para nuestro organismo, simplemente porque solemos mal entender lo que el cheat meal significa y porque, por lo general, abusamos de ella y nos pegamos atracones. En mi caso concreto, me impedía avanzar en mis objetivos (perder un poco de exceso de grasa que aún tengo). Si ves el vídeo entenderás porqué.

¿Es el cheat meal apto para todos?

No soy nutricionista ni especialista en alimentación, pero si os interesa mi opinión, debo decir que no creo que el cheat meal sea adecuado para todos los públicos.

Creo que puede estar bien en gente dedicada al fitness que tenga unos objetivos muy claros y un estilo de vida muy específico. Pero para gente que solo quiere estar saludable y tonificados, como es mi caso, no creo que sea necesario. Es más, para gente que siempre haya tenido subidones y bajones de peso importantes, como también es mi caso, creo que esta es una práctica incluso perjudicial, porque estresa y crea mucha ansiedad a lo largo de la semana, ansiedad que se ve volcada desmesuradamente en el dichoso cheat meal y que se traduce en atracones. 

¿Qué opináis vosotros del cheat meal? ¿Lo habéis probado alguna vez? Ya me contaréis vuestra opinión acerca del tema chicos.

Sin más, espero que este pequeño artículo y vídeo os hayan resultado interesantes, pero, sobre todo, espero que os haya aportado algo bueno.

¡Muchas gracias por todo!

Con cariño,

Alziur.

 

Adelgazar para siempre

¿Has hecho mil dietas pero siempre engordas todo el peso que habías perdido? ¿Estás desesperada/o porque ya no sabes qué hacer para adelgazar?

Te entiendo perfectamente porque yo me he encontrado en tu situación muchísimas veces: llegaba el verano y no estaba para nada en mi peso, me daba vergüenza ponerme el bikini, entonces me entraban las prisas y buscaba cualquier dieta “milagro” para perder esos kilos de más. Me tiraba un mes o dos pasando hambre, privándome de todo lo que me gustaba y de mal humor. Eso sí, en cuanto “acababa” la dieta (lo pongo entre comillas porque siempre las dejaba a medias) me liberaba de todas las restricciones, y los fritos, las salsas y la bollería industrial volvían a estar presentas en mi rutina.

Esa ha sido la historia de mi vida desde que tengo unos 14 años, hasta que un día comprendí que no podía seguir así, las dietas ya no me hacían efecto y algo tenía que cambiar… Así descubrí cómo se puede adelgazar para siempre, siendo fácil y sin dejar de comer. De eso hace ya 3 años, así que me he demostrado a mí misma que funciona.

En este vídeo te cuento con detalles cómo he logrado adelgazar para siempre:

Como habrás visto en el vídeo, es muy sencillo adelgazar para siempre, eso sí, no es rápido. Adelgazar de un modo saludable y sostenible no requiere de una dieta específica en la mayoría de los casos, sino de resetear nuestros hábitos y conocimientos sobre todo lo que la nutrición significa.

Como os he contado en el vídeo, no soy nutricionista ni médico, lo único que soy es una chica que se ha pasado toda su vida adelgazando y engordando a base de dietas “milagro”, las cuales, a pesar de ser “efectivas” a corto plazo (no saludables), no son sostenibles.

Por eso, adelgazar para siempre requiere de mentalizarse, de estar dispuestos a aprender de nuevo, de mucha paciencia y de constancia. Los resultados llegarán poco a poco, pero vendrán para quedarse. Además de que nos mejorará el humor, la energía, la calidad de nuestra piel, pelo y uñas…

Los beneficios de tener un estilo de vida saludable son infinitos y se mantendrán a lo largo del tiempo.

Para acabar, me gustaría comentaros que si no tenéis ni idea por dónde empezar u os apetece información de mejor calidad que la que yo puedo proporcionar (no soy especialista, solo hablo bajo mi experiencia) os recomiendo que acudáis a un profesional dietista-nutricionista que os asesore. Solo os pido que por favor elijáis a un profesional actualizado que demuestre pasión por lo que hace y que se moleste en haceros preguntas para conocer bien vuestra situación, analizarla y ofreceros las pautas correctas a seguir en vuestro caso específico. Podéis encontrar grandes profesionales en instagram por ejemplo, os doy algunos ejemplos: Carlos Ríos, Victoria Lozada o Dra. Mari Gomez.

