“Uff... Mañana es lunes.”

¿Te angustias el domingo por la tarde? ¿Te agobia pensar que te quedan pocas horas de fin de semana?

Si la respuesta es sí, es que sufres la clásica depresión del domingo, algo muy común entre la mayoría de personas, ¿a que lo has hablado con alguien más de una vez?

La cosa funciona así: te despiertas el domingo por la mañana con alegría porque has dormido todo lo que has querido, luego tienes algún plan especial o, simplemente,pasas la mañana en casa sin nada que hacer, relajado. Pero después de comer, o tras la siesta, empiezas a acordarte de aquello que se avecina: el madrugón del lunes, todo lo que dejaste pendiente en la oficina, volver a ver a ver a ese antipático compañero de trabajo… “¡Qué depresión!”

“¿Por qué los findes son  tan cortos?”

Entonces, además de la larga y aburrida semana que te espera, recuerdas que el fin de semana no ha sido tan productivo como esperabas, ¿verdad?

Piensas que el próximo no beberás tanto, y así aprovecharás ese tiempo que perdiste en la resaca del día siguiente, ni perderás tanto tiempo durmiendo o viendo la televisión, que serás más productivo… El tiempo pasa, y lo sabes, pero te acuerdas solo cuando ese agobio mental te arrincona el domingo por la tarde.

Lo que te ocurre es lo que en “The New York Times” llaman anticiparse. Consiste en lo siguiente: el viernes por la mañana, a pesar de madrugar y de tener que trabajar, estás contento, pues el fin de semana está a la vuelta de la esquina. Aún no estás disfrutando de esa libertad que el fin de semana te da, pero sabes que en breve lo harás. Lo mismo, pero al contrario, pasa con el domingo por la tarde: eres libre, aún puedes disfrutar de ese tiempo de tranquilidad y hacer lo que te apetezca, pero decides angustiarte y deprimirte, eres consciente de que el lunes está al caer.

Evidentemente, ir a trabajar no es lo que más te gusta en este mundo, pero vas a hacerlo de todas formas porque hay facturas que pagar. Por ello, te ofrezco una serie de soluciones que, según el periódico Huffington Post, evitarán esa angustia dominguera.

 

1. Relájate, te mereces disfrutar de tu tiempo libre.

“Esa sensación de ansiedad y depresión suele aparecer cuando uno no está especialmente ocupado”, apunta Steven Meyers, profesor de psicología de la Universidad Roosevelt (Chicago). Por eso debes mantenerte ocupado: queda con amigos, ve al cine, sal a dar un paseo o quédate en casa cocinando algo rico para cenar.

Pero no caigas en el error de quedarte en casa tumbado en el sofá, viendo el telefilm de Antena 3, mientras ves las horas pasar y tu angustia crecer.

 

2. ¿Qué te agobia? Coge un papel y escríbelo.

“Enumerar aquello que te preocupa te va a permitir analizar el porqué de ese sentimiento”, dice el profesor Meyer. Es tan cierto como que uno no es consciente de algo hasta que lo plasma claro y conciso en un papel (o en tu móvil).

¿Qué te amarga tanto de volver a trabajar al día siguiente? ¿Un compañero que te hace la vida imposible? ¿Tu jefe? ¿Has dejado muchas cosas pendientes? ¿No te gusta nada tu trabajo? ¿Odias madrugar?

Escribe y léelo en voz alta. Te ayudará a darte cuenta de cuál es el verdadero problema de volver a trabajar al día siguiente. Si es algo como tener que madrugar, acuéstate antes. Si por el contrario es que no te gusta nada tu trabajo, busca otro. 

"No es tan fácil cambiar de trabajo".

Sabía que dirías eso... Pero, ¿lo has intentado?

 

3. Desconecta.

El fin de semana es tuyo, desde que empieza hasta que acaba, y desconectar los findes te permite recargar las pilas que vas a necesitar a lo largo de la semana que viene, así lo afirma Joanie Ruge, vicepresidenta de la web para encontrar trabajo Monster.

Además, seamos claros: la empresa para la que trabajas compra tu tiempo, exclusivamente durante tu horario laboral. Tú, como persona libre y trabajadora, te mereces manejar tu tiempo libre a tu antojo, pensando por y para ti. No vas a heredar la empresa...

Sé el MEJOR empleado en horario laboral, y olvida hasta el nombre del sitio donde trabajas cuando salgas por la puerta.

 

 

4. Haz que toda la semana sea interesante.

No dejes todo lo divertido solo para el fin de semana. Procura disfrutar de la vida de lunes a viernes también: ve al cine un miércoles, sal a cenar un martes, o disfruta de una cerveza fresquita en una terraza el lunes al salir del trabajo.

Si planeas cosas interesantes para hacer algún día de la semana, esta no va a ser tan aburrida, además la vas a esperar con más ganas. ¿Quién tiene depresión el domingo por la noche cuando sabe que el martes va a ir a un concierto?

 

5. Organízate.

El viernes, antes de salir del trabajo, procura organizar todo lo que has dejado pendiente para el lunes que viene. 

Recuerda con un post-it sobre el escritorio de la oficina aquello que debes hacer nada más sentarte a trabajar. Así saldrás más tranquilo de allí, sabrás que a tu llegada el próximo lunes todo estará perfectamente organizado para que no tengas que romperte los sesos a primera hora de la mañana.

No eres el único que sufre esta pequeña depresión los domingos por la tarde, comparte (share), seguro que en alguno de estos consejos tus amigos también encuentran la solución.

Y a ti, ¿qué es lo que te amarga de que mañana sea lunes? Comenta abajo.

Feliz día,

Alziur.