También quiero recordaros que, a pesar de que cada persona es distinta, un estilo de vida saludable es beneficioso para todos. Eso sí, como cada cuerpo y mente son diferentes, no todos podemos implementar hábitos saludables del mismo modo, ni a la misma velocidad, ni con los mismos métodos. Pues aunque el brócoli, por ejemplo, es maravilloso, no a todos nos sienta bien.

Debes aprender a escuchar a tu cuerpo y descubrir qué necesita (desde luego no necesita bollería industrial, ni chorizo, ni patatas fritas... Aunque la vida es equilibrio, y de vez en cuando está bien darse el “gusto”).

Nada más chicos, espero que os haya gustado este blog y, sobre todo, espero que os haya aportado algo positivo.

¡Muchas gracias por todo!

Con cariño,

Alziur.

 

Adelgazar después de Navidad

Las navidades han estado de maravilla, y aunque cada vez controlamos mejor lo que comemos, es inevitable pasarse un poco en estas fechas. Por eso hemos cogido algún kilito de más, notamos que esos vaqueros que el 20 de diciembre nos entraban de maravilla ahora nos quedan un poquitin apretados, ¿verdad?

¡No pasa nada chicos! Hemos disfrutado y ahora vamos a seguir disfrutando mientras perdemos peso, se puede, créeme =)

En este vídeo os voy a mostrar lo que como en un día (cinco recetas) para bajar de peso. Porque aunque cada vez como mejor y tomo mejores decisiones respecto a la comida, es verdad que en Navidad uno se excede un poco:
 

Sí, hemos engordado. Unos más y otros menos. Pero la solución no es pasar hambre con dietas mega restrictivas, ni matarse en el gimnasio de golpe y porrazo.

Una vez más, vamos a atajar este asunto de un modo inteligente, porque no buscamos resultados efímeros, sino perder peso a largo plazo, retomar esos hábitos saludables que hemos abandonado durante estas fiestas:

 

1. La comida basura, ¡a la basura!

Ya han pasado las fiestas, no hay excusas: elimina de tu cocina todos los turrones, dulces, grasas y fritos que hayan sobrado de la Navidad. Si los guardas, los vas a comer, tú y yo lo sabemos, así que hazte un favor y deshazte de todo.

Evita la tentación

 

2. Sano y rico.

La comida saludable puede ser deliciosa, si veis los ejemplos que os muestro en este vídeo de “lo que como en un día” comprobareis que lo que os digo es cierto. Se trata de sacarle partido a los alimentos naturales, los que más propiedades tienen y más beneficiosos son para nuestro organismo. No asocies la comida saludable con un aburrido filete de pollo a la plancha y lechuga, hay un sin fin de posibilidades y opciones que no solo están riquísimas, sino que son fáciles de hacer y económicas.

 

3. Sustitutos saludables.

Vamos a estar unos cuantos días seguidos comiendo platos saludables exclusivamente, queremos perder peso, y tenemos que hacer este pequeño sacrificio durante unos 10 o 15 días, luego podremos introducir el famoso “cheatmeal” una o dos veces a la semana.

La cuestión es que nos puede apetecer pecar, sobre todo porque venimos de excedernos con el azúcar, los fritos y las grasas saturadas. Pero ¡hay solución chicos! podemos encontrar sustitutos ricos y saludables a esa “comida basura”: patatas fritas, azúcar, mantequilla… En este vídeo os doy algunos ejemplos.

 

4. Bebe agua.

¿Por qué siempre que hablamos de adelgazar aparece el agua?

Pues porque estar hidratados es fundamental para un correcto funcionamiento de nuestro organismo, pero, además, muchas veces confundimos el hambre con la sed, lo que provoca comer entre horas o sentir deseo por bebidas gaseosas y azucaradas, cuando lo que realmente tenemos es sed.

Evidentemente, si llevas 3 horas sin comer y sientes hambre, es probable que sea porque realmente tienes hambre, pero si notas esa sensación entre horas lo más probable es que necesites beber agua.

¡Haz la prueba!

 

5. Nunca pases hambre.

Es fundamental que estés bien alimentado, para no caer en la trampa y acabar pecando.

Cuando tu cuerpo está correctamente nutrido no te pide nada más, no tienes antojos (por lo general). Por eso es fundamental que consumas los tres macronutrientes esenciales: carbohidratos, grasas y proteínas.

Aliméntate en condiciones con productos naturales y de calidad: legumbres, frutas, verduras, pescados y carnes de calidad, huevos, frutos secos al natural…

 

6. ¿Metabolismo lento?

Por lo general, aquellos que tenemos un metabolismo lento (mi caso), tendemos a engordar con más facilidad. Por eso, a la hora de bajar de peso debemos evitar los carbohidratos almidonados (patata, arroz…) en las cenas, ¡pero no eliminarlos de nuestra dieta! La mejor opción para la cena son los vegetales, la proteína y la grasa buena, una combinación de los tres es ideal.

Esto es solo para periodos en los que estamos buscando perder esos kilitos de más, si lo que queremos es mantenernos, no pasa nada porque de vez en cuando tomemos hidratos para cenar.

Por supuesto, esta recomendación la hago bajo mi propia experiencia, tras ser consciente de que tengo un metabolismo lento y que no asimilo tan bien los hidratos en la noche. Cada cuerpo es diferente y tenéis que descubrir cómo es el vuestro, quizás este vídeo de la maravillosa Sascha Fitness os ayude.

 

7. Muévete.

La alimentación es fundamental para mantenernos y estar sanos, y más aún para perder peso. Pero eso no quiere decir que nos olvidemos del ejercicio.

Debemos tener un estilo de vida activo: sube las escaleras en vez de coger el ascensor, ve caminando a comprar, haz ejercicio… Muévete, y no hay excusas si no puedes ir al gimnasio, hay mil maneras de estar en forma, solo hay que tener las suficientes ganas. Aquí os dejo un ejemplo de rutina de ejercicios para hacer desde casa:

Para acabar, deciros que NO SOY NUTRICIONISTA, ni médico, ni me dedico al mundo del fitness. Simplemente soy una chica con facilidad para engordar que ha estado por encima de su peso ideal en muchas ocasiones, que ha hecho dietas y ha sufrido el efecto rebote y que, por fin, ha aprendido a comer bien para no volver a sobrepasar ese peso en exceso y estar saludable.

A pesar de mis avances, tengo que seguir mejorando y afianzando los nuevos, y mejores, hábitos adquiridos. Y aunque ya no he vuelto a engordar como en el pasado, he perdido más de 10 kilos, es verdad que en vacaciones y Navidad me dejo llevar y gano uno o dos kilitos, pero no pasa nada, porque por fin sé cómo atajarlo de un modo saludable y natural, y me encanta poder compartirlo con vosotros.

Si te ha gustado, sientete LIBRE para compartir este blog tú también =)

¡Muchísimas gracias solete!

Con cariño,

Alziur.

 

 

 

 

 

Beneficios de comer sano

Parece que antes los que estaban más gordos eran los únicos que debían preocuparse de comer sano mientras la gente delgada, o que estaba en “su peso”, podía seguir comiendo de todo sin preocuparse de su alimentación. Por suerte eso está cambiando y todo nos vamos concienciando de que comer bien no es algo meramente estético, aunque también es importante, sino que hay muchos más motivos por los que comer sano es fundamental para estar saludables y poder llevar una vida activa y feliz.

Además en este vídeo os explico porqué solo como bien en torno a un 80% del tiempo, en vez de alimentarme única y exclusivamente de comida saludable.

Aquí abajo voy a contaros 5 razones por las que debemos alimentarnos bien.

 

1. Estar en forma y vernos.

Este, como hablábamos antes, siempre ha sido el motivo principal por el que la gente empieza dietas o transforma su dieta buscando comer mejor. De hecho, yo empecé a comer sano porque tenía que perder unos kilos. Por suerte eso ha cambiado en los últimos años, y verme bien ha pasado a un segundo plano en mi nuevo estilo de vida más saludable, donde la salud, entre otras cosas, han tomado protagonismo.

Aún así, es verdad que estar en forma y vernos bien estéticamente es importante también, pues cuando uno se siente bien por dentro se nota por fuera, y viceversa.

Por eso debemos aceptarnos tal y como somos físicamente, pero procurar a la vez ofrecer la mejor versión dentro de nuestras posibilidades: nuestro mejor cuerpo, que no es más que aquel que está saludable y en su peso ideal.

 

2. Tener más energía.

Para conseguir cosas en la vida uno necesita estar activo, tener energía. Los logros no llegan desde el sofá. Hay tiempo para todo, pero para alcanzar objetivos del tipo de sean uno ha de esforzarse y trabajar por ello, y para eso necesitamos tener energía, alimentarnos bien para dar a nuestro cuerpo y cerebro la gasolina que necesita.

La comida de mala calidad no aporta nada, no solo es dañina, sino que encima no nos alimenta. Tu cuerpo necesita nutrientes y vitaminas para estar activo.

Es verdad que esto no es algo que se note de la noche a la mañana, es decir, no estás dos semanas comiendo bien y ya tienes más energía, pero créeme que a la larga los cambios son excepcionales.

Os cuento mi experiencia más detallada en este vídeo:

3. Prevenir enfermedades.

No quiere decir que por comer saludable jamás vayas a estar enfermo, pero si es cierto que una dieta equilibrada evita muchas enfermedades pues alimentarnos bien ayuda a que nuestra máquina (cuerpo y mente) funcionen mucho mejor y se averíen lo menos posible.

También recuerdo que, por lo general, siempre ha sido la gente con enfermedades la que tenía que corregir su dieta tras llevarse un buen susto y comenzar a comer bien: ataque al corazón, colesterol... pero, ¿no sera más sensato comer bien desde ya y evitar, en la medida de lo posible, esas enfermedades?

4. Buen humor.

Comer limpio nos hace sentirnos bien: sabemos que estamos haciendo lo correcto y eso moralmente nos ayuda a tener buen humor. Además, no se trata de hacer dietas estrictas que nos pongas de mal humor, al igual que tampoco nos ayuda la comida basura, porque aunque parece “aliviarnos” en un primer momento luego nos sentimos culpables y excesivamente llenos, pues normalmente nos pasamos comiendo…

Es una dieta equilibrada la que nos hace sentirnos bien, comer de todo pero de calidad, alimentos que alimenten, valga la redundancia.
También uno, por lo general, duerme mejor cuando se alimenta bien, y es un círculo vicioso (positivo) porque cuanto mejor duermes mejor te alimentas, esto lo explico con más detalle en este vídeo. Sin dejar de señalar que el cuerpo se cura mientras duerme, por eso es vital tener un buen descanso: lo cual no quiere decir dormir más horas o menos, sino que las que durmamos sean de calidad, un descanso profundo.

5. Tu piel, pelo y uñas lo agradecerán.

Es un hecho que cuanto más limpio comes, más brillas. Y sin duda se ve reflejado en la calidad de nuestro cabello, de nuestras uñas y en la piel.

Yo he notado grandes cambios, especialmente en mi piel, desde que como mejor. En este vídeo te cuento porqué he notado esa mejora, qué alimento creo que me ha ayudado a sentirme que mi piel ha evolucionado tan positivamente.

 

Entonces dime, ¿te parecen suficientes razones para empezar a comer sano? Comenta abajo qué opinas, o si encuentras alguna otra razón de peso para comer bien. Ya sabes que me encanta leeros y que entre todos, cada uno contando sus experiencias y su opinión, podemos ayudarnos a mejorar =)

¡Muchas gracias por todo soletes!

Con cariño,

Alziur.

 

¿Estás lleno o estás saciado?

Y es que no es lo mismo.

Estar saciado significa que estás satisfecho, que has comido lo justo y necesario.

Sin embargo, estar lleno quiere decir que has comido mucho, que te has pasado y has comido demasiado, más de lo necesario. Muchas veces incluso te duele la tripa por haber comido tanto y te arrepientes porque sabes que no era necesario excederse así.

Nos pasamos, lo sabemos y aún así nos volvemos a pasar.

¿No aprendemos la lección?

¿Por qué comer lo justo para saciarnos no parece ser suficiente? Especialmente cuando eso que vamos a comer nos gusta mucho, lo que normalmente suele ser algo poco saludable...

Quizás sigamos cometiendo los mismo errores una y otra vez, pero ser consciente de que estar lleno no es lo mismo que estar saciado ya es un paso hacia adelante =)

¡Que aproveche guapetones!

Con cariño,

Alziur